Cambio climático, Amazonía, vida sana… Su compromiso con el medio ambiente le ha valido a Gisele Bündchen un buen número de reconocimientos que son la mejor prueba de que lo suyo va muy en serio. Tan en serio que en el día de su 40 cumpleaños, hoy 20 de julio de 2020, la top, entre las 10 modelos mejor pagadas del mundo, le ha regalado 40.000 árboles a la Tierra. La idea era plantarlos en la Amazonía brasileña, pero la crisis coronavirus le ha obligado a hacerlo en su nueva casa, en Miami.

Por Juan Vilá

«Mala brasileña» es lo que Tereza Cristina Dias, actual Ministra de Agricultura de Jair Bolsonaro, llamó a Gisele Bündchen en enero de 2019. «Gisele, deberías ser nuestra embajadora y decir que tu país conserva el medioambiente, que está a la vanguardia de la conservación, en lugar de criticar sin conocimiento de causa», dijo la política en una entrevista radiofónica.

«Malos brasileños son los que deforestan», contestó la modelo, y luego demostró que tal vez no está tan desinformada como Dias cree: «Lamento ver noticias, con datos del Gobierno, que aseguran que la deforestación en la Amazonía creció más del 13% en 2018, lo que representa la peor marca en diez años. Un patrimonio inestimable está siendo amenazado».

Pero Gisele Bündchen, una de las seis modelos más ricas del mundo, va más lejos en sus críticas y a la hora de meterse en jaleos. Al fin y al cabo, todo el mundo sabe lo rentable que puede resultar para un famoso enfrentarse con el gobierno de Bolsonaro. Más difícil, en cambio, resulta con otros. Y eso ella también lo ha hecho. Fue, en concreto, con el centrista Michel Temer, anterior presidente de Brasil y de nuevo por el mismo motivo: la defensa de la Amazonía, donde iban a instalar una amplísima explotación minera. Dentro de la campaña mundial contra el proyecto, Bündchen jugó un papel decisivo cuando en septiembre de 2017 se subió al escenario de Rock in Rio y pronunció un emotivo discurso. Tan emotivo que acabó llorando mientras el público gritaba: «Fuera Temer».Los 40 años 'verdes' de Gisele Bündchen

«Sueño con un día en el que encontremos el equilibrio entre el ser y el tener. Sueño con un día en el que viviremos en total armonía con la Madre Tierra, agradeciéndole todo los que nos da», dijo. Ni siquiera hizo falta que mencionara la Amazonía. Al acabar, sonó el inevitable Imagine interpretado por Ivete Sangalo. Ambas mujeres se abrazaron y Gisele le hizo los coros. En cuestión de días habían paralizado el proyecto.

A quien sí apoyó fue a Marina Silva, candidata ecologista a la presidencia del país en 2010. «Creo en lo que ella quiere hacer. Creo que es algo importante y que tiene el foco en el lugar acertado», comentó ante las cámaras, aunque la política acabó tercera en las elecciones.Los 40 años 'verdes' de Gisele Bündchen 2

Lo que no le hizo ninguna gracia fue la proximidad de su marido, Tom Brady, al actual presidente de Estados Unidos. En 2016, en plena campaña, la prensa pilló en la taquilla del quarterback una gorra con el famoso lema Make America Great Again. La amistad entre Trump y él venía de atrás. Incluso el magnate le apoyó cuando Brady se vio envuelto en el peor escándalo de su carrera: el deflategate. O sea, cuando le acusaron de jugar con balones ligeramente desinflados para que le resultara más fácil agarrarlos. «Es un chico honorable y honesto», dijo entonces Trump. Pero cuando llegó la hora de devolverle el apoyo, Brady se acobardó: «Hablé con mi mujer y ella me dijo que no podía hablar más de política. Creo que es una buena decisión para nuestra familia», reconoció en una rueda de prensa.

El peor desencuentro lo tuvo Bündchen con la asociación PETA. Ocurrió en 2002. Ella acababa de firmar un contrato para ser imagen de una firma peletera y un grupo de activistas irrumpieron en el desfile de Victoria’s Secret a su paso. Eran cuatro mujeres y todas ellas llevaban un cartel que decía: «Gisele: escoria de las pieles». Dos años después, la brasileña declaró a Vanity Fair: «Pensé que iban a hacerme daño. Fue una equivocación por mi parte, porque yo no llevo pieles y entiendo su causa».Los 40 años 'verdes' de Gisele Bündchen 1

El incidente tuvo consecuencias mucho más serias. «De repente, caí en la cuenta. Era como un hámster en la rueda: actuaba como una buena chica y hacía lo que mi agente decía. El shock me hizo parar. Me mandaron un montón de vídeos, no sabía lo que estaba pasando con los animales y me quedé devastada. Tienes que ser responsable de las decisiones que tomas».

Así que ahora procura trabajar con firmas sostenibles dentro del sector de la moda: «Es una cuestión de pensar en las consecuencias que tiene hacer algo».

Además, colabora con mil causas relacionadas con la ecología, desde plantar árboles en su país o en Kenia, hasta participar en libros sobre el cambio climático o en campañas contra el comercio ilegal de vida silvestre. Quizá por todo ello la Universidad de Harvard le otorgó el premio a la Ciudadana Global por el Medio Ambiente en 2011 –galardón que antes habían recibido Jane Goodall, Al Gore o Kofi Annan– y lleva diez años ejerciendo como Embajadora de Buena Voluntad de la ONU para estos temas. Por implicarse, hasta produjo su propia serie de animación, Gisele y el equipo verde, con la que pretendía concienciar a los más pequeños de que nunca es tarde para salvar el planeta.