Mallorca: 8 puertos que merecen una escala

Con más de 400 kilómetros de costa y una treintena de puertos, la mayor de las islas Baleares es uno de los destinos más atractivos para los amantes de la náutica.

Por RUBÉN MÁRQUEZ

Abrupta y montañosa al noroeste. Con las majestuosas bahías de Palma, Alcudia y Pollensa al oeste y al noreste. Llena de calas con aguas cristalinas, acantilados y pinares colgados sobre el mar en cualquiera de sus puntos cardinales. Así es la costa de Mallorca, la más grande de las islas Baleares. Y en sus 416 kilómetros de litoral encontramos una treintena de puertos y marinas que convierten a Mallorca en uno de los principales destinos náuticos y de recepción de cruceros del Mediterráneo.

El de Palma, la capital, es el puerto principal de la isla, y durante muchos años fue el único que existió en las Baleares. Hay documentos del siglo XIII que ya citan el muelle de la ciudad. Palma cuenta con dos puertos: el Real Club Náutico y el Club de Mar, resguardados al abrigo de la bahía de Palma. Son uno de los centros neurálgicos de la ciudad y sede de algunas de las regatas más prestigiosas del mundo, como la Copa del Rey de vela.

Al oeste, la impresionante sierra de Tramuntana, que parece surgir directamente del mar, crea un paisaje de acantilados que bien merece ser admirado desde el mar. Es una zona de pequeñas bahías y calas encajonadas entre rocas, y encontramos agradables puertos como el de Sóller, enmarcado por las montañas y los pinares.

Mientras, en el suroeste, entre Palma y Andratx, encontramos los puertos más famosos –y algunos muy exclusivos– de la isla. Es el caso de Puerto Portals, el preferido por muchas celebrities; Port Adriano y el de Andratx. En ellos no solo amarran yates de hasta 60 metros de eslora, sino que también exhiben una oferta de ocio y hostelera que hacen de ellos un destino turístico en sí mismo, sin necesidad de disponer de embarcación.

Más en Código Único

Ocho calas para perderse en Mallorca

Planes para un verano de lujo en Ibiza