El Puente de Vizcaya fue un hito de la ingeniería de su tiempo. Y, aún hoy, sorprende por su elegancia y funcionalidad. Una obra única que es todo un emblema de la ría de Bilbao.

Por CÓDIGO ÚNICO

La empresa no era sencilla. A finales del siglo XIX, la ría de Bilbao era uno de los lugares con más tráfico naval de Europa. ¿Cómo unir las dos orillas sin entorpecer el trasiego de barcos?

El ingeniero vizcaíno Alberto de Palacio barajó diversas opciones y, finalmente, ideó un puente de hierro en el que una barquilla amarrada por cables a un sistema móvil que iba y venía por el travesaño superior trasladaría pasajeros y mercancías de una orilla a otra.

El Puente de Vizcaya se inauguró en julio de 1893. Nacía así el primer puente-transbordador de hierro del mundo, hoy Patrimonio de la Humanidad, y con él quedaban unidas Portugalete y Getxo.

Una obra de ingeniería útil y atractiva, el tercer lugar turístico más visitado de Vizcaya, y que el arquitecto Norman Foster ha descrito como «una obra de ingeniería que trasciende en el tiempo».

— Más Arquitectura en Código Único…