La reinvención del lujo de Chus Burés

Piezas artesanales y con un exquisito acabado. Pequeñas y que se pueden llevar todo el día. De calidad y, al mismo tiempo,  asequibles. Así son las joyas que el diseñador catalán Chus Burés está creando bajo su nueva marca, ‘Chus x Chus’.

Por JORGE FABIÁN

«Creé Chus x Chus porque me di cuenta de que los coleccionistas que me han seguido a lo largo de los años 80 y 90 ya tienen hijos. Y estos –que tienen ahora entre 30 y 40 años, han nacido en buenas casas, entienden de arte y cultura, y valoran y aprecian el diseño– no podían comprar las piezas de Chus Burés. Entonces pensé crear una marca de joyería para ellos y, a partir mis archivos de los últimos 40 años, jugar y crear piezas».

Para el diseñador catalán Chus Burés, una de las indiscutibles figuras de la Movida Madrileña y uno de los creadores españoles con mayor reconocimiento internacional, la creación de esta marca, formada por diversas colecciones de joyas, supone una vuelta a los básicos: «Chus x Chus es una línea de joyas totalmente diferentes a las que elaboro bajo la marca Chus Burés. Son, como estas, artesanales y muy bien acabadas, pero más pequeñas y llevables, muchas de ellas unisex y se pueden llevar todo el día».

Lanzada hace menos de un año, a la marca se incorporan semana a semana nuevas aportaciones y colecciones; entre las últimas están las piezas masculinas. «No es cierto que las únicas joyas que podemos lucir los hombres sean el reloj o los gemelos –explica Burés–. A los hombres les encanta llevar anillos, pulseras, cadenas, colgantes, collares… Y cada día más, porque al hombre contemporáneo, al hombre joven de hoy, le gusta adornarse y cuidarse. Precisamente, la marca Chus x Chus es para ese hombre».

Las piezas masculinas lanzadas hasta ahora están elaboradas en plata u oro, pero el objetivo de Burés es incorporar progresivamente nuevos materiales y técnicas «como el 3D Printing o el Jewelry Printing –explica–. Y la colección de verano va a estar casi íntegramente realizada en acrílicos».

El 80 por ciento de las piezas de Chus Burés se venden en los mercados estadounidense y europeo, en el que, actualmente, la presencia de clientes españoles es más bien escasa. «Creo que el principal problema del mercado español –estima Burés– es que ya no se aprecia la creatividad tanto como antes. Mis joyas son creativas, no comerciales, algo más grandes de lo común y las elaboro en ediciones muy limitadas. Y eso es precisamente lo que atrae a mi clientela en Europa, cuyos mercados principales son Suiza, Francia, Alemania, Inglaterra e Italia. Mis clientes, especialmente las señoras, consideran que una joya exclusiva, o de artista, marca una diferencia, y eso no te lo da una joya de una gran marca que tiene tiendas por todo el mundo. Yo veo que las grandes colecciones de joyas que he diseñado con artistas contemporáneos –como Louis Bourgeois o Miquel Barceló–, en España no se valoran, pero en el extranjero sí. Fuera de España, esto es lo que buscan las señoras: no quieren comprar una joya de marca, quieren algo original. No diferente, original».


«Al hombre de hoy, le gusta adornarse y cuidarse. La marca Chus x Chus es para ese hombre»


Burés siempre se ha interesado mucho en que las piezas que elabora comuniquen algo. En el caso de las joyas de Chus x Chus, el creador catalán estima que esas piezas comunican «calidad, porque las piezas están muy bien acabadas; un valor artesanal, porque están  hechas a mano; y luego son diferentes a todo».

Colecciones como Donuts o Dancing the lines, de Chus x Chus, parten de ideas que Burés generó en los años 80. Y aún hoy siguen siendo válidas. Esa es su diferencia y su estilo. El estilo de Chus Burés.

56 días en una ‘pop-up store’

Pulseras, anillos, collares y  gemelos, pero también anillos para la nariz o bangles, son las piezas que despacha Chus x Chus. Obras que, a juicio de su creador, son «llevables, denotan buen gusto e identifican a la persona». Todas esas piezas, que se pueden adquirir en la web chusxchus.com, se podrán ver en la pop-up store que Burés abre en Nueva York el 29 de mayo. Va a estar ocho semanas en Madison Avenue y la calle 52 y va a mostrar las tres líneas maestras del universo de este artista: las colecciones clásicas de Chus Burés, Chus x Chus y los encargos y las piezas especiales realizadas por el creador barcelonés.