Calvin Harris: El ‘Rey Midas’ electrónico

En 2017 ganó más de 48 millones de dólares y se convirtió, por quinto año consecutivo, en el DJ mejor pagado del mundo. Todos quieren que les escriba o les produzca una canción. Y no es extraño, porque lo que Calvin Harris toca se convierte en oro.

Por JUAN VILÁ

Hubo una época en la que tuvo que trabajar en una piscifactoría, y no guarda muy buen recuerdo de ello: le echaron justo el día de su cumpleaños. Calvin Harris era muy joven, acababa de terminar el colegio y necesitaba dinero para comprar discos y una buena mesa de mezclas. Lo de ayudante de panadero tampoco le duró mucho. Le fue mejor como reponedor en un supermercado. «En eso era muy bueno, soy muy alto y podía ayudar a las señoras mayores que no llegaban a las latas de judías», ha contado con cierta guasa sobre esa etapa. Luego se marchó a Londres para triunfar en la música. Pero fracasó. Tenía 22 años y volvió a casa de sus padres en Escocia.

Extremadamente tímido, sobre todo entonces, y un obseso del trabajo, Calvin Harris encontró en Internet la forma ideal para darse a conocer. Fueron los años de MySpace y gracias a esta plataforma le descubrieron y firmó su primer contrato. 2007 lo cambió todo. Grabó por fin un disco y Kylie Minogue se fijó en él para que le fabricara un gran éxito. Harris, según ha contado, necesitó tomarse un par de copas antes de reunirse con la diva, algo que hoy en día resultaría imposible porque lleva años sin probar el alcohol. Después vinieron muchas otras colaboraciones, desde remezclas para Shakira a canciones compuestas y producidas para Rihanna, entre las que destaca We found love, su primer número uno en Estados Unidos.

Símbolo sexual

También llegaron otras fuentes de ingresos atípicas, como los anuncios de ropa interior para Armani. Un trabajo en el que sustituyó a David Beckham y que es el que más le ha costado. Con su 1,97, Calvin Harris iba sobrado de altura, pero le faltaba mucho músculo y también actitud. Pocos hasta entonces se habían planteado que el músico pudiera convertirse en un símbolo sexual. Ni siquiera él, que siempre se había declarado en contra de llevar pantalones cortos o de quitarse la camiseta porque decía que resultaba «ofensivo». Incluso recordaba así sus años en el colegio y la difícil relación con su imagen: «Cuando eres un adolescente torpe y lleno de granos no quieres que la gente te mire. Eso es algo con lo que no me he reconciliado hasta hace unos años». El entrenamiento encima le pilló de gira, pero dio resultados y sorprendió a todos. El patito feo y con un punto friki se convirtió en un tiarrón que no desentonaba en absoluto junto a Taylor Swift, su novia de entonces.

Las declaraciones de intenciones y las bromas que hacía al principio de su carrera sobre la fama y otros artistas ya habían quedado definitivamente atrás. Hasta podrían resultar un tanto incómodas si alguien se las recordaba. Nos referimos a frases así: «No estoy intentando convertirme en un famoso, alguien tipo Justin Timberlake». O, «si alguna vez doy el salto para meterme en el territorio de David Guetta, tendré que hacer algo: o tomar un montón de drogas o volver a beber».

Bronca con Katy Perry y Lady Gaga

Hay también una cara menos amable de él, como esas ocasiones en las que ha tenido que decir que no o cuando ha sacado los pies del tiesto. Lo primero ocurrió con la mismísima Katy Perry. Iba a participar en la gira de 2011 de la cantante pero no le convencieron las condiciones técnicas y en el último momento canceló su actuación, lo que provocó una bronca entre ambos en la redes sociales. La reconciliación llegó en 2017, cuando los dos volvieron a encontrarse y él le ofreció la canción Feels que ella acabó grabando. También con Lady Gaga y Zayn Malik, ex de One Direction, se ha peleado vía Twitter. Lo de montar el numerito ocurrió en la edición de 2009 de Factor X. Harris se subió al escenario con una piña en la cabeza mientras actuaban dos concursantes. ¿Para qué? Para, según dijo, «burlarme del espectáculo. Esta competición musical es un chiste y debe ser tratada como tal. Es terrible». Aunque eso no impidió que siete años después el DJ participara en el programa como jurado.

Y si alguien se anima a verle en directo, que se olvide de los festivales. «Se han vuelto muy impersonales. Estás ahí arriba, hay fuegos artificiales y todas esas cosas, pero no tienes conexión con nadie. Por eso me encanta actuar en Las Vegas, porque veo la cara de la gente y cómo disfruta. Hace años que no participo en ningún festival importante», ha declarado. Aunque en esta decisión seguro que influye también el contrato que firmó a principios de 2018 para renovar durante dos años más como DJ residente en esta ciudad a cambio de 280 millones de dólares, lo que va a disparar aún más sus ingresos. Y quienes no quieran irse tan lejos, este verano pueden asistir a una de sus sesiones en España. El 14, 21 y 28 de agosto estará en Pachá Ibiza.


De la nada a millonario en 11 años

190 MILLONES DE DÓLARES

Esta es la fortuna personal que le atribuyen, lo que no está mal si tenemos en cuenta que Calvin Harris la ha acumulado en apenas once años de carrera.

1 MILLÓN POR NOCHE

Esa es la nueva tarifa que cobra tras renovar su contrato como DJ residente en Las Vegas, donde actúa una o dos veces por semana.

1.000 MILLONES DE REPRODUCCIONES

Harris fue el primer artista británico en alcanzar la cifra de mil millones de reproducciones en Spotify. Eso le ha reportado unos siete millones de dólares.


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