¡Chantaje a Jeff Bezos! El hombre más rico del mundo ha denunciado el intento de extorsión que el ‘National Enquirer’ le hizo para no publicar unas fotos en actitud más que comprometida… Pero el CEO de Amazon no se ha dejado amedrentar y contraataca. Por todo lo alto.

Por CÓDIGO ÚNICO

Desde los audios de Carlos de Inglaterra a Camilla Parker Bowles sugiriéndole ser su tampax, no habíamos visto una cosa igual… ¿Cómo puede ser que Jeff Bezos, el hombre más rico de la historia, haya dejado que los mensajes íntimos con su amante vieran la luz? La respuesta tiene nombre y apellidos: National Enquirer.

El tabloide estadounidense, especializado en jugosas exclusivas, creía haber visto un filón en el chantaje a Jeff Bezos. Y es que la historia no tenía desperdicio: millonario se divorcia de su mujer tras 25 años y cuatro hijos, con una supuesta infidelidad de por medio… Con lo que no contaban es que el bueno de Jeff no se iba a quedar de brazos cruzados:

«Algo inusual me pasó ayer. En realidad, no era solo inusual, sin también la primera vez. Me hacían una oferta que no podía rechazar. O al menos eso es lo que pensaban las personas más importantes del National Enquirer. Me alegra que pensaran eso, porque les animo a publicarlo todo. En lugar de capitular ante la extorsión y el chantaje, he decidido publicar exactamente lo que me enviaron, a pesar del coste personal y la vergüenza que acarrea…»

Así comenzaba Jeff Bezos una misiva publicada en Twitter, en la que aclaraba lo que había pasado las últimas semanas tras el anuncio de su divorcio de MacKenzie Bezos… Los mensajes íntimos filtrados con su amante, Lauren Sánchez, tenían un responsable: el dueño del tabloide David Pecker.

Y no eran los únicos. Tras una primera tanda, el National Enquirer elevó la apuesta y comenzó su chantaje a Jeff Bezos Bezos. Amenazó con publicar el resto de mensajes, realizando un exhaustivo listado de todo lo que tenía: selfies semidesnudos, una foto de sus genitales, imágenes de Lauren Sánchez con poca ropa, conversaciones subidas de tono… Lo de Carlos y Camilla, un juego de niños en comparación.

Pero las verdaderas intenciones del National Enquirer eran otras. Publicar las imágenes (afirma Bezos en su carta) sería ilegal. Así que el objetivo del tabloide era el siguiente: que el Washington Post, propiedad de Jeff Bezos, dejara de investigar acerca de las conexiones del Enquirer con Trump y sus supuestos vínculos con Arabia Saudí. De lo contrario, publicaría las imágenes y los mensajes…

La respuesta de Jeff Bezos ha sido publicar toda la correspondencia entre los abogados de ambas partes, aparte de asegurar que seguirá investigando al Enquirer desde el Post. Además de asegurar que las filtraciones de sus mensajes íntimos también se están indagando.

«Si en mi posición no me puedo plantar ante este tipo de extorsiones, ¿quién puede?». Exacto: nadie hace chantaje a Jeff Bezos.