Milá, Urquiola, Hayon, Ruiz y toda una generación de nuevos diseñadores está conquistando las casas de medio planeta. Y son de aquí, de España. Estamos hablando de objetos de decoración con marca española.
Algunos de los diseñadores llevan años ejerciendo su oficio, como es el caso del gran maestro del diseño nacional, Miguel Milá, que a sus 88 años sigue llevando su negocio como lo ha hecho toda su vida. Él junto con otros profesionales del mundo de la decoración continúan fabricando muebles de la manera más tradicional y artesanal que existe.
Otros muchos diseñadores han sido alabados por la crítica internacional, además de ser galardonados con importantes premios y obtener el honor de poder exhibir sus trabajos en galerías de arte, Salón del Mueble de Milán o museos de gran prestigio.
Una década les ha bastado para convertir su estudio en uno de los más aclamados por la crítica internacional. Ahora, los arquitectos Cristina Domínguez Lucas y Fernando Hernández-Gil también se atreven con el diseño de mobiliario bajo la firma Kresta Design. A medio camino entre mueble y escultura, la silla #4 Agustine es uno de sus iconos.
Las lámparas PET, de las que ha vendido 15.000 piezas, lo consagraron como uno de los diseñadores más codiciados. Y sus trabajos están en las colecciones del Pompidou o de la National Gallery de Melbourne. Desde Carabanchel, el creador nos invita a jugar con la mesa Riad, con azulejo hidráulico y cuya forma permite combinarla hasta el infinito.

Madrileña del 80, Andrea Santamarina se formó como artista pero ha forjado su trayectoria internacional como diseñadora. Su colección de cerámica Trapped, desvela una serie de figuras atrapadas que se niegan a ser meros objetos decorativos. La icónica cazatalentos italiana Rossana Orlandi la acaba de fichar para su galería de genios.

Suyos son algunos de los muebles que han ocupado un rincón en la casa española desde los años 60. Es el gran maestro del diseño nacional. Y a los 88 años, Miguel Milá sigue en activo. Ahora, recuperando la tradición artesana del trabajo con fibras naturales, ha diseñado este galán de noche hecho enteramente en ratán para la firma Trenat.

Desde Londres, el vigués Tomás Alonso ha desarrollado para Hermès una colección de lámparas de papel y bambú. Funcionan como esculturas cuando están apagadas y crean un interesante juego de luces y sombras cuando están encendidas. Sus piezas respiran simplicidad y los materiales son los protagonistas.

El Salone de Milán ha consagrado a esta firma como uno de los grandes nombres del diseño internacional. Ana Milena Hernández y Christophe Penasse son Masquespacio. Con sede en Valencia, este estudio propone guiños al movimiento Memphis, una apuesta por las texturas y gran carga de diseño gráfico en el sofá Toadstool.

El humor y la ironía están siempre presentes en los trabajos de Jaime Hayón, de suaves formas orgánicas y vivos colores. Diseñada para Parachilna, la lámpara Chinoz está inspirada en una urna clásica, con un cuerpo cerámico y una pantalla de vidrio esmerilado. Su base, de madera lacada, está hecha artesanalmente en Menorca.

Sus lámparas-escultura de cristal les dieron el reconocimiento mundial pero Marta Alonso e Imanol Calderón (Mayice Studio) firman otras piezas en las que el hecho a mano y la simplicidad son protagonistas. Como Zoo, un mueble en forma de Z que puede usarse como silla, como mesita o, compuesto, como estantería.

Premio Nacional de Diseño en 2016, el alicantino Mario Ruiz atesora más de 40 galardones internacionales. Firma productos para 120 marcas y su trabajo se muestra habitualmente en exposiciones de todo el mundo. Para Capdell ha creado la colección de sillas Ply donde una suave capa de cuero se pliega sobre una estructura tubular de madera o metal.

Patricia Urquiola es la diseñadora más deseada del momento. Directora artística de Cassina, crea proyectos y firma colecciones para las marcas más innovadoras del sector. Para cc-tapis ha presentado la colección de alfombras Fordite hechas en lana sostenible del Himalaya, seda y aloe.
