Los especialistas en finanzas advierten que, en épocas de crisis como la que estamos viviendo, las joyas y los relojes están entre los valores-refugio más demandados por quienes quieren colocar su dinero a buen recaudo. Sobre todo, si alguna de esas piezas está entre los relojes más caros del mundo. Una buena idea en estos tiempos es invertir en un reloj. Para eso, aquí tienes los mejores relojes de 2020 para lucir… ¡o para invertir!). Y como el ladrillo está en horas bajas, a lo mejor te quieres decir por alguno de estos 10 relojes que cuestan como una casa. También puedes decantarte por alguno los mejores relojes de 2020 para lucir en tu muñeca. Lo que es seguro es que si optas por ellos te saldrán algo más baratos que los modelos de esta selección, que están entre los relojes más caros del mundo.
El modelo Grand Complication de Lange & Söhne se presentó en sociedad en 2013 y actualmente sigue siendo el reloj más caro de la casa alemana. Es una auténtica obra de arte compuesta por 876 partes móviles que están alojadas en una caja de oro de 50 mm de diámetro y 20 mm de espesor. Entre otras delicias tiene calendario de fase lunar, una gran sonería y una pequeña con repetidor de minutos y un cronógrafo de una fracción de segundo.
Franck Muller es un relevante diseñador y fabricante de relojes suizo conocido por diseñar relojes de pulsera extremadamente complejos, basados completamente en principios mecánicos clásicos. De todos sus modelos, el Aeternitas Mega 4 de la casa puede presumir de ser no solo el más complicado diseñado por Muller, sino el más complicado del mundo. En su discreta mecánica, este modelo acoge 36 complicaciones diferentes para un total de 23 indicaciones. Su movimiento acumula un total de 1.483 componentes, incluidas 91 ruedas. En cuanto a las funciones, la que más llama la atención es el calendario secular, una rarísima evolución del calendario perpetuo con la que solo se han atrevido unas pocas casas suizas y que destaca por descifrar correctamente el ciclo de años bisiestos durante un periodo de mil años. Sus medidas, 61 mm de largo por 42 mm de ancho y un grosor de caja de 19,15 milímetros. Y su precio…

Los cronógrafos de pulsera con caja de un solo botón de Patek Philippe son extraordinariamente escasos. De hecho, solo se tiene constancia de 16. Así que cuando alguno de ellos sale a subasta, la expectación es máxima. Este, concretamente, se fabricó en 1924 y fue propiedad del guitarrista Eric Clapton. Su caja es de oro blanco de 18 quilates, está adornado con 28 joyas diferentes y su único dial indica la fase lunar.

El modelo 5004T, el único con esas características de Patek Philippe, se diseñó y construyó específicamente para ser subastado. La puja tuvo lugar en en 2013, en la quinta edición de la subasta con fines benéficos Only Watch, que desde 2008 celebra Antiquorum en Mónaco. A diferencia de sus hermanos de la serie 5004, este modelo exclusivo cuenta con caja de titanio, esfera decorada de fibra de carbono y pulsera de fibra con costuras rojas, a juego con el detalle de sus manecillas. El reloj, que los expertos de Only Watch auguraron que se vendería por una cifra alrededor de entre 400.000 y 600.000 finalmente se vendió por…

Esta pieza vintage firmada por Breguet hace más de dos siglos es, actualmente, uno de los relojes más caros del mundo. La última vez que salió a subasta fue el 14 de mayo de 2012, en Ginebra, y el martillazo final cayó con el reloj cotizándose en 4,68 millones de dólares. Se creó como un modelo único y se sabe que su primer dueño fue un londinense apellidado García que lo compró en agosto de 1814 por 5.000 francos franceses. Alojado en una caja de oro amarillo de 18 quilates, este reloj de pulsera presenta dos cuerpos oscilantes.

Los cuatro modelos Meteori, diseñados y ensamblados en Les Ateliers Louis Moinet, no son de este mundo. Y no lo son literalmente, porque cada uno de ellos alberga en su interior un fragmento de meteorito. Esta casa relojera suiza, que se atribuye la invención de cronógrafo, está acostumbrada a elaborar piezas únicas que, al instante, se colocan entre los relojes más caros del mundo. Esta pieza en subasta alcanzó los 4,6 millones de dólares.

Para conmemorar su 150º aniversario, en 1989, Patek Philippe creó lo que denominaron «el reloj más complicado del mundo». Este reloj de bolsillo presenta 33 complicaciones que incluyen un termómetro, un gráfico de estrellas, una ecuación de tiempo y la hora del amanecer y el atardecer. El diseño final tardó nueve años en producirse, tiene 1.728 piezas y no se caracteriza por su ligereza (pesa 1,1 kilos). La casa relojera solo fabricó cuatro: en oro blanco, oro amarillo, oro rosa y platino. En 2009, uno de los Patek Philippe Calibre 89 se vendió en la subasta de Antiquorum por una cifra escandalosa: cinco millones de dólares.
