La más pequeña de las Islas Baleares cuenta con 69 kilómetros de costa, llenos de playas y calas de ensueño. En Código Único elegimos las siete mejores playas de Formentera, una para cada día de la semana… ¡Imposible no acertar!

Por SERGIO MUÑOZ

En su costa noroeste, Formentera se niega a dejar de existir. Por eso, la isla se estira en una alargada y estrecha península como si quisiera alcanzar con un dedo a Ibiza, cuya costa está a solo tres kilómetros y medio.

La península de Es Trucadors –así se llama esta lengua de arena y roca– es un compendio de las virtudes que hacen de Formentera un lugar mítico: playas vírgenes de arena fina y blanca, escasa edificación y aguas transparentes.

Nuestro periplo de siete días por las playas de Formentera empieza aquí, en las de Es Trucadors. El lunes lo reservamos para visitar la playa de Ses Illetes, que ocupa toda la parte occidental de la península. Su belleza sirve de perfecto prólogo para los días que nos esperan. Resguardada del viento, sus aguas tranquilas coloreadas de mil tonos de azul semejan una piscina. Los islotes de Tramuntana, Forn y Conills surgen cerca de la costa, mientras el perfil de Ibiza enmarca el horizonte.

Los mejores hoteles de lujo en 2018

El martes madrugamos para ver el amanecer en Levante, la playa que ocupa todo el este de la península. Si caminamos hacia el norte, llegaremos al punto en el que Levante y Ses Illetes se fusionan.

Dejamos para el miércoles la isla de S’Espalmador, continuación natural de Es Trucadors, de la que solo dista 50 metros. La distancia es poca, pero las corrientes marinas desaconsejan cruzar el estrecho a nado. Lo mejor es tomar una embarcación desde el puerto de La Savina o alquilar una. S’Espalmador, con 2 km2 de superficie, cuenta con algunas playas casi desiertas, como la de S’Alga, rodeada de dunas y savinas, el árbol característico de la isla.


Las aguas de de Ses Illetes, protegidas del viento y con mil tonos de azul, parecen una piscina…


El jueves nos acercamos hasta Es Caló. Un sistema de pasarelas de madera nos lleva hasta esta playa rodeada de dunas. Si queremos alargar el día, a solo 10 minutos en coche se encuentra una de las estampas típicas de Formentera: la explanada de La Mola con el faro encalado al fondo.

Dejamos para el viernes la playa de Caló des Mort. Elegimos playa y no la vecina de Mitgjorn por su belleza y tranquilidad. Es una cala pequeña rodeada de rocas, lo que hace difícil el acceso, pero cuenta con una escenografía pintoresca gracias a los varaderos tradicionales reguardados entre las rocas, casetas de madera donde se guardan las barcas de pesca.

El sábado es para Es Pujols. Alrededor de esta playa con forma de concha se esparce el mayor núcleo turístico de Formentera, así que es la mejor opción si buscamos algo de animación.

Y el domingo lo dejamos para Cala Saona, situada a poniente. Así finalizaremos nuestro viaje con una puesta de sol que en Formentera adquiere el calificativo de memorable.

Consulta todos nuestros grandes viajes… Y alguno más: