Samuel L. Jackson: «El cine me recordará por ser un tío ‘cool’»

No tiene que demostrar nada. Pasa de la televisión y de los premios, pero es capaz de crear personajes legendarios sin despeinarse. En el fondo, Samuel L. Jackson es un tipo normal que solo quiere divertirse… y jugar al golf. Código Único ha hablado con él con motivo del estreno de ‘Capitana Marvel’. Y lo que nos ha contado no tiene desperdicio.

Por MARÍA ESTÉVEZ

Samuel L. Jackson (Washington D.C., 1948) es una leyenda, pero a él le da igual. No quiere premios, aunque el mundo reconozca lo injusto de su escaso palmarés. Su actitud pausada le ha convertido en el tipo más cool de Hollywood y, al mismo tiempo, en el más solicitado por los directores. Saben que convierte cada personaje en inolvidable.

Y Jackson también lo sabe: lo reconoce y ríe mientras confiesa que por eso cuesta tanto tentarle. Este mes repite en el papel del épico Nick Fury, personaje que salta de la saga de Los Vengadores a Capitana Marvel, donde comparte protagonismo con la actriz Brie Larson.

Apasionado del golf, del cine y de su vida tranquila, Samuel L. Jackson admite que reza cada día y no piensa interpretar nunca una serie de televisión. Lo suyo es el cine y mantener su hándicap al más bajo nivel.

– CÓDIGO ÚNICO: ¿Cómo es posible que Samuel L. Jackson no tenga una película de Marvel para él solo?

– SAMUEL L. JACKSON: Porque no tengo oficina en Marvel; si la tuviera, tendría mi propia película. Me gustaría que alguien, algún día, hiciera una película sobre mí.

– Están estrenando muchas series de televisión inspiradas en personajes de cómics. ¿Estaría dispuesto a protagonizar alguna?

– No. No estoy seguro de hacer televisión. Me han ofrecido muchos proyectos interesantes, pero no he aceptado ninguno de ellos. Las reglas cambian en la televisión porque no es un medio muy flexible. Hay muchas series de calidad –no como antes, que era un paso atrás en la carrera de un actor–, pero las reglas cambian y no son para mí. No me voy a sentir mejor por alcanzar una audiencia más amplia. Me voy a sentir mejor manteniendo mi libertad y mi forma de vivir. Estoy en un momento de mi vida en el que sé que voy a ser recordado por lo que voy a ser recordado, no me tengo que inventar nada más ni ganar ningún premio. Prefiero estar cómodo y a gusto conmigo mismo.

– Sin duda, parte de su legado será el personaje de Nick Fury.

– He tenido la suerte de interpretarlo. He dado vida a al menos cuatro personajes icónicos en mi carrera y eso sucede en pocas ocasiones. Yo he tenido mucha suerte. En la historia del cine siempre se me recordará por ser un tío cool.

– Usted ha hecho muchas películas de acción en su carrera.

– En casa siempre leo guiones, veo películas. Es algo que he hecho toda mi vida, desde que era niño y me colaba en el cine. Capitana Marvel es puro entretenimiento y ese es el corazón de mi trabajo. Los actores somos indios, vaqueros, soldados, vikingos, lo que sea que tengamos que interpretar, y lo hacemos a gran escala. Nadie tiene que enseñarnos nada porque hemos aprendido la coreografía de las peleas, el aspecto técnico de las grabaciones. Este filme es, en esencia, una gran historia de acción.

– ¿Le toca seguir haciendo audiciones?

– Ya no, hace años que dejé de hacerlas para los directores. Cuando tengo que hacer un determinado personaje, me piden que lea escenas.

– ¿Qué ha sido lo que más ha disfrutado de interpretar a Nick en este momento de su carrera?

– Nick no es un tipo que busca pelear, prefiere disparar. Eso me gustó porque no me exigió mucho físicamente. Y no puedo quejarme del cheque, porque me pagan muy bien. Nick no es un tipo presionado por el peso de lo que sucede en el mundo, su reto es convencer a los superhéroes para sumarse a su causa y hacerles entender sus extraordinarios poderes.

– ¿Es usted creyente?

– Rezo cada día por todo lo que tengo.

– ¿Cómo está Dios presente en su vida?

– El simple hecho de estar aquí sentado hablando contigo y no estar borracho tirado en la calle o completamente drogado se lo debo a Dios. Yo tuve la oportunidad de ver la luz. Sé de lo que soy capaz, sé lo que puedo controlar y lo que no, pero a veces la fe es importante para mantenerse sereno en los momentos de tentación. Todos los que han vivido lo que yo he vivido, con alcohol y drogas, siempre vamos a vivir tentados a caer de nuevo. Soy consciente de que disfruto bebiendo y disfruto con las drogas, por eso tengo que recordarme a mí mismo cada día que no puedo beber ni un solo vaso.

– Hablando de adicciones, usted tiene otra que es el golf. ¿Es tan importante en su vida este deporte?

– En mi contrato cuando hago una película siempre dice que tengo que jugar dos veces a la semana cuando estoy trabajando. El golf forma una parte de mi remuneración.

– ¿Es fácil para los productores amoldarse sus peticiones?

– Depende de dónde vayamos a rodar. Yo puedo montarme en un avión y jugar al golf a tres horas y luego regresar. Jugar al golf cada mañana a las cinco y media forma parte de mi rutina, no puedo vivir sin ello.

– ¿Son los actores demasiado egocéntricos?

– No. Los actores no son los más egocéntricos. He conocido a directores más egocéntricos que los actores, y a directores de fotografía, y a productores… El egocentrismo no pertenece a una profesión, sino a un tipo de individuo. Te diría incluso que los actores no somos nada egocéntricos.

– ¿Qué considera aceptable a la hora de poner en su contrato?

– Pedir un cocinero, un entrenador personal, tres guardaespaldas, un maquillador, una persona que compre ropa para mí tres veces a la semana, tener cuatro hijos en el set, dos niñeras, un tráiler que es una casa, un apartamento de siete habitaciones con mayordomo, comida orgánica a mi alrededor y un guía espiritual de la cienciología para limpiar mi espíritu son peticiones excesivas. Eso es llegar al extremo. Pero mis exigencias son fáciles: necesito un DVD, jugar al golf dos veces a la semana  y un coche. Nada más.

– ¿Ha dicho que no quiere trabajar mucho y sin embargo rueda cuatro películas al año?

– El cine es mi pasión, me gusta trabajar y ver películas. Me he pasado mi vida en los cines viendo al menos tres películas diarias antes de ir a casa. Cuando era niño me colaba en el cine, ahora trato de hacer las películas que me llevaban a mí al cine cuando era joven. La vida es muy corta y quiero vivirla haciendo lo que me gusta.

– ¿Cuál diría que es el secreto de su éxito?

– He hecho muchas películas [bromea]. Es cierto, uno se gana su reputación trabajando. He interpretado personajes con mucha personalidad que se han vuelto icónicos a los ojos del público y eso va conmigo. He enfocado mi carrera hacia personajes que a mí me gustaban cuando era joven. Lo que siempre he deseado es divertirme con el trabajo. Si yo disfruto con lo que hago, estoy seguro de que el público va a disfrutar viéndome.

Yo era un niño tartamudo que no podía casi hablar, pero mi vida cambió cuando descubrí el cine y la interpretación. Si aquel niño de Chattanooga pudo cambiar su vida, cualquiera puede hacerlo. Soy un tipo a gusto con lo que hace, con su forma de ser, y el teatro siempre ha formado parte de mi existencia. Además, soy un tipo muy profesional. A mí me dicen que tengo que estar a las seis en el rodaje y no me cuesta estar a las seis en punto, pero luego me tienen que dejar ir a jugar al golf. Yo no me olvido de quién soy ni de dónde vengo. Paseo por el mundo y juego al golf, pero aún sigo siendo aquel niño enamorado del cine. No puedo escuchar las noticias todos los días, por eso me escapo al cine y entro en un mundo que tiene sus propias reglas. Los personajes son un escape maravilloso porque me ayudan a mantenerme sano.

– ¿Ha tenido la oportunidad de desafiar en el campo de golf a Tiger Woods?

– Sí. Sus habilidades en el campo de golf son muy distintas a las mías, pero fue divertido jugar a su lado. Lo que me gusta cuando estoy jugando es pegar bien a la bola, que me salga lo que yo sé hacer porque a mi nivel es imposible competir con Woods. Así es como me gusta jugar, sea con quien sea, ejecutar bien mis golpes sin preocuparme cómo juegan los demás.

Scarlett Johansson ha dicho que trabajar con usted es divertidísimo.

– Esa es mi chica. Scarlett es sensacional.

– ¿Lleva una vida normal cuando no está viajando?

– Mi vida es normal.

– Me refería a su familia: su mujer, su hija…

– Mi hija es chef y vive en Nueva York, y mi mujer es actriz y trabaja cuando quiere. Cuando ruedo mucho tiempo lejos de casa, ellas me vienen a ver. Es todo muy normal.