Los 10 castillos más bonitos del mundo

Escenarios de leyendas y de hechos históricos, los castillos despiertan nuestra imaginación y nos hacen volver a la edad en que creíamos en dragones y hechiceros. Estos son los 10 castillos más bonitos del mundo. Son reales, pero parecen salidos de un cuento de hadas.

Por SERGIO MUÑOZ

1. A la sombra de Leonardo da Vinci: Chambord (Francia)

El castillo de Chambord es una de las joyas del valle del Loira, la comarca francesa célebre por sus maravillosas fortalezas. Construido entre 1519 y 1539 por orden del rey Francisco I, al parecer hasta el propio Leonardo Da Vinci, uno de los pintores más codiciados de la historia, estuvo implicado en el diseño: el artista italiano pasó sus últimos años de vida protegido por el monarca en la vecina localidad de Amboise. Entre los muchos atractivos de este castillo está su escalera de doble hélice.

2. Impasible ante la adversidad: Eilean Donan (Escocia)

Su perfil sobre una isla del lago Duich es la imagen más icónica de las Tierras Altas, una región esculpida por el perfil de sus fortalezas y aromatizada por el mejor whisky del mundo. El castillo tiene una larga historia de ascensos y caídas: fue erigido en el siglo XIII, destruido en el XVIII y restaurado en 1932. Hoy es uno de los lugares más visitados de Escocia.

3. El refugio del ‘rey loco’: Neuschwanstein (Alemania)

El exterior, de cuento de hadas; el interior, decorado con escenas de las óperas de Wagner; la ubicación, sobre un desfiladero entre las cumbres de los Alpes… El castillo de Neuschwanstein parece salido de un sueño. El rey Luis II de Baviera, más inclinado a las artes que a los asuntos de Estado y que sus enemigos acusaban de demente con el fin de derrocarlo del trono, comenzó a construir esta fantasía de piedra en 1869.

Quería que fuese su refugio, y en efecto fue su última morada –se mudó allí sus últimos años para supervisar las obras del castillo–, pero nunca lo vio terminado: el monarca murió ahogado en el lago de Starnberg en junio de 1886 en misteriosas circunstancias. Entre las muchas curiosidades que encontramos en Neuschwanstein está el primer teléfono móvil de la historia, con un alcance de 6 metros.

4. Una verdadera ciudad-palacio: el Gran Palacio de Bangkok (Tailandia)

Levantado en 1782, este complejo de palacios, templos y edificios de Estado cubre un área de 218.000 metros cuadrados en Bangkok, la capital de Tailandia. Fue residencia real hasta la muerte de Rama VIII, en 1946, ya que el nuevo rey decidió trasladarse al Palacio de Chitralada.

5. Símbolo del poder sacro: Hohenwerfen (Austria)

Esta imponente fortaleza domina desde una montaña el valle del río Salzach y la ciudad de Werfen, cerca de Salzburgo. Fue el arzobispo Gebhard quien ordenó su construcción en 1077, aunque su aspecto actual es del siglo XV.

6. Lujo transilvano: Corvin (Rumanía)

Es el castillo gótico más espectacular de Rumanía. En el siglo XV, el voivoda de Transilvania, Juan Hunyadi, convirtió una vieja fortaleza en este espléndido palacio que le sirvió de residencia. Tiene 50 estancias, jardines interiores y una fastuosa sala de caballeros.

7. Un palacio de dominio público: Kilkenny (Irlanda)

Esta imponente fortaleza de piedra domina desde una loma la ciudad de Kilkenny, en Irlanda. Permanece en pie desde su construcción, a principios del siglo XIII. Durante 600 años perteneció a la poderosa familia Butler hasta que, en 1967, sus herederos la vendieron al Ayuntamiento de Kilkenny por 50 libras.

8. Una fantasía moderna: Ravadinovo (Bulgaria)

El ‘enamorado del viento’, como se llama este castillo en Ravadinovo, es una fantasía diseñada para el turismo por el arquitecto Georgi Tumpalov. Está entre los castillos más bonitos del mundo, pero no tiene una larga historia a sus espaldas. Las obras empezaron en 1996, pero su interior aún no está acabado. En sus fastuosos jardines hay fuentes, lagos, pavos reales…

9. La garza blanca: Himeji (Japón)

Erigido en el siglo XIV y reconstruido en el XVII, este palacio de cinco pisos, líneas elegantes y blancos muros es Patrimonio de la Humanidad y una de las joyas de Japón. Es conocido como ‘castillo de la Garza Blanca’ porque, en la distancia, se asemeja a este ave.

10. El retiro del monarca: Palacio Nacional da Pena (Portugal)

El rey Fernando II de Portugal decidió, a partir de 1838, construir su residencia de verano en lo alto de una montaña que domina la ciudad de Sintra, cerca de Lisboa. El Palacio da Pena y sus maravillosos jardines, declarados Patrimonio de la Humanidad, mezclan influencias góticas, árabes y medievales en un cóctel tan ecléctico como fascinante.