Este invierno tienes la perfecta oportunidad para hacer una escapada y disfrutar de algunos de los mejores destinos de este 2019. Concretamente, no deberías perderte los destinos más invernales con los que poder disfrutar de los mejores paisajes… Como por ejemplo, ir a esquiar a Austria, visitar Laponia o Groenlandia o sin necesidad de salir de España, visitar los lagos de Covadonga. Estos son los 10 paisajes que no te puedes perder en invierno… ¿Cuál llama más tu atención?
Laponia es la región más septentrional de Finlandia y limita con Suecia, Noruega, Rusia y el mar Báltico. Este lugar nos regala el paisaje más invernal de todos y sin duda, este es el destino que merece la primera posición del top 10 de lugares para visitar cuando llega el frío en invierno.
Sus temperaturas bajo cero no impedirán que disfrutes de su belleza: auroras boreales, rutas en trineo con renos, comer en un restaurante de hielo, visitas al museo Arktikum y hasta a Santa Claus… El viaje perfecto para toda la familia si deseas conocer la vida de Laponia.
Uno de los paisajes más bonitos en invierno en España es el de los lagos de Covadonga, en los Picos de Europa… Se trata de un lugar de difícil acceso, sobre todo cuando llega el mal tiempo, pero sin duda llegar a su cumbre merecerá la pena.
En este paisaje te encontrarás dos pequeños lagos, el Enol y el Ercina, de origen glaciar, a 1.108 metro de altura y rodeados por las montañas. Totalmente aislados. Este lugar forma parte de la lista de los espacios protegidos de España.

El Parque Nacional Torres del Paine se encuentra situado en la región de la Patagonia de Chile. Se trata de un lugar que destaca por sus altas montañas, los glaciares y las pampas doradas… Su nombre, «Torres del Paine», surge por la existencia en este parque de 3 torres de granito de gran altura y belleza que llaman la atención de todos.
Es posible realizar excursiones y rutas por este Parque Nacional pero por su exclusividad los precios son bastante elevados. 118 dólares en el caso de la excursión a pie a la base de las torres durante unas 11 horas. Una ruta que no está hecha para todos pero con la que los más aventureros disfrutarán de uno de los paisajes más impresionantes del mundo.

Tasiilaq, también conocido como Ammassalik y Angmagssalik, es la ciudad más grande de la costa sudeste de Groenlandia. Este lugar de hielo, como suele ocurrir en Groelandia por sus bajas temperaturas, destaca por la belleza de sus casas de madera y de colores siempre nevadas y tiene, además, un pequeño puerto. Lo que ocurre es que durante buena parte del año el mar se congela y no es posible navegar… Así, la ciudad queda aislada y no pueden ser abastecidos hasta que suben las temperaturas y pueden salir los barcos.

Uno de los paisajes invernales por excelencia es el que nos ofrece el lago Baikal completamente congelado por su superficie. Se trata de uno de los lagos más antiguos que existen (25 millones de años) y se sitúa en la región rusa de Siberia, fronteriza con Mongolia.
Además, su importancia científica es muy destacable puesto que en el se encuentran 1.600 géneros de animales y 800 vegetales que se hayan catalogado hasta el momento. Además, alberga el 20 % de las aguas continentales no heladas. Estudios que conocemos gracias a la plataforma Meteorología en Red han demostrado que, en caso de que sus afluentes dejaran de aportarle agua, este lago tardaría más de 400 años en secarse.

Como es sabido, el Mont Blanc es el punto más alto de Europa con sus 4.810 metros de altura. Y llegado el invierno, no te puedes perder la experiencia de pisar por donde han pisado los alpinistas más importantes de la historia. Si eres un aventurero, claro.
El Mont Blanc es una subsección de los Alpes, ese maravilloso lugar que aman todos los esquiadores. Y sin duda, este es un plan que no te debes perder en invierno. La perfecta combinación de la belleza del paisaje y los deportes invernales.

Salzburgo, Austria, lugar de nacimiento de Mozart… Y una de las ciudades más bonitas cuando llega el invierno. Entre los lugares destacados a visitar en esta ciudad se encuentran la fortaleza de Hohensalzburg con su impresionante castillo, su catedral, el palacio de Mirabell y sus jardines, la Colegiata de San Pedro, la iglesia de la Universidad, el cementerio, sus calles y por supuesto, la casa de Wolfgang Amadeus Mozart.

Shirakawago es una aldea histórica de Japón considerada Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un lugar precioso, tanto en invierno como en verano, que se encuentra atravesado por el río Shogawa y rodeado de montañas. La estética de este lugar viene dada principalmente por sus casas, de estilo gassho-zukuri, que son aquellas que tienen un tejado triangular muy inclinado y hecho de paja.
Estas casas guardan grandes historias tras de sí puesto que la mayoría tienen más de 250 años. Cuando llega el invierno, se ilumina toda la ciudad para la ocasión y de ahí que se pueda apreciar la perfecta estampa invernal. ¿Quién se la querría perder?

El castillo de Neuschwanstein es uno de los lugares más mágicos del mundo… Y sobre todo, cuando está nevado. Lo mandó construir el rey Luis II de Baviera en 1869 y, de hecho, su estética nace en parte de su propia imaginación, de ahí que se trate de un castillo con estilo medieval mezclado con el más puro romanticismo.
No solo es espectacular en su exterior sino que su interior está dotado de la mayor de las elegancias. Este castillo posee más de 200 cuartos interiores y entre todas estas habitaciones destacan aquellas que fueron llamadas «la sala de los cantores» y «la sala del trono», ambas abiertas a visitas.

Whitefish Mountain es un resort de esquí situado en el noroeste del estado de Montana, Estados Unidos, casi en la frontera con Canadá. Se trata del segundo centro de esquí más grande del estado y uno de los más grandes del mundo. En este lugar te encontrarás entre impresionantes montañas que te harán disfrutar de uno los paisajes más bonitos mientras esquías. Además, si todavía no te consideras un experto en este deporte, allí te enseñarán.
