Hojaldrería, más que hojaldre en Madrid

Cualquier excusa es buena para degustar alguno de los mejores croissants que existen en pastelerías y cafeterías de toda España. Ya sea en el desayuno, en la merienda, en el brunch, como aperitivo… Esta deliciosa masa hojaldrada ha pasado de ser una de las piezas más denostadas por la bollería industrial a convertirse en uno de los grandes atractivos de cualquier pâtisserie gourmet que se precie de serlo… Así que en Código Único nos hemos propuesto reunir a las pastelerías que hacen los 11 mejores croissants de España y derretirnos de gusto con sus rellenos y hojaldres.
En Francia, de donde viene su nombre original, el croissant es toda una institución. Y eso a pesar de ser una herencia austriaca: proviene de los bollos kipferl. En Italia, el cornetto (no confundir con el helado) es un arte, que tiene hasta sus hornos abiertos 24 horas y puede servir de dulce placer tras una larga noche de ocio… Está claro, a un buen cruasán es difícil decirle que no. Hasta tiene su propio día: cada 30 de enero se celebra el Día del Croissant.
Por ello, pese a que sabemos que en nuestro país tenemos mayor maestría en otros dulces, no nos hemos resistido a probar los 11 mejores croissants de España:
Si detrás de un croissant está Albert Roca, el resultado solo puede ser excepcional… Los croissants de la pastelería Sant Croi de Barcelona son su último éxito, refrendado con dos premios (2009 y 2018) al Mejor Croissant Artesano de Mantequilla de España (es el primero que repite distinción). «Sant Croi es la materialización de todos mis deseos. En nuestro obrador solo usamos productos naturales, respetando los tiempos de fermentación y usando ingredientes de máxima calidad, sin aditivos, saborizantes ni conservantes de ningún tipo», afirma el propio Albert Roca. ¿Y qué dice la gente? «No soy muy de croissants, pero la verdad es que son de los mejores que he probado nunca», dice Santi en TripAdvisor. «Fermentación lenta, mantequilla caramelizada y tamaño y textura perfectos», explica otro comensal… ¿Quién se puede resistir a uno de los mejores croissants de España?

En la calle Flassaders de Barcelona, cerca del Born, se encuentra esta pastelería con muebles de madera y decoración nórdica. Ofrece croissants de mantequilla, almendra, frambuesa, frutos rojos, chocolate o mascarpone. Este último parece ser una de sus creaciones más conseguidas: «brutal», «inigualable» o «espectacular» son los adjetivos que se puede leer sobre el croissant de mascarpone de Hofmann en TripAdvisor por parte de diferentes usuarios. Una curiosidad es que, además de mascarpone por fuera, «está bañado en un almíbar crocante de café», según explica el usuario Andrés.

Este establecimiento de la calle Fernando VI, en el mismísimo barrio de Chueca de Madrid, ofrece una repostería moderna y urbana, colorida e innovadora, que igual endulza las papilas gustativas que dispara la envidia en Instagram, pero no renuncia a los clásicos cruasanes. «Tiene el mejor croissant de chocolate del mundo. Es un poco más caro que la media pero merece la pena», afirma Raúl, mientras Chema recomienda el de almendra, «sublime». También los hay de frambuesa o de cabello de ángel.

A Oriol Balaguer le precede la fama por haber ganado el VII Premio al Mejor Croissant Artesano de Mantequilla de España en 2014, algo que atrae visitantes hacia su ‘Xocolateria’ en el Carrer de la Fusina de Barcelona, junto al Mercat del Born, y a la vez levanta tantas expectativas que deja a algunos insatisfechos. Por eso para Rosa es «caro y sobrevalorado», aunque destaca el cruasán de mazapán, mientras Elisa es taxativa: «Deberían ganar año tras año el título».
La Xocolateria by Oriol Balaguer, Carrer de la Fusina, 5 (Barcelona)

En el centro de la capital salmantina se levanta este pequeño establecimiento que desde fuera no parece demasiado lujoso. El secreto está en el interior, también en el de sus cruasanes variados y deliciosos. En TripAdvisor lo tienen claro. Para Juan Carlos son «los mejores que he probado nunca», mientras Mari Ángeles destaca los distintos rellenos y tamaños.

Restaurante, bar y también con toques exquisitos en la repostería, este amplio y moderno local de Príncipe de Vergara ofrece brunchs en los que incluyen cruasanes como los de mantequilla con mermelada traído de la Bretaña francesa. «Estaban riquísimos» dice Raquel, mientras Olga recomienda el de mermelada de arándanos. Para los no golosos, siempre está la opción del de jamón y queso.
Bendita Locura Coffee & Dreams, Calle del Príncipe de Vergara, 73 (Madrid)

Esta pequeña pastelería que pasa desapercibida en la calle Libertad del centro de Gijón esconde unos cruasanes que solo los que se han acercado a probarlos conocen. La usuaria Alicimaga se recrea en sus descripción. «Son ligeros, con una estructura hojaldrada fantástica, hechos al estilo francés, ligeros y suaves; nada que ver con los mazacotes de harina y grasa de cerdo que suelen presentarse como cruasanes». Para Patricia son «inmejorables», aunque hay quien va más allá: «para perder el sentido». Los capitalinos están de suerte, ya que no tienen que esperar a viajar a Asturias. Ponme Sucre también está en la zona de Chueca de Madrid.

Con un nombre así, pocas dudas caben de cuál es su especialidad. Aunque también ofrecen trenzas, brioches, saladitos o hasta pizza y pan, este establecimiento zaragozano se luce en su variedad de cruasanes. «Tienen exactamente el mismo sabor que yo recordaba (muy lejos de lo que estamos acostumbrados en España», celebra Juan, satisfecho de poder encontrar aquí aquello que tanto degustó en el extranjero. «Te impregnas con su olor y te lo quieres comer todo», sentencia Beatriz.

En la calle Marqués del Puerto de Bilbao se alza este clásico de la repostería que ronda el medio siglo de vida y mantiene tienda y obrador en el mismo edificio. Su especialidad es el cruasán de almendra, un producto «de 10» para José Antonio. Los usuarios destacan el mimo de sus productos, el buen trato de de sus trabajadores y la buena pinta de todo lo que luce en el mostrador.

De vuelta a Barcelona, donde quizá se aglutinan los cruasanes con más pedigrí de España. La Pastelería Canal tiene dos sedes, en las calles Calvet y Muntaner, y puede presumir de haber ganado el Concurso de Mejor Cruasán Artesano de Mantequilla, en su edición de 2006. Toni vera venció así a otros 42 pasteleros artesanos. Los comentarios lo refrendan por «su textura implacable y el peso ligero», como afirma Osvaldo, o su sabor a mantequilla y apariencia «jugosa», según Patricia.

Con un nombre tan apropiado y al lado de las famosas ‘Setas’ de Sevilla, este local cubre todas las necesidades, desde el dulzor de los desayunos hasta la hora nocturna de las copas. Pero aquí corresponde centrarse en los cruasanes, de nutella o de mantequilla. «Exquisito», «increíble». Otro usuario, Jaserrano, va más allá: «El cruasán es de los mejores que he probado; ya se le notaba la calidad nada más cortarlo».
