El Gin Tonic es la mezcla, en una proporción de 1:1, 1:2 o 1:3; de ginebra y tónica, servida en un vaso ancho con 3-5 cubitos de hielo y una rodaja de lima y/o limón… Esta es la receta clásica del gin tonic, un combinado que los oficiales británicos destacados en la India inventaron en 1825 y que ha ido perfeccionándose y cambiando con el paso de los años. Así se prepara el combinado más popular del mundo, el gin tonic:
— 1 vaso ancho o copa de balón
— Ginebra
— Tónica
— 1 limón o lima
— 3-5 hielos macizos (no caseros)
No necesitaremos más para elaborar nuestro Gin Tonic. A partir de aquí, imaginación al poder. Pero, como dicen los bartenders profesionales, una cosa es un Gin Tonic y otra un huerto…
El vaso para un Gin Tonic perfecto debe ser de boca ancha. En España se han popularizado las copas de balón, aunque un vaso de sidra o de boca ancha también nos puede servir. Olvídate de los vasos de tubo de toda la vida: los aromas no podrán salir y permiten muy poca cantidad de hielo.

Coloca con cuidado los hielos en el vaso. Entre 3 y 5 serán suficientes (nunca deben rebasar el borde). Muévelos en el vaso hasta que esté bien frío. Ojo, los hielos deben estar en su punto óptimo de congelación. Si están brillantes es que se han empezado a descongelar y debemos desecharlos.

El universo de la ginebra es grande y complejo, aunque una cosa es cierta: la mayoría de ginebras del mercado tienen calidad más que de sobra para elaborar un gran gin tonic.
Puedes encontrar desde las Navy Gin, con una alta graduación (más de 50º) hasta las tipo Genever (holandesas, con un marcado sabor a cereal) o las más comunes, las London Dry Gin (más secas). También están las Old Tom, una derivación de las London que son más dulces debido a su mayor aporte de azúcar.
Después de eso las puedes encontrar con más botánicos, sabores, maduración… Ten en cuenta que el gin tonic perfecto deberá estar en torno a los 8 grados de alcohol, así que cuidado con las cantidades y graduaciones.
En cualquier caso, lo mejor es probar y comparar.

Las proporciones establecidas para el gin tonic oscilan entre 1:1, 1:2 y 1:3, dependiendo del grado de intensidad que quieres para tu gin tonic. Lo más normal es, para 5 cl de ginebra, 10 cl de tónica (media botella); es decir la proporción 1:2.
Con un vaso medidor podremos saber perfectamente la cantidad de ginebra que estamos usando.

Después de la ginebra, es el turno de los cítricos. Los más usados son limón o lima, aunque también se puede usar naranja dependiendo el caso. Con una cáscara recién cortada (con una ligera parte de fruto) será más que suficiente para nuestro gin tonic.
Colócala con suavidad en los huecos que dejan los hielos. No hace falta restregarla por el borde de la copa. Se hace para aumentar el aroma a cítricos, pero no es imprescindible.
En cuanto a las semillas, flores, frutos, jugos y demás adornos que se le ponen al gin tonic… Su objetivo es que se mezcle con el alcohol y desprenda aroma. Pero no te pases de la rosca: un buen gin tonic no es un árbol de navidad. Algunos bartender defienden que no es necesario… Ninguno.

¿Qué sería de un gin sin su tonic? La tónica le dará la nota definitoria a un gin tonic superior… O regularcillo. Debe servirse muy fría y despacio, para no romper la burbuja.
La receta original establece que se ha de inclinar la copa para verter la tónica suavemente sobre los hielos… Hoy en día, la mayoría de bartenders apuestan por la cuchara imperial (si, esa cucharilla larga y en espiral). ¿Por qué?
La razón es que el agua tónica se desliza por la espiral de la cucharilla sin apenas perder gas y, por convección natural, se mezcla con la ginebra. Con lo cual no hace falta remover ni agitar posteriormente.
…Y, por si te lo preguntas, la tónica debe acompañar a la ginebra, nunca enmascarar o cambiar su sabor. Es por eso que deberías huir de las de sabores y apostar por alguna que aporte ese toque de amargor propio de la quinina.

Una vez servido, debes dejar reposar los ingredientes durante unos 20-30 segundos. En este momento puedes añadir algún botánico extra o adorno si lo consideras necesario; así como remover la mezcla (un par de golpes suaves es suficiente) si no has usado la cuchara imperial.
Y ahora es el momento de disfrutar de tu Gin Tonic. Se debe consumir en los siguientes 15-20 minutos, ya que sino el hielo empezará a aguar nuestro combinado.
Si la burbuja es fina y persistente, los ingredientes están bien mezclados y te dejan un sabor agradable en boca es que el Gin Tonic es… Perfecto.
