Netflix puede presumir de un catálogo con grandes series y películas, tanto de producción propia como distribuidas por la plataforma. Pero de eso ya hablamos mucho. Hoy venimos a contarte lo que no deberías ver (o bueno, sí, júzgalo tú mismo): la que para muchos es ahora mismo la peor película de Netflix. Se trata de A traición, un thriller que quizá te haya salido como sugerencia al abrir la aplicación y que está dirigido (y producido y escrito y hasta actuado) por Tyler Perry, cuyo estudio de filmación también ha acogido otros films tan exitosos como Black Panther.

Sobre el papel, A traición podría ser un digno telefilm como tantos otros que hasta llegan a estrenarse en la gran pantalla: «Grace es una mujer amable y decente que confiesa haber asesinado a su marido. Su joven abogada, escéptica, decide averiguar la verdad». Así reza la sinopsis de este drama policíaco de dos horas protagonizado por Crystal Fox, Phylicia Rashad y Cicely Tyson. A los mandos, el mencionado Tyler Perry, un hombre que quizá no te suene de nada pero que en 2011 fue el mejor pagado de la industria del entretenimiento.


 

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Perry, nacido en 1969 en Nueva Orleans, es un hombre del Renacimiento: actúa, dirige, escribe (cine, teatro y música) y produce. Su gran éxito fue la creación de un personaje, Madea, una anciana malhumorada y deslenguada que él mismo interpreta, y cuya franquicia de películas le ha reportado millonarios beneficios. Gracias a Madea, Perry posee ese estudio en el que se grabó la película de Marvel, sí, pero también A traición. Y en solo cinco días. Este dato explica muchas cosas.

La peor película de Netflix, rodada en 5 días

Mientras los rodajes de las películas más sencillas -no hablamos de superproducciones- duran por lo menos ocho semanas, Perry despachó este thriller protagonizado por mujeres (en el que se reserva un cameo) en menos de una. Desde un clásico de los gazapos como es que se vean los micros en una escena (no olvidemos el vaso de Starbucks en Juego de Tronos o el avión en Troya, dicho esto sin intención de disculpar a Perry) a una hilarante escena en la que dos de los protagonistas están en un diner y podemos ver como los extras del fondo miran a cámara, fingen beber de vasos vacíos y comer ‘aire’.

Al director le gustó tanto la (sobre)actuación de uno de los extras que decidió contratarle también para otro papel, el de juez del proceso contra la protagonista, quizá esperando que los espectadores estuviesen tan aturdidos por cosas como el cambio de peluca de un plano a otro de la protagonista que no se dieran cuenta del detalle.

La película está disponible en Netflix desde el 17 de enero, y aquí te dejamos algunos de los comentarios más graciosos de redes sociales para que decidas si es de las malas-malas o de las tan-malas-que-son-buenas y merece la pena ver:

El cambio de pelo inesperado en la misma conversación:

El extra más famoso de todos los tiempos:

Las zapatillas de andar por casa que desaparecen al salir del dormitorio: