Uno podría pensar que Extremadura es una tierra de secano, dónde apenas hay nada que ver salvo dehesa y campos yermos… Nada más lejos de la realidad. Estas son las 10 joyas naturales que esta tierra de conquistadores tiene muy bien escondidas…

Por SERGIO MUÑOZ

1. Garganta de los Infiernos

En el norte de la provincia de Cáceres, el Valle del Jerte –célebre por la floración de los cerezos a principios de la primavera– presume de un paisaje surcado por arroyos y cascadas que alcanza su máximo esplendor en la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. Antes de llegar al Jerte, la corriente de la Garganta serpentea, en la zona de Los Pilones, entre pozas de granito llamadas marmitas de gigante.

extremambiente.juntaex.es

2. Parque Nacional de Monfragüe

Monfragüe es muchas cosas: el único Parque Nacional de Extremadura, Reserva de la Biosfera, hábitat de la mayor colonia de buitre negro del mundo y una de las mayores manchas de bosque mediterráneo del planeta. Pero, sobre todo, un paisaje fascinante.

www.parquedemonfrague.com

3. Sierra de Guadalupe

Al este de la provincia de Cáceres encontramos un espectacular paisaje de formaciones rocosas y valles que sirven de marco a la increíble ciudad de Guadalupe, cuyo monasterio es Patrimonio de la Humanidad.

4. Mina de la Jayona

Hasta 1921, la mina de La Jayona, en Badajoz, sirvió para extraer hierro. Tras su abandono, se ha convertido en un monumento natural. Los juegos de luces y sombras y los colores de las rocas hacen de La Jayona algo mágico.

extremambiente.juntaex.es

5. Parque Natural del Tajo Internacional

Al noroeste de Cáceres y al sur del distrito portugués de Castelo Branco, el Tajo hace de frontera natural entre España y Portugal a lo largo de 60km. En ambos márgenes hay idénticos paisajes: abruptas pendientes que caen hacia el río y una flora y fauna exuberantes. Un crucero fluvial es perfecto para explorar esta zona protegida por dos países.

taejo.eu/es

Los 25 mejores hoteles de 2018

6. Monte de Valcorchero

Situado junto a Plasencia (Cáceres), el paisaje protegido del Monte de Valcorchero nos sorprende con sus extensos alcornocales –de ahí su nombre– y sus caprichosas formaciones de granito. Una ruta circular permite recorrer todo el paraje.

extremambiente.juntaex.es

7. Meandro del Melero

Cerca del pueblo de Riomalo de Abajo, en la región cacereña de Las Hurdes, el río Alagón dibuja un enorme meandro rodeado de bosques ribereños. El Mirador de la Antigua ofrece las mejores vistas del meandro, que tiene una forma casi perfecta y con las crecidas casi llega a formar una isla.

turismoextremadura.com

8. Los Barruecos

Declarado monumento natural en 1996, Los Barruecos es un paisaje de extraña belleza en medio de la llanura cacereña. Los enormes bloques de granito varados en la planicie –a los que la imaginación otorga formas animales, humanas o mitológicas– se reflejan en las grandes charcas salpicadas por todo el paraje. Los humedales de Los Barruecos son, además, el hogar de un sinfín de aves acuáticas y rapaces.

extremambiente.juntaex.es

9. Parque Natural Cornalvo

El origen del parque es el embalse romano de Cornus Albus (cuerno blanco), denominado así por su forma de cuerno y por la blancura de sus aguas. Además de vestigios romanos, la presa erigida en él hace 2.000 años para abastecer Mérida sigue en uso.

xtr.gobex.es/cornalvo/index.html

10. Geoparque Villuercas-Ibores-Jara

Desfiladeros, fallas, cuevas, grietas, fracturas, turberas, valles… Este geoparque, en el límite de Cáceres con la provincia de Toledo, concentra un catálogo fascinante de formaciones geológicas que crean un paisaje de otro planeta y que le ha valido la distinción de Geoparque Mundial de la Unesco.

geoparquevilluercas.es

 

Más sobre viajes en Código Único…