Ryan Reynolds: «Amo a Deadpool»

Ha reinventado el cine de superhéroes gracias a ‘Deadpool’, un mutante grosero, cutre, con superpoderes y, también, mucho sentido del humor. Este mes, el actor canadiense estrena la segunda parte del proyecto que ya arrasó en 2016 y que elevó su caché como actor. Pero Reynolds no siempre lo ha tenido fácil…

Por JUAN VILÁ

El 18 de mayo es la fecha elegida. Ese día se estrena en España y Estados Unidos Deadpool 2. ¿Otra película de superhéroes? Sí, pero no… Es algo más que eso. Es, por ejemplo, la continuación de la primera cinta de este tipo que logró ser nominada a las Globos de Oro en las categorías de mejor película y mejor actor protagonista (Ryan Reynolds). Y también la secuela de la producción no recomendada para menores más taquillera de la historia, al recaudar casi 800 millones de dólares en todo el mundo. Ambos hitos los logró Deadpool en 2016.

La película supuso, además, la consagración de Ryan Reynolds y cumplió uno de los mayores sueños del actor, que ejerció como productor y que durante once largos años luchó por sacar adelante el proyecto, lo que no es extraño porque el papel parece estar creado para él.


Robert Downey Jr.: «Acabaré teniendo un Oscar»


Y en este caso no se trata de una frase hecha. Lo decimos en sentido literal, como el propio actor contó en su día: «Amo el personaje, siempre lo he amado. Recuerdo que una vez estaba leyendo uno de sus cómics y alguien le preguntaba a Deadpool cómo era físicamente. Él respondía que parecía una mezcla entre un Shar Pei y Ryan Reynolds. Entonces pensé que de verdad quería interpretarlo algún día».

La apariencia de Shar Pei del personaje le viene por un tratamiento que recibió para curar el cáncer, pero que también le transformó en mutante, le otorgó superpoderes y desfiguró su físico por completo. ¿Suena muy dramático? Pues no hagan caso de la descripción porque si algo caracteriza esta franquicia es su sentido del humor y la sucesión continua de chistes, sobre todo soeces, que se mezclan a toda velocidad con grandes dosis de violencia, acción y efectos especiales. O sea, un antisuperhéroe cutre, malhablado, imprevisible, bastante loco y… Absolutamente encantador.

«Tengo tres hermanos mayores y un padre que no era un hombre fácil en ningún sentido. Lo que descubrí fue que mis puños no me iban a proteger demasiado, pero mi boca sí. Hacer reír a mi padre era una forma de controlarlo. Eso me ayudó a apañármelas», ha contado Ryan Reynolds sobre su infancia en Canadá y sobre el origen de su peculiar sentido del humor.

Nos referimos al actor, pero también al personaje, ya que muchos de los chistes de la película son suyos. Incluidos algunos de los más celebrados, como aquellos que bromeaban con el escaso presupuesto de la cinta, solo 58 millones de dólares, y cómo debían apañárselas con eso. Una tarea, sin duda, agotadora: «Cuando acabamos, tuve una pequeña crisis nerviosa. Fui al médico porque me sentía como si estuviera sufriendo un problema neurológico o algo parecido. Pero todos los doctores que vi me dijeron los mismo: «Tienes ansiedad».

Y si Deadpool se lo ha dado todo a Ryan Reynolds, otro cómic estuvo a punto de enterrar su carrera. «Durante una temporada representé la muerte del superhéroe. Después de Linterna Verde me volví incontratable», ha contado refiriéndose al fiasco que en 2011 supuso esta cinta, tanto de crítica como de taquilla: costó 200 millones de dólares y apenas recaudó 220. Entre otras causas, el actor explicó en su día que la película «fue víctima de esa forma de trabajar en Hollywood que primero prepara el póster, luego piensa la fecha de estreno y deja el guión para el final. Pero fue una gran oportunidad para mí y me apetecía intentarlo y formar parte del proyecto».

Lo bueno es que durante el rodaje, casi como una traición, él siguió dándole vueltas a Deadpool y trabajando con los guionistas. Además, conoció a Blake Lively, su actual mujer. En ese momento no ocurrió nada, ya que él estaba casado con Scarlett Johansson y ella mantenía una relación con Penn Badgley, su compañero en la serie Gossip Girl. Pero luego todo vino rodado. Se casaron en 2012 y tienen dos hijas: James, de tres años, e Ines, de uno.


«Mi padre no era un hombre fácil. Pero haciéndole reír le podía controlar…»


El humor es la marca de la casa de la pareja. Como el mes pasado, cuando se rumoreó que su matrimonio estaba en crisis. Él recurrió a la ironía y, citando la supuesta noticia, contestó en Twitter: «Me gustaría, así podría tener un poco de tiempo para mí». O como las continuas bromas que ambos intercambian en las redes sociales: se ningunean mutuamente, cortan las fotos para que no aparezca el otro o él cuelga en Instagram una imagen de su mujer caracterizada para su próxima película, The Rhythm Section, y con aspecto de vagabunda junto a la etiqueta #sinfiltros. «Soy afortunado de tenerla a mi lado, me ayuda a conservar la cordura», ha declarado sobre Lively.


10 nuevos actores que triunfarán en 2018


El presupuesto de Deadpool 2, de momento, no se conoce. El año pasado, Reynolds aseguró que pretendía mantenerse fiel en ese sentido al espíritu de la primera entrega: «No va a ser muchísimo mayor pero, ¿quién sabe?», dijo. Lo que sí se han publicado son las expectativas que los productores tienen: cien millones de dólares de recaudación el primer fin de semana solo en Estados Unidos y Canadá. O sea, menos que la anterior. Lo que sí ha cambiado es el director: David Leitch sustituye a Tim Miller.

¿Y el futuro de Reynolds? Pues la cosa no está clara del todo, pero pinta muy bien. Primero llegará una adaptación al cine del juego Cluedo, producida y protagonizada por él, y luego, la tercera entrega de este extraño superhéroe, una cinta que parece garantizada a no ser que ocurra un cataclismo. E ideas, desde luego, no le faltan a Reynolds ni al resto del equipo.

«Me encantaría interpretar a Deadpool todo el tiempo que me dejen. Tenemos historias y borradores para diferentes películas», comentó en su día a Variety. Incluso habló de la posibilidad de trasladar a la gran pantalla la pansexualidad del personaje en los cómics. «Lo que el amor significa para Deadpool no es lo mismo que para Batman o cualquier otro. Creo que podríamos llevarlo más lejos. Él es un outsider en todos los sentidos». Aunque quizá en esta segunda entrega aún sea un poco pronto para ello. O no. Porque con él nunca se sabe. En cualquier caso, la respuesta la tendrán a partir del día 18 de mayo en los cines de todo el mundo.

Más entrevistas en Código Único: