Es cierto que dos días en Múnich se quedan cortos para exprimir todo lo que ofrece la capital bávara, una de las mejores ciudades para vivir… Y por supuesto también para visitar; pero 48 horas bastan para captar la personalidad muniquesa recorriendo su centro histórico, sus amplias avenidas y sus parques. Calzado cómodo y un sistema de transporte público eficiente serán los mejores aliados, aunque la bicicleta nos permitirá llegar más lejos. Prepárate para 48 horas en Múnich.
Día 1
10:00 horas
Empezamos frente a la Karlstor, una de las puertas de la antigua muralla y nos demoramos por la comercial Neuhauserstrasse. La renacentista iglesia de San Miguel contrasta con la gótica Frauenkirche mientras nos acercamos a la Marienplatz, el corazón de Múnich.
12:00 horas
A a las 12 en punto, el carillón situado en la fachada neogótica del Ayuntamiento Nuevo recrea las celebraciones que vivió la ciudad tras la peste de 1517. En una esquina de la plaza está el Ayuntamiento Viejo, gótico de verdad, que aloja el Museo del Juguete. Al lado está la Peterskirche, el templo católico más antiguo de Alemania.

14:00 horas
Llega la hora de comer en Múnich. Lo suyo es probar la gastronomía bávara en un local tradicional, como el Donisl o la Rathskeller, en los bajos del ayuntamiento. También está la Hofbräuhaus, la cervecería más famosa y abarrotada del mundo, o el Viktualienmarkt, un mercado con más de 140 puestos y biergarten.

16:00 horas
Por la peatonal Sendlingerstrasse, y tras pasar el elegante centro comercial Hofstatt, llegamos a la Asamkirche. Si no fuera por su espectacular fachada, esta iglesia podría pasar inadvertida, encajonada como está. Construida por los hermanos Asam, artistas del XVIII, es una joya barroca y rococó. La calle termina en Sendlinger Tor, la más antigua de las puertas de la ciudad.

18:00 horas
Quizá sea buen momento para oxigenarse un poco, aunque haya que coger el metro. Una buena opción para pasear es el Olympiapark, sede de los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, un parque de 300 hectáreas. Desde el mirador de la Olympiaturm, una torre de televisión de 290 metros, las vistas son espectaculares. Al lado está el BMW Welt, un complejo de arquitectura futurista dedicado a la marca de coches.

20:00 horas
Si no queremos cenar en el Esszimmer, restaurante con dos estrellas Michelin situado en el BMW Welt, podemos acercarnos al barrio de Schwabing, que aún conserva el aire bohemio de 1900. Aquí abundan los restaurantes, desde el tradicional Waldfee al etíope Blue Nile, y locales para tomar una copa. Al otro lado del río, el Maria Passagne ofrece un sushi estupendo en un ambiente tranquilo, y no está lejos del Unterfahrt, el legendario club de jazz.

10:00 horas
Empezamos el día en la zona de la Maximilianstrasse, en el Residenz, la residencia oficial de los duques y reyes bávaros desde el siglo XIV. Su interior merece la visita, sobre todo el rococó teatro de Cuvilliés y el renacentista Antiquarium. Al lado está Odeonsplatz, una plaza que es un escenario en sí mismo, flanqueado por los jardines de Hofgarten, el Pórtico de los Mariscales y la iglesia barroca de Theatinerkirche.

12:00 horas
Si tenemos bicicleta, se abre ante nosotros un día de tranquilo pedalear con interesantes paradas. Empezamos en la Kunstareal, la zona de los museos de Múnich, salpicada de majestuosos edificios como la Gliptoteca y la Colección Estatal de Antigüedades, que contrastan con la ampliación de la Lenbachhaus, de Norman Foster; la Pinacoteca Antigua y la Nueva y el colorido Museo Brandhorst.

14:00 horas
Nuestro paseo desemboca en la Ludwigstrasse, señorial calle que, pasada la Puerta de la Victoria, se convierte en la Leopoldstrasse, arteria principal del barrio de Schwabing, perfecto para buscar un sitio donde comer. En Bapas tienen una versión modernizada de la mejor cocina bávara, mientras Heimwerk ofrece platos regionales en un ambiente muy cuidado, aunque también nos podemos dejar guiar por nuestro olfato.

16:00 horas
El entorno de la elegante Hohenzollernstrasse aglutina tiendas de moda y diseño, antigüedades y arte, además de cafeterías en las que hacer una pausa antes de llegar al Jardín Inglés. Creado en 1789 y con casi 80 kilómetros de caminos y senderos y muchas hectáreas para tomar el sol, es uno de los parques urbanos más grandes del mundo. A orillas del lago, o en la Torre China, se puede disfrutar de una buena cerveza.

18:00 horas
Recorriendo el sendero que discurre junto al Eisbach, un arroyo que fluye a través del parque, pasamos por el Monopteros, un templete griego, y la Casa de Té Japonesa, donde podremos presenciar la ceremonia del té. Cerca encontramos la inesperada Eisbach Welle, una ola generada por los bloques del fondo y que hoy atrae a multitud de surferos. De vuelta a la bici, podemos seguir hacia la Isartor, la tercera puerta medieval de la ciudad, o asomarnos a las orillas del río Isar.

20:00 horas
Para la cena, podemos quedarnos en Little London, la mejor parrilla de la ciudad, o buscar un restaurante tradicional en el centro, como Schneider Bräuhaus. Si preferimos un biergarten y no nos importa salir del centro, Agustinerkeller, cerca de la estación de tren, o Zum Flaucher, en una isla del Isar, son buenas opciones para despedirnos de la ciudad, rodeados de muniqueses que brindarán por un pronto reencuentro.
