Las supermodelos del siglo XXI no solo viven de pasarelas y de portadas de revistas. Ni de lucir palmito en los desfiles de Victoria’s Secret o en la portada del número de baño anual de la revista Sports Illustrated. La lista de las 10 modelos mejor pagadas del mundo está encabezada ahora mismo por Kendall Jenner, una de las benjaminas del clan Kardashian, pero por delante de ella hay muchas mujeres con carreras más largas que la suya y que han sabido diversificarse para conseguir unas cuentas corrientes propias del ránking de las mayores fortunas del mundo de la revista Forbes.
Estas mujeres son las seis modelos más ricas del mundo. Muchas han dejado ya las pasarelas, pero no el negocio de la moda. Y han sabido encontrar un plan B para cuando la belleza, casquivana y pasajera, se va. Pero en su caso, a la vista está, el talento permanece.
Tiene 46 años, una edad a la que otras modelos ya están plantando petunias en el jardín. Pero Tyra Banks sigue en la brecha. Hace solo un año, en 2019, ocupó portada del número especial de trajes de baño de la revista Sports Illustrated. Era la segunda vez que lo conseguía. La primera, en 1997, apenas tenía 23 años y, según la propia revista, pesaba once kilos menos. En esa época, a finales del siglo pasado, Banks se convirtió en una de las primeras supermodelos afroamericanas. Ocupó portadas, desfiló por cientos de pasarelas, fue uno de los ángeles de Victoria’s Secret y tuvo papeles destacados tanto en series como en películas. También participó en el programa de televisión America’s Next Top Model, que se ha emitido en Estados Unidos 24 temporadas consecutivas. Y hasta ha tenido su propio programa de entrevistas: The Tyra Banks Show. Pero para la modelo nacida en Inglewood (California), que el 4 de diciembre cumple 47 años, no todo es brillo y glamour: también ha fundado una organización benéfica llamada Tyra Banks TZONE que tiene como objetivo ayudar a las adolescentes y preadolescentes con su autoestima e imagen corporal.
Su nombre real es Christie Lee Hudson y en su DNI dice que nació en Monroe (Michigan) el 2 de febrero de 1954. Es decir, tiene 66 años. Pero por las imágenes, nadie lo diría. Empezó a trabajar como modelo en 1976, cuando ni siquiera se había inventado el término top model para las profesionales que, como ella, estaban en lo más alto. Paseó por todas las pasarelas y ocupó todas las portadas de revistas imaginables durante casi 20 años de carrera. Fue tres veces consecutivas portada del número especial de trajes de bajo de Sports Illustrated (en 1979, 1980 y 1981). Y en 2017, a los 63 años, con una envidiable figura y acompañada de sus dos hijas, volvió a pasar para el número de bañadores de la revista estadounidense. También fue durante 25 años consecutivos la imagen de la marca de cosméticos CoverGirl (hasta la fecha, el contrato de mayor duración de la historia una modelo con una marca de cosméticos). Pero sus negocios no se quedaron ahí: Brinkley ha complementado sus ingresos con numerosos papeles en series y películas, con libros y una línea de cuidado de la piel. Sin embargo, la mayoría de su patrimonio proviene de inversiones inmobiliarias, incluso en The Hamptons, cuyo valor actual se estima en 60 millones de dólares. También es aficionada a coleccionar maridos: ha tenido cuatro, uno de ellos, el músico Billy Joel.

Cindy Crawford puede presumir de poseer una de las carreras más largas y productivas del sector. Comenzó como modelo en su adolescencia y, aunque empezó estudios de ingeniería, no llegó a terminar la carrera porque las pasarelas y las portadas de revistas pesaron más. Está considerada junto con Elle MacPherson, Linda Evangelista, Claudia Schiffer y Naomi Campbell, una de las grandes tops de los 90, famosa por sus campañas para Pepsi y Clairol, por ser la primera supermodelo que posó desnuda para la revista Playboy, por haber ocupado más de 600 portadas de revistas de todo el mundo a lo largo de su carrera, por haber sido entre 1989 y 1995 la presentadora del programa House of Style, de la cadena MTV y, también, por haber participado como actriz en uno de los mayores fiascos cinematográficos de todos los tiempos, Fair Game, que costó 50 millones de dólares, solo ingresó 11 en taquilla y recibió críticas lacerantes de las cuatro esquinas del planeta. Crawford, ya retirada de las pasarelas, dedica ahora su tiempo a diseñar y promocionar su negocio de muebles y accesorios para el hogar. En 2015 publicó su biografía, Becoming,

A principios de los años 90, cuando apenas había cumplido 15 años, Heidi Klum ganó un concurso de modelos en Alemania. Fue el empujón que necesitaban para saltar a las pasarelas, a las portadas de las revistas y, cómo, al número de trajes de baño de Sports Illustrated, el auténtico trampolín de muchas aspirantes a modelo. Pero lo que la hizo realmente popular fue su participación en los desfiles de Victoria’s Secret. Sin embargo, a Klum lo de las pasarelas y las revistas se le ha quedado corto y en los últimos años ha derivado su carrera hacia la televisión, donde ha presentado la edición alemana de Next Top Model de Alemania y ha sido jueza en America’s Got Talent.

Gisele Bündchen es, posiblemente, la última gran supermodelo, la top más famosa de nuestro tiempo y, durante la primera década del siglo XXI, fue la modelo mejor pagada del mundo. Dicen que la brasileña es la inventora del horse walk (el paso del caballo) , que consiste en caminar mientras levantas las rodillas y haces un movimiento similar a una coz. Su presencia en revistas y pasarelas y, cómo no, en los desfiles de Victoria’s Secret han sido constantes entre finales de los noventa medidados de la década de 2010. Ahora, un poco apartada de todo aquello, sus abultadas fuentes de ingresos provienen de la publicidad y de otros negocios. Casada con el jugador de la NFL Tom Brady, Bündchen también tiene una vertiente filantrópica que le hace participar en numerosas organizaciones benéficas tanto en Brasil (su país natal) como en Estados Unidos, donde tiene fijada su residencia.

Si eres joven, posiblemente tu nombre ni te suene, pero Kathy Ireland, además de una de las primeras supermodelos de la historia, es, de largo, la modelo con mayor patrimonio del mundo. El despegue de su carrera de covers y pasarelas comenzó en 1984, cuando tenía 21 años. Su trampolín fue aparecer en el número de trajes de baño de Sports Illustrated. Pero no una, sino 13 veces consecutivas, hasta 1993. Y tres veces en su portada (en 1984 –el número más vendido de la historia de la revista– 1992 y 1994). Su incursión en el mundo de los negocios y la empresa fue casi por casualidad. En 1993, Ireland dio nombre a una marca de calcetines para la cadena de supermercados Kmart y en vista del éxito de ventas, el mayorista le dio su propia línea de ropa. Fundó Kathy Ireland Wordwide (KIWW) y su imperio, desde entonces, no ha hecho más que crecer, tanto en líneas de producción como en ingresos. Sus hitos más recientes son una línea de bolsos disponibles en T.J. Maxx, artículos de mesa que se distribuyen a través de Home Shopping Network y una extensa línea de muebles de oficina. También imparte conferencias, ha escrito libros y tiene empresas que diseñan y desarrollan muebleles, juguetes y joyas. Forbes calcula que los ingresos anuales de sus empresas superan los 2.600 millones de dólares y la califica como «el prototipo de modelo convertida en magnate». Todo un éxito para una mujer californiana de 57 años cuyo primer trabajo fue el de repartidora de periódicos en bicicleta.
