12 productos gourmet que podemos encontrar en Mercadona

Restaurantes sin gluten… Cada vez son más, pero ¿cuáles son los mejores para comer de todo y sin preocuparnos por si tiene gluten? La necesidad de que la restauración se adapte al público celíaco está cada vez más vigente (y lograda) en la realidad gastronómica de España.
Por ello, muchos restaurantes han decidido crear cartas y menús ‘gluten free’, basándose única y exclusivamente en comida sin gluten. Mientras, otros muchos han decidido adaptar sus cartas para dar opciones que no podemos encontrar tan fácilmente. Hay que tener en cuenta que el gluten no solo se encuentra en el trigo; esta proteína también está presente en la cebada, el centeno y la avena.
Con todo, desde hace tiempo ya es posible comerse un buen cachopo sin gluten, unas croquetas ‘gluten free’, unos pintxos o incluso salirnos de la gastronomía española y comer en un buen japonés. A continuación, te presentamos los 10 mejores restaurantes sin gluten de España para que no tengas que preguntarle otra vez al camarero «¿esto lleva gluten?»
En el corazón de la capital asturiana se encuentra uno de los mejores restaurantes sin gluten de España: El Fartuquín. En este restaurante han creado una carta en la que absolutamente todos los platos son gluten free, y además, elaborados con la máxima calidad y a muy buen precio. Desde la típica gastronomía asturiana con el cachopo, la fabada y los frixuelos hasta las tapas, las croquetas y todas los platos españoles que te puedas imaginar.

«Tu chigre y restaurante de casería asturiana» en el que es además todo es sin gluten. El restaurante Casa Niembro situado en Asiego obtuvo el Premio al Mejor Restaurante Sin Gluten de España por ser, sin duda, la mejor experiencia gastronómica asturiana apta para todo el público.
Entre las especialidades de la casa y los productos de la tierra se encuentran el cabrales y otros quesos asturianos de elaboración artesanal, el cordero xaldu, el cabrito y la ternera asturiana de producción de la comarca, los tortos con picadillo, la tarta de frixuelos, así como sidra de producción propia.

Córdoba, la ciudad de los califas, es una de esos lugares a visitar por muchas razones, y además, si eres celíaco, tiene un restaurante sin gluten que no te puedes perder: Sociedad Plateros María Auxiliadora. Este local constituye una muy buena expresión de lo que es la gastronomía de la zona, y de hecho, posee aquello que han llamado «menú de gastronomía cordobesa», que consiste en:
Para comenzar, ensalada de bacalao con naranja, selección de queso y embutidos artesanales de ibéricos y caza; de primer plato, salmorejo cordobés con guarnición; de segundo, rabo de toro al oloroso Montilla-Morile, y finalmente de postre, pastel cordobés con canela. Y todo ello, efectivamente, gluten free.

En el Batzoki Bilbo Zaharra han adaptado todos los platos de su menú para las personas celiacas con el objetivo de que todo el mundo pueda disfrutar de su cocina. Todas estas opciones van desde los pintxos de Bilbao, pasando por el marmitako de bonito y patata, el arroz caldoso con setas y bacalao hasta el revuelto de txistorra navarra con queso curado y champiñones o unos huevos «a lo bestia».

As de Bastos se ha convertido en todo un referente en Madrid, concretamente en Majadahonda. Posee una carta 100% sin gluten que cuenta con numerosos platos actuales que a la vez nos recuerdan la mejor tradición gastronómica del país y de la capital española.
Este restaurante ofrece menús del día con primeros como salmorejo cordobés, ensalada de manzana y queso y verduras fritas; segundos como cachopo de cecina y queso azul, rabo en salsa y bacalao a la bilbaína, pan, bebida, postre o café y todo ello por unos 13 euros.

Existen muchas razones para visitar Barcelona, entre ellas la existencia del Cal Marius 449. Este restaurante se ha configurado como uno de los mejores para celíacos, pero sobre todo para los «pastrami lovers», de ahí que el elemento estrella sea esta carne de res tan sabrosa sazonada y después ahumada y con un envoltorio a base de pimienta negra y hierbabuena.
Además, destacan las berenjenas, las croquetas de muy diversos tipos (brandada, jamón, escalivada, espinaca, huevos fritos y chistorra, pollo y pastrami), las patatas bravas, las tortillas, el rabo de toro, los pinchos morunos, las ensaladillas, los quesos y los embutidos.

Caroba, en Valladolid, es un restaurante de tipo mediterráneo con especialidad en arroces que ha configurado una carta apta para celíacos con los platos típicos de la gastronomía española. Algunos de sus platos más destacados, además de los distintos tipos de arroces que hacen, el jamón ibérico de bellota con tostas de pan y tomate, la cecina de León o el salteado de boletus con huevo a 65°, ralladura de foie fresco y polvo de jamón.

Okashi Sanda es un auténtico restaurante japonés y además, 100% sin gluten. Situado en el barrio de Malasaña de Madrid permite al público celiaco disfrutar de platos como Misoshiru (sopa de miso blanco y rojo con tofu, algas wakame y cebolleta), Poteto Sarada (guarnición), Takoyaki (comida callejera típico de la región de Kansai), Gyoza (empanadillas japonesas rellenas de carne de cerdo y verduras), entre otras muchas opciones.

La Taberna del Cabildo se ha convertido en «un lugar de peregrinación para los celíacos» en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y más en época de vacaciones del verano. Se configura como uno de los restaurantes sin gluten mejores de España, puesto que han conseguido adaptar la dieta sin gluten a los platos típicos de la comida andaluza sin rebajar ni un ápice la calidad, y además, innovando.
En su carta cuentan con numerosas opciones como mariscos, tapas frías, platos propios de la cocina sanluqueña, revueltos, salteados, fritos, chacinas, conservas, ensaladas, carnes, montaditos, pescados, postres caseros e incluso picos y pan hecho por ellos.

Celicioso nació en Madrid como el proyecto personal del extenista Santiago Godfrid al descubrir que era celíaco, y en un principio fue «una pastelería 100% sin gluten». Sin embargo, ahora ya no es solo eso, sino que ofrece numerosos platos tanto para comer como para cenar, con una carta para los amantes del salado y no solo del dulce. Y además, está creciendo por el territorio español: ya posee cuatro restaurantes en Madrid y dos en Málaga. Su fundador planea expandirse aún más e incluso llegar un día a dar el salto con locales en Dubai, Londres, Buenos Aires o Miami.
