El verano es la época más frecuente para hacerse injertos capilares, puesto que durante el año no se posee suficiente tiempo libre… Así, con las vacaciones muchos aprovechan para prepararse para su injerto y, sobre todo, para recuperarse: el implante capilar se trata de una operación muy delicada y es necesario cuidar mucho la zona injertada…. Por ello, te presentamos 4 consejos básicos para proteger un implante capilar si decides hacértelo este verano.
Lo primero que tienes que tener en cuenta si te has hecho un injerto capilar en verano es que te tienes que protegerte mucho del sol, y de hecho, evitar que tu cabeza esté expuesto a este al menos durante el primer mes, incluso un poco más. Durante la primera y segunda semana no es recomendable usar gorra, pero a partir de entonces sí sería posible, siempre y cuando se trata de una que, al ponértela, no esté en contacto con la zona del pelo injertado. También es una opción usar factores de protección solar pero no cosméticos.
Para proteger tu injerto capilar durante los primeros meses es necesario evitar el agua del mar y de la piscina, sobre todo, esta última por el cloro. De hecho lo que es recomendable usar es agua termal dos o tres veces al día en la zona trasplantada y sobre la zona de cicatriz, aplicar este agua con una gasa. Además, durante tres meses al menos tendrás que lavarte el pelo con champú neutro.

Una premisa básica es no usar ni cascos de bicicleta o moto, ni gorros de natación durante el primer mes por ir pegados a la cabeza… Sin embargo, recordamos que sí es posible usar, pasadas unas semanas, gorra para protegerse del sol.

Además, es recomendable no hacer deporte durante los primeros 15 días por tu proceso de cicatrización, y sobre todo, evitar los deportes de contacto al menos durante el primer mes. En cualquier caso, los deportes que se recomiendan una vez pasadas las semanas más críticas son los de tipo aeróbico.
