14 de julio: tras los pasos de la Revolución Francesa

El 14 de julio de 1789, el pueblo de París se lanzó al asalto de la Bastilla, símbolo del poder real. Había empezado la Revolución Francesa, que marcaba el fin de una era y el comienzo de otra.

Por RODRIGO PADILLA

El caos se movía por la ciudad de París aquel verano de 1789 como un tornado, descontrolado e imprevisible, dirigido por miedos y rumores. «¡Están trayendo tropas, hay soldados en el Campo de Marte! ¡Necesitamos armas, todos a la Concordia!» El Palacio de la Marina, con su pequeño arsenal y sus colecciones de mosquetones y sables de época, fue saqueado.

«¿Adónde ahora? ¡A los Inválidos!» Allí había miles de mosquetes, pero no pólvora. «¡En la Bastilla tienen pólvora!» Miles de hombres y mujeres, arrieros y comerciantes se arremolinaron delante de la vieja fortaleza transformada en prisión.

Tras negociar en vano con la guarnición, la muchedumbre se abalanzó sobre la puerta. Sonaron los primeros disparos, cayeron los primeros muertos y la lucha se convirtió en una batalla que no cesó hasta la rendición de la Bastilla.

El pueblo ya tenía armas y, lo más importante, una constatación de su propio poder. Tenía un símbolo. Los privilegios de la nobleza y el clero, las reivindicaciones de una burguesía que buscaba mayor protagonismo político y las ideas de la Ilustración son las razones habituales que se esgrimen para explicar el declive del Antiguo Régimen.

Sin embargo, su final solo fue posible gracias a un episodio revolucionario que tuvo unas bases mucho más materiales que la toma de La Bastilla el 14 de julio de 1789: la pésima situación económica del reino por las guerras, la consiguiente subida de unos impuestos que nobles e Iglesia no pagaban y la sucesión de malas cosechas y la escalada del precio del pan

Es decir, hambre y desigualdad, la gasolina de las revoluciones. Así fue el comienzo de todo. Así fue el inicio de la Revolución Francesa


Hace 230 años…

La mañana del 14 de julio de 1789, la multitud se congregó ante la Bastilla. El marqués de Launay se negó a entregar la fortaleza. La rendición llegaría pasadas las cinco de la tarde, tras varias horas de combates y un centenar de muertos. Mientras, Luis XVI paseaba por Versalles ignorante de lo que ocurría en París. Hoy, el 14 de julio es el Día Nacional de Francia.

Luis XVI (1754-1793)

Paris: Libertad, igualdad y guillotina 1

Luis XVI

Más interesado en la caza que en la política, el monarca no supo reaccionar a un descontento generalizado ni manejar la Revolución Francesa antes de que esta se descontrolase por completo. Fue juzgado y guillotinado.

 

 

 

 

 

 

 

 

Jacques Necker (1732-1804)

Paris: Libertad, igualdad y guillotina 2

Jacques Necker

Gracias a su prestigio profesional como banquero estuvo al frente de las finanzas del reino. Partidario de las reformas sociales, se ganó el favor del pueblo. Su destitución fue uno de los detonantes de la Revolución Francesa.