50 años del asesinato de Robert Kennedy, el truncado sucesor de JFK

Robert Kennedy quiso relevar a su hermano en la Casa Blanca, pero su asesinato en 1968 truncó toda esperanza. Esta es la historia de lo que pudo ser… Y no fue.

Por RODRIGO PADILLA

Uno de sus guardaespaldas, exagente de la CIA, le pidió que no lo hiciera, pero él desoyó el consejo. Alguien le había dicho que el camino más corto para salir era por las cocinas, y hacia allí se dirigió. Acababa de pronunciar un discurso ante sus enfervorecidos seguidores en un salón del hotel Ambassador y estaba ansioso por comparecer ante la prensa.

La victoria en las primarias de California le catapultaba a la nominación demócrata para suceder a Lyndon Johnson. Embriagado por el éxito, se dejó llevar a través de pasillos atestados de gente que quería saludar al hermano del admirado JFK y probable próximo presidente de los Estados Unidos. Mientras cruzaba las cocinas, un palestino llamado Sirhan Bishara vació sobre él el cargador de su revólver. Seis personas cayeron al suelo, una de ellas mortalmente herida. Era Robert Kennedy. Su sueño de devolver la esperanza a un país dividido y agitado moría con él.

Porque Estados Unidos estaba atravesando un momento enormemente delicado. Solo dos meses antes, un supremacista blanco había asesinado a Martin Luther King, líder del movimiento contra la segregación racial. Las desigualdades sociales se habían incrementado en la última década y el descontento se extendía entre amplias capas de la población, así como el rechazo a la participación en la guerra de Vietnam, un conflicto cada vez más cruento del que no dejaban de llegar malas noticias en forma de atrocidades contra civiles, reveses militares y militares muertos.

Fue en ese contexto en el que el senador Robert Kennedy, fiscal general y asesor durante la presidencia de su hermano mayor decidió dar un paso al frente. Su candidatura sorprendió a la jerarquía demócrata, que apostaba por el vicepresidente Humphrey, mientras que su popularidad y sus promesas de reforma fiscal sembraron la inquietud entre las élites económicas y conservadoras.

Aunque el asesino, detenido en el lugar de los hechos, confesó que la causa del magnicidio era el apoyo de Kennedy a Israel, no tardaron en circular todo tipo de teorías.

En un mundo que acababa de perder a Martin Luther King, que asistía al fin del mayo francés y que temía que los tanques soviéticos terminaran en cualquier momento con la Primavera de Praga, Robert Kennedy fue una llama que brilló intensamente antes de apagarse, como brillaron las lágrimas en los ojos de las multitudes que saludaron el paso del tren que llevó su ataúd a Washington, y como brillaron las velas de los miles de personas que flanquearon su último viaje hasta el cementerio de Arlington, donde reposa junto a su hermano John Fitzgerald Kennedy.


Hace 50 años…

Poco después de la medianoche del 5 de junio de 1968, tres balas del calibre 22 alcanzaron a Robert F. Kennedy tras un acto celebrado en un hotel de California. Inconsciente, fue llevado en ambulancia al Hospital Central de Los Ángeles, y desde allí al Good Samaritan Hospital, donde falleció a primeras horas de la mañana.

Irhan Bishara Sirhan (1944)

50 años del asesinato de Robert Kennedy 8Miembro de los Rosacruces, en 1969 fue condenado a muerte por el asesinato de Kennedy, sentencia conmutada por la de cadena perpetua, que aún cumple.

 

Robert Kennedy (1925-1968)

50 años del asesinato de Robert Kennedy

Benjamín de una de las más importantes sagas políticas de EE.UU., fue asesor de su hermano JFK, senador por Nueva York y se postuló como candidato a la presidencia.