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Los 10 campos de golf en los que hay que jugar
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PEBBLE BEACH GOLF LINKS (EEUU): En 2019 cumplirá un siglo, y lo hará con la celebración del U.S. Open. Será la sexta vez que el campo acoge este campeonato, el más importante de los Estados Unidos. Tendido junto a la costa californiana, algunos de sus 18 hoyos cuelgan sobre los acantilados. Lo increíble es que sus creadores en 1919, Jack Neville y Douglas Grant, no tenían experiencia en el diseño de campos de golf. No se pierda el hoyo 5: lo rediseñó Jack Nicklaus en 1999.

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CAPE KIDNAPPER (NUEVA ZELANDA): Su historia es corta: abrió en 2004, pero ya es uno de los mejores campos del mundo. ¿Las razones? Su diseño minimalista, firmado por Tom Doak, que respeta al máximo su ubicación, en los acantilados de Hawke’s Bay, en la isla norte de Nueva Zelanda.

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LEOPARD CREEK (SUDÁFRICA): Está dentro del Kruger National Park, la reserva de caza más grande de Sudáfrica. Por eso, no es raro ver búfalos, hipopótamos, cocodrilos o elefantes en las inmediaciones. De hecho, el green del hoyo 13 está justo en la orilla del río Crocodile, que, por supuesto, está infestado de cocodrilos, pero no tema: hay un desnivel de 32 metros hasta el agua.
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AUGUSTA NATIONAL GOLF CLUB (EEUU): Es el campo de golf más célebre del mundo. Los terrenos los ocupaba un vivero y cada hoyo tiene el nombre de una planta. Se inauguró en 1933 y desde 1934 celebra su propio campeonato, el Masters. El ganador se pone la famosa chaqueta verde.

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ROYAL COUNTY DOWN (REINO UNIDO): Abrió sus puertas en 1889 junto a los Montes de Mourne, un paisaje de hierba y granito en la costa norirlandesa. Dispone de dos campos: Championship Links y Annesley. Los hoyos 4 y 9 del primero son de los más fotografiados del mundo.

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KAWANA (JAPÓN): El resort cuenta con dos campos, de nombres Fuji y Oshima. Su situación, en la península de Izu, es única: el azul intenso de la bahía de Sagami, cuyas costas baña el océano Pacífico, se extiende bajo sus hoyos.
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ST. ANDREWS OLD COURSE (REINO UNIDO): Es «la cuna del golf». En este campo escocés se juega desde hace 600 años. A pesar de su estatus, es un campo público y está gestionado por el parlamento de Escocia. El Old Course es el campo más conocido, pero el pueblo de St. Andrews cuenta con otros seis campos.

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SAWGRASS (EEUU): El hoyo 17, situado en una isla en medio de un lago, es el más famoso del mundo y una pesadilla para los golfistas. El lago se traga más de cien mil bolas al año. A muchos campeones se les ha escapado aquí el torneo. El Stadium Course del TCP de Sawgrass, en Florida, es la sede del torneo The Players, uno de los majors.

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RAFFLES RESORT (SINGAPUR): Canouan es una isla caribeña de solo 13 km2 perteneciente al país de San Vicente y las Granadinas. El Raffels Resort ocupa un tercio de la isla y su exclusivo campo de golf serpentea entre una exuberante vegetación, unos bellos acantilados y un mar turquesa.
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WHISTLING STRAITS (EEUU): Situado a lo largo de 3 km de la línea de costa del lago Michigan, en el estado de Wisconsin, el campo de golf de Whistling Straits es irregular, salvaje y está casi siempre barrido por fuertes vientos. Por el paisaje, está inspirado en los campos de golf irlandeses y británicos. En 2020 acogerá la Ryder Cup, el torneo bianual que enfrenta a golfistas europeos y estadounidenses.
El primer ‘green’ en la historia de la humanidad, un campo de golf en un acantilado, la sede del campeonato más importante de este deporte, un hoyo imposible que está escondido en un lago… Da igual jugar con un wedge, un iron o un putter cuando estás tan cerca del paraíso deportivo.
POR SERGIO MUÑOZ