Expectativa vs Realidad… ¿Cuántas veces te ha pasado que has ido a un supuesto lugar increíble… y luego en realidad no era para tanto? El postureo y las modas es lo que tienen: buscas la foto perfecta para subir a tu Instagramm… Y te das de bruces con la cruda realidad.
La última ha sido la periodista Polina Marinova que aseguraba amargamente en su Twitter que «mis esperanzas y sueños se vinieron abajo cuando descubrí que el ‘agua’ en el Templo de Pura Lempuyang (Indonesia) es en realidad un trozo de cristal bajo un iPhone»…
Y es que está claro que cuando viajamos, queremos cumplir nuestras expectativas y llevarnos buenos recuerdos: tanto en nuestros recuerdos como en la tarjeta de memoria del móvil. Sin embargo, cada vez nos encontramos con que la realidad es otra. ¡Los sitios más turísticos están masificados y las fotos, trucadas! Detrás de nuestras fotos de postureo hay horas de espera y de agobio. Así es el choque de Expectativa vs Realidad…
Nuestro primer choque de Expectativa vs Realidad puede venir de la mano de unas vacaciones en lugares tan representativos de Europa como Roma y su Fontana de Trevi… Para aquellos que prefieren el turismo de ciudad, encontrar un buen rincón en el que sacarse unas buenas fotografías es clave. Sin embargo, ¿qué esconden muchas veces esas publicaciones perfectas de Instagram? Un buen rato de espera por la gran cantidad que gente que hay queriendo hacer lo mismo que tú… Y esto sin duda ocurre en la bella Fontana di Trevi.
Barcelona es una de esas ciudades que en vacaciones muchos no nos queremos perder y que, por así decirlo, tienen mucho potencial para el postureo… Sus monumentos, sus plazas, sus atardeceres y, como no, Las Ramblas. Pero, sin embargo… ¿qué es lo que ocurre? Que vayas donde vayas, todo estará lleno de gente y en vez de fotos perfectas de Barna para tu Instagram, tendrás fotos de gente que no conoces, en cada rincón.

Irse de vacaciones implica para muchos pasar unos días en la playa con la familia o los amigos… Y una de las opciones más paradisíacas es Brasil, con playas tan espectaculares como la playa más emblemática de Río de Janeiro: Ipanema. Sin embargo, tras haber conseguido planificarlo todo, preparar la toalla, la sombrilla, tu mejor bañador, la comida y demás, llegas a esta playa y te encuentras con que no hay sitio. Tu expectativa era ser el rey de Instagram con las fotos postureo en la costa brasileña y la realidad es que no puedes poner ni la sombrilla…

Todos hemos pasado por ese momento en que, viajando a Paris, no podemos evitar visitar el Louvre, un referente cultural y artístico de Europa… Y si no, conocemos a mucha gente que viaja a la capital francesa y pone en sus redes sociales fotografías de las obras más importantes del museo, como es el caso de la Gioconda. Sin embargo, aquí viene un gran golpe de realidad para terminar con nuestras expectativas: ¡el cuadro es muy pequeño y es imposible verlo de cerca por la cantidad de gente que hay alrededor!

El Taj Mahal es una de las edificaciones más bonitas del mundo… Y si tienes el ánimo de viajar hasta la India, tienes la expectativa de ver y disfrutar de este mausoleo pero, al llegar, la realidad nos da bruces: la India es uno de los países más poblados de mundo y tiene mucho turismo…

Uno de los lugares más llamativos de Madrid es el Retiro, sobre todo, para disfrutar de una tarde de domingo haciendo un picnic, dando un paseo y pasando un rato en las barcas… Pura expectativa cuya realidad es que es imposible montarse en estas barcas y mucho menos dar un paseo relajante: ¡hay demasiada gente!

Una de las mayores maravillas del mundo, símbolo de China y su grandeza es la muralla por sus 8.850 kilómetros de construcción… La expectativa que tienes si decides visitar el continente asiático es recorrer un trozo. Ahora bien, la realidad puede ser que no haya apenas sitio donde poner un pie en la Gran Muralla China.

Grecia es otro de esos destinos tan llamativos que mucha gente no se quiere perder… y la expectativa es ver esos maravillosos atardeceres con el reflejo del sol contra las edificaciones blancas de Santorini, una de las islas griegas más bellas (con permiso de Mykonos). Sin embargo, la realidad es que hay tanta gente que ha pensado que sería maravilloso disfrutar de esas vistas, que es casi imposible hacerlo…

Esas fotos de postureo en Instagram quedarían genial con las pirámides de Giza detrás, en un perfecto atardecer rojizo o tratando de tocar, gracias a la perspectiva, la punta de la pirámide… Pero si quieres conseguirlo, ¡ármate de paciencia!

Las Cataratas del Niágara representan ese lugar, entre la frontera de Canadá y Estados Unidos, que tantas veces hemos visto en la televisión por su espectacularidad… Esta es la expectativa, pero la realidad es que hay tantísima gente que dejan de ser tan espectaculares.
