Un viaje por las 17 mejores tapas de España

El ‘Día Mundial de la Tapa’ es la excusa perfecta para empezar una ruta por España de lo más apetecible. Recorremos toda nuestra geografía para probar las mejores tapas de cada comunidad autónoma: salmorejo, paella, bacalao al pil-pil… Ya se nos hace la boca agua. ¡Celebremos el ‘Día Mundial de la Tapa’!

Por MARTA PÉREZ CAPELLÁN  

Este jueves, 20 de junio, se celebra el ‘Día Mundial de la Tapa‘, una iniciativa impulsada por la Asociación Saborea España, con la intención de valorar la importancia de las tapas en nuestra gastronomía.

Cada año que pasa, estas pequeñas porciones que se sirven en cualquier barra de España, se están convirtiendo en un reclamo turístico, tanto para los visitantes nacionales, como para los de fuera. Pero, ¿qué tapas son las que más gustan?

Te proponemos un viaje por todas las comunidades autónomas para saborear cada una de estas pequeñas exquisiteces típicas del lugar y esperamos que la receta sea del todo tradicional como su elaboración. Así es como deben ser las mejores tapas.

Desembarcamos en la costa cantábrica, famosa por su gastronomía basada en los mejores pescados y mariscos del país. Galicia ofrece su mejor pulpo con patatas cocidas, servido sobre una tabla de madera, mientras que los restaurantes más clásicos de Cantabria se decantan por las rabas para acompañar a la bebida, porque allí los calamares rebozados combinan con cualquier cosa.

Los vascos y los navarros tienen al bacalao como los indios a la vaca, algo sagrado, pero en este caso se acaba comiendo. Los de esta zona, decoran sus tapas de una manera especial: la comida se presenta sobre una pequeña rebanada de pan, al que le llaman pintxo. Y así es como presentan un pequeño trozo de bacalao al pil-pil o unos pimientos rellenos de bacalao.

Y el norte no solo alardea de mar, sino también de sus altas montañas, como es el caso de Asturias. Allí, en una pequeña cazuela de barro se ofrece una apetecible fabada asturiana, idóneo para los días de lluvia y frío. Una solución auténtica para abatir al clima húmedo de la cordillera cantábrica.

Tomamos el camino que conduce al este de la península, pero hacemos una parada en Aragón antes de llegar al próximo destino. En las frías tierras de la antigua corona, una de las mejores tapas es la magra con tomate, un deleite para los amante de la carne de cerdo.

Una vez concluido el viaje hasta el Mediterráneo, lo mejor sería empezar por Cataluña, república independiente de los calçots, antes de ir a por una de las tapas más conocidas a nivel internacional. Sí, la paella, patrimonio cultural de la Comunidad Valenciana, digna de tener un icono propio para WhatsApp.

Continuamos nuestro recorrido por la costa levantina hasta llegar a Murcia, para luego tomar un barco directo a las Baleares a probar una coca de trempó. Pero volviendo a las tapas murcianas, el acompañamiento típico para cualquier bebida es el zarangollo.

Volviendo nuevamente al sur de España, con su cálido clima, las tapas más apetecibles son las más refrescantes. En Andalucía, la comunidad autónoma con más arte, ofrecen un buen salmorejo cordobés en cualquier bar, mientras que en Castilla-La Mancha, sirven un delicioso pisto.

La otra Castilla, por el contrario, nos invita a probar la tradicional sopa castellana, que durante los días de puro invierno entra de maravilla. Extremadura, en cambio, tiene otras tapas populares mucho más consistentes, como son las migas.

Y por último, detenemos nuestro viaje en las zonas con las tapas más patateras de España. Madrid posee sus patatas bravas, La Rioja su receta de patatas a la riojana y Canarias sus papas con mojo picón.

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