El elitista club de los más ricos del mundo, aquellas personas cuyo patrimonio supera los cien mil millones de dólares, acaba de sumar un nuevo miembro: se trata de Bernard Arnault, el propietario del conglomerado de lujo LVMH.
100.000.000.000 dólares. Un uno seguido por once ceros. O, lo que es lo mismo, cien mil millones. Más ricos, imposible. Ese es el extraordinario patrimonio que atesoran únicamente tres personas en el mundo: Bill Gates, creador de Microsoft; Jeff Bezos, propietario de Amazon; y, ahora, el francés Bernard Arnault, propietario del emporio LVMH.
Eso es lo que ha dictaminado uno de los dos índices de multimillonarios más fiables del mundo: Bloomberg. El otro índice, la Lista Forbes 2019 de los 10 multimillonarios más ricos del mundo, que se publicó a principios de año, coincidía en las dos primeras posiciones pero relegaba a Arnault a la cuarta posición, por detrás del ‘gurú de Omaha’, el inversionista Warren Buffett.
El índice de Bloomberg (The Bloomberg Billionaires Index) es un índice diario de los personajes más ricos del mundo que se deriva del concienzudo análisis de los datos de las empresas de estos megarricos.
En su última actualización, como hombre más rico del mundo figura Jeff Bezos, con 118.000 millones de dólares. El segundo es Bill Gates, con 106.000. El tercero, Bernard Arnault, con 101.000. El cuarto es Warren Buffett, con 85.800. En quinta posición figura el creador y propietario de Facebook, Mark Zuckerberg, con 73.400. Y hay que esperar hasta la sexta posición para encontrar al primer español, Amancio Ortega, que encabeza la lista de los más ricos de España, con la nada despreciable fortuna de 63.600 millones de dólares.
Bernard Arnault es el rival de otro ilustre empresario francés, François-Henri Pinault, propietario del grupo Artémis y marido de Salma Hayek. que pugnan por ser el empresario francés con el grupo empresarial más potente.
El propietario del grupo de lujo LVMH ha sido el último en incorporarse al club de los cienmilmillonarios. El extraordinario auge de ventas de su grupo durante todo el pasado año en Asia, lo han encumbrado hasta esta posición. Es el único europeo en el top tres y, lógicamente, el hombre más rico del continente.
La riqueza de la familia Arnault provino, en un principio, de los negocios en el sector de la construcción y los bienes raíces, hasta que en 1985 Bernard Arnault compró Christian Dior y, en 1988, se hizo con el control del conglomerado LVMH, que tiene como filiales las marcas Louis Vuitton, Christian Dior, Möet-Chandon Hennessy o Loewe.
¿Qué se puede decir del creador y director ejecutivo de Microsoft Corporation que no se haya contado ya? Un dato: que la cifra de su patrimonio actual no es el máximo que ha logrado este hombre de 63 años nacido en Seattle. Antes del estadillo de la burbuja de las empresas puntocom, su fortuna se estimaba en 136.000 millones de dólares. Hoy son 30.000 millones menos y, aún así, sigue siendo el segundo hombre más rico del mundo. Eso sí, el multimillonario es crítico consigo mismo. Hace un par de días, en una entrevista, se culpaba por haber perdido la oportunidad de que Microsoft no ocupase, en el mundo de la telefonía móvil, el liderazgo que hoy ocupa Android (el sistema operativo de Google para móviles). El lo atribuye a una «mala gestión personal» y se culpa del fracaso del sistema operativo Windows para móviles y de «haber dejado libre el camino para que Android se convirtiese en el estándar ‘no Apple’ del mundo del móvil». Para Bill Gates, «lo natural era que Microsoft hubiese ganado». Pero no ocurrió así.

A sus 55 años, Jeff Bezos es en el hombre más rico del mundo en todos los índices. Lo es gracias al éxito mundial de Amazon, pero también gracias a sus otras compañías, como Bezos Expeditions empeñada en la conquista del espacio, el conglomerado informativo que encabeza The Washington Post, o sus inversiones en Uber o Airbnb, donde tiene inyectados 112 millones de dólares. También es un foco constante de noticias. Hace unos días por la compra de un nuevo apartamento de cuatro plantas en Nueva York por el que ha pagado 80 millones de dólares. Antes, por su separación de la que fue su mujer durante más de dos décadas, Mackenzie, que ha sido el divorcio más caro de la historia. También lo es por sus incontables manías,las propias del hombre más rico del mundo. Y también por ser una fuente inagotable de polémica, como la generada por estos seis consejos de Jeff Bezos para ser un triunfador.
