Paradores es la red de alojamientos con más historia de España. Con más de 90 años a sus espaldas, en sus 97 establecimientos están algunas de las habitaciones y suites con más historia (y más impresionantes) de nuestro país. ¿Te animas a conocerlas con nosotros?
Ubicados en 97 enclaves y edificios singulares, más de la mitad de ellos declarados Bienes de Interés Cultural, la red española de Paradores ofrece la posibilidad de descansar en sus estancias como lo haría un rey. Literalmente.
Por muchas de las habitaciones de Paradores pasaron desde monarcas con sus consortes a prohombres y mujeres de armas tomar. Son suites con historia. Y estas que hemos recogido aquí son las 10 con más historia de todas. Están en castillos, casonas nobles o conventos remodelados y se reparten por toda la geografía de nuestro país para cumplir nuestro mayor anhelo: hacernos soñar.
El Parador de Oropesa (Toledo), un imponente castillo-palacio que perteneció a la familia Álvarez de Toledo, condes de la villa; guarda en una torre adosada al edificio una verdadera joya: el Peinador de la Reina. Una habitación con cama de dosel rodeada de siete balcones. Desde ellos se divisan Oropesa, el campo y la sierra de Gredos.
El Parador de Alarcón (Cuenca), antiguo castillo, domina un meandro del río Júcar y sus piedras suman más de trece siglos. En medio de la fortificación sobresale la torre del homenaje y, dentro, la habitación Infante Don Juan Manuel –sobrino del rey Alfonso X El Sabio– nos traslada a otra época con su techo abovedado. Desde la estancia hay un acceso privado a la almena vigía.

Alfonso I el Batallador, rey aragonés, da nombre a la estancia más espectacular del Parador de Alcañiz (Teruel), un antiguo castillo del siglo XII que domina toda la ciudad. La habitación, en la torre sureste, tiene dos plantas.

El Palacio Ducal de Lerma (Burgos), un edificio del siglo XVII de estilo herreriano, es hoy Parador y domina la villa desde lo alto. La habitación Infanta Margarita, la más lujosa, hace referencia a la hija del rey Felipe IV, que fue bautizada en Lerma. Desde el jacuzzi se divisa la vega del Arlanza.

El Parador de Chinchón era un antiguo convento, y la habitación Capilla de Felipe V ocupa parte de lo que era su capilla. La estancia sorprende con sus techos de 7 metros de altura y el ventanal con vistas al jardín.

El Parador de Baiona (Pontevedra) es una fortaleza sobre el mar, y la del Mirador de la Virgen de la Roca es su estancia más espectacular: cuenta con 90 m² y desde sus cinco ventanales a poniente se divisa el monte con el monumento de la Virgen de la Roca, el cabo Silleiro y, a lo lejos, las islas Cíes.

El Palacio de Piedras Albas, actual Parador, es un edificio del siglo XVI adosado a la muralla de Ávila. La habitación Marqués de Benavites es la más grande y lujosa, y en ella ha dormido el rey Felipe VI cuando aún era Príncipe de Asturias.

En el singular Parador de Sos del Rey Católico (Zaragoza), una antigua casa noble aragonesa, encontramos la espectacular habitación Torre de la Reina tiene vestidor, bañera de hidromasaje y las mejores vistas. Desde ella se divisa la muralla de la villa, la Llanura de Campo Real, que perteneció al Reino de Aragón; y la Sierra de Leyre, ya en el antiguo Reino de Navarra.

Lo que fue un antiguo castillo del siglo IX y hoy una de las fortalezas mejor conservadas de Europa, integra el Parador de Turismo de Cardona, que guarda todo el encanto de la arquitectura medieval. La habitación número 203, denominada simplemente Cardona, se alza sobre el antiguo polvorín del castillo. En ella destaca su espectacular bóveda y sus ventanas con orientación al este y al sur.

Situado en la mismísima Alhambra, el Parador de Granada fue un convento construido sobre un palacio nazarí. Desde su habitación Torre del Alba, que ocupa dos plantas de un torreón y tiene ventanas a los cuatro puntos cardinales, se ven el Generalife, la Alhambra, la vega de Granada y Sierra Nevada. Granada en toda su extensión.
