El hogar también puede ser ese territorio donde lo artesano y las últimas tecnologías conviven en armonía para hacer un planeta más feliz, un mundo más verde. De esta idea ha surgido el diseño ecológico, en el que nuevos diseñadores concienciados con los problemas del medio ambiente ofrecen una alternativa.
Muebles de diseño y objetos de decoración hechos a partir de materiales reciclados, desechos agrícolas, periódicos viejos, muebles rotos… Todo por el propósito de ofrecer productos sostenibles, como los siguientes objetos de diseño ecológico…
La batalla contra el plástico se ha convertido en una causa de todos, y la marca londinense Smythson también se lo ha tomado en serio. Para su propuesta se ha asociado con la empresa S’well. La botella está hecha en acero y la funda en cuero procedente de la industria alimentaria. Existe en varios acabados, en color natural y en amarillo lima.
Los contenedores Componibili nacieron en 1969 diseñados por Anna Castello Ferrieri para Kartell. La mítica casa italiana, conocida por sus piezas de plástico, presenta una versión en bioplástico a partir de desechos de la agricultura. Para su colección ecológica se viste de colores pastel y empolvados.

La recuperación es la base del trabajo de Dirk Vander Kooij, que se convirtió en una referencia en 2012 cuando presentó una silla de una sola pieza de plástico reciclado impresa en 3D. Ahora lanza su mesa Melting Pot. Lo que una vez fueron periódicos viejos, sillas rotas, jarrones o muebles, vuelven a la vida en forma de mesas prácticamente indestructibles.

Hecha con plástico reciclado, la silla Substantial, premiada en el último Salone de Milán, necesita menos de un metro cuadrado de material para su producción. Es ligera, desmontable y se apila fácilmente. Con solo 25 años, su diseñador, el alemán Alexander Schul, buscaba un elemento funcional que solucionase el problema del plástico. Hoy es una de las mayores promesas del mundo del diseño.

Malagueño con estudio en Madrid, Jorge Penadés es el futuro y el presente del diseño español. Para BD Barcelona Design ha ideado una colorista colección de floreros realizados con materiales reciclados. Restos de perfiles de aluminio de la marca han encontrado utilidad en esta colección, bautizada como Piscis.

Un fieltro desarrollado a base de descartes de lana es la apuesta de Patricia Urquiola para la marca GAN. Con este novedoso tejido bautizado como Nuances, la asturiana ha desarrollado una familia de tres alfombras y un puf. El resultado es cálido, suave y muy resistente. Las piezas, cosidas a mano, reivindican la convivencia entre la innovación y la sostenibilidad.

Space Copenhagen es un dúo de arquitectos daneses que firma los hoteles más trendy del planeta, entre ellos el 11 Howard de Nueva York o la puesta al día del mítico Radisson Collection Royal Hotel Copenhagen. En sus proyectos combinan piezas de grandes maestros y propias, como esta mesa de comedor en roble macizo que viene de bosques de producción controlada. La produce Matter.

Es un best seller (ha despachado más de 15.000 unidades) y un icono del diseño made in Spain. La idea fue del diseñador madrileño Álvaro Catalán de Ocón. La clave del proyecto ha sido la reutilización de botellas desechadas que se tejen y personalizan a mano en diferentes comunidades de artesanos de Latinoamérica, África, Japón o Australia. Cada una es única.

Humberto y Fernando Campana crearon su estudio en 1983 en São Paulo. Desde el principio su conciencia ecológica les hizo proponer sillas hechas con astillas de madera o sillones con peluches de segunda mano. Su última colección, a la que han bautizado Sobreiro, con sillas y un par de armarios, tiene como protagonista al corcho, donde este material ecológico y ligero adquiere nuevas formas.
