Por LAURA CASO

La cuarentena impuesta por el coronavirus está desafiando la salud mental y la resiliencia de todos. Pero la situación es más dura cuando la pandemia te confina viviendo solo en tu piso. Hay muchos recursos para paliar la ansiedad (ya sabes, tener horarios, no obsesionarte con las últimas horas, concentrarte en el día a día), pero desde Código Único hemos querido conocer la experiencia de primera mano de tres personas que viven solas en Madrid, epicentro de la crisis sanitaria.

Sandra (34 años): «En esta cuarentena me estoy dando cuenta de que puedo vivir sola sin problemas»

«Lo estoy llevando mejor de que esperaba. Estoy en casa desde el miércoles 11 de marzo, en la oficina nos mandaron a casa. Al final teletrabajando hago más horas, me levanto a la misma hora pero me conecto antes y luego lo dejo a la misma hora de siempre. Me duele bastante la espalda porque no tengo ninguna zona habilitada para trabajar. Mi piso es pequeñito, 35 m2. De hecho la cama se baja en el salón, que ahora además es despacho y gimnasio. Si tuviera terraza lo llevaría mil veces mejor. Tener más metros también ayudaría para no tener que estar moviendo todo continuamente. Hablo mucho con mis amigas por whatsapp e intento hacer actividades diferentes: deporte, netflix, leer… Lo que más echo de menos, además de salir a la calle, es poder tocar a mi gente. Tener gato ayuda: le hablas como a un humano y, oye, cuela. Lo positivo que estoy sacando es darme cuenta de que puedo vivir sola sin problemas. ¡Y cocinar!».

Urtzi, el gato de Sandra

Luciano (32 años): «Valoro la soledad y, en cierta medida, este reto»

«Estoy intentando tomármelo como un espectador. Y ponerme analítico en vez de sentimental. Somos la generación de la inacción. Nunca podemos hacer nada.  La historia nos verá como esa generación que tuvo que quedarse en casa para salvar el mundo mientras unos pocos trabajaban. Vivo en un piso de 45 metros cuadrados. Interior y sin balcón. Apenas veo un trocito de cielo porque el patio es enano. Y los vecinos son ruidosos. Sin embargo, valoro este tiempo de soledad y, de algún modo, este reto. Te ves solo, pero sabes que no lo estás. Me he creado un horario que no estoy siguiendo. En eso soy muy español. Me dedico a dar clases de teatro en diferentes centros. Pero solo teletrabajo para uno. De hecho, no sería extraño que en cualquier momento nos hiciesen un ERTE. Lo que más echo de menos la posibilidad de poder hacer cosas. Quizá no tanto hacerlas. Lo positivo que saco de esto… Pues a día de hoy nada, la verdad. Supongo que lo sacaré cuando acabe…».


Series suspendidas por el coronavirus: Peaky Blinders

Todas estas series han sido suspendidas por la crisis del coronavirus: Peaky Blinders, Stranger Things, The Witcher, Fargo…


Bárbara (33 años): «De esto estoy sacando muchas cosas positivas: las personas que siempre están y las que nunca jamás te van a dejar sola»

«Lo primero que hice fue limpiar y desinfectar toda la casa, desde mantas a pomos de las puertas, porque verlo todo en orden me iba a ayudar a estar mas a gusto. Preparé también mi mesa del salón para el teletrabajo. Y luego me hice un Excel con cosas que hacer para entretenerme, sobre todo por las tardes. En él, tengo un horario de música y libros. La música es de lo que más me está ayudando, ¡nunca falla! Todos los días a las 20 h me pongo un concierto y me bebo una cerveza. Con mis amigas nos hemos marcado un “reto” en el que cada una manda un vídeo enseñando alguna cosa. Por ejemplo una amiga acaba de mandar el suyo con ejercicios para hacer en casa. Con mi prima Julia, que tiene 5 años, hablo todos los días cuando acabo de trabajar y hoy vamos a hacer gofres caseros. Mañana le voy a leer un cuento. Mi piso es bastante amplio, es exterior y tiene dos balcones: ¡nunca había valorado tanto un balcón! Llevamos pocos días y ya he sacado muchas cosas en positivo. Lo más importante, las personas que siempre están y las que nunca jamás te van a dejar sola en nada. También estoy reforzando amistades y me está haciendo mucha ilusión».

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