Hoy en dÃa hasta los yates tienen sus propios premios. Los World Superyacht Awards 2019, algo asà como los Óscar de los Superyates, ya tienen dueño en sus distintas categorÃas… Además de un ganador absoluto: en esta ocasión se impuso el impresionante yate DAR, una embarcación de 90 metros de eslora perteneciente al millonario ruso de origen jordano Ziyad al Manaseer. Sin miedo a equivocarnos, asà es la lista con los yates más exclusivos de 2019 (con permiso del yate para ‘pobres’ de Amazon)…
El ahora yate Dream antes era un crucero de expedición… Sin embargo, el estudio de diseño Vafiadis lo convirtió en un yate de lo más exclusivo, aumentando incluso su tamaño: de 93 a 106,5 metros. El crucero fue destripado por completo para convertirlo en un yate de superlujo que se hace con el premio a mejor conversión de yate en 2019.
El yate Haida 1929, antes conocido como Rosenkavalier y Doña Amelia, ganó un premio en los World Yacht Awards 2019 a la mejor reconstrucción de un yate este año. El yate fue adquirido en 2017 en un lamentable estado de conservación y su nuevo propietario se propuso darle su antiguo esplendor manteniéndose fiel al original. Viendo el resultado final podemos decir aquello de objetivo conseguido.

Construido hace 10 años, el yate G2 habÃa pasado épocas mejores hasta que sus nuevos propietarios decidieron darle un lavado de cara… El ganador a la mejor actualización de un yate en 2019 se alzó ganador gracias a un impresionante trabajo, tanto en el interior como en el exterior: se amplió el camarote principal, se dotó de la última tecnologÃa y se le adaptó para ser capaz de hacer circunnavegación a vela. Un trabajo superlativo.

Bajo su frágil apariencia se esconde uno de los yates más bellos de 2019. El Vijonara, ganador en la categorÃa de mejor yate de vela entre 30 y 59,9 metros, destaca por su belleza atemporal, basada en aquellos yates clásicos que surcaban el Mediterráneo hace no tanto tiempo… Su lÃnea entre retro y moderna, dotado además de la última tecnologÃa, destaca sobre el resto de yates de su categorÃa. Y, por si fuera poco, sus interiores están decorados por Hermès…

Entre los yates más fastuosos de 2019 también hay espacio para la categorÃa de planeadores, aquellos que parecen volar sobre las aguas. Es el caso del yate RJ, premiado como el mejor yate planeador de 2019 entre 30 y 32,9 metros, gracias a su bello diseño y, por supuesto, sus interiores de lujo. El RJ destaca, entre otras cosas, por una amplia cubierta de popa, totalmente acristalada, que proporciona una completa visión de más de 300º. Además, el yate está equipado con un buen número de paneles solares para reducir el consumo, haciendo del RJ uno de los yates más avanzados de su categorÃa. Premio.

No salimos de los yates planeadores para meternos en la clase de 33 a 39,9 metros de eslora. El ganador fue el impresionante Brigadoon, un yate con un aspecto clásico y atemporal que despierta admiración a su paso. Su interior, con detalles de lujo clásico, también da una sensación de transportarnos a la edad dorada de los superyates, o por lo menos la imagen que tenemos de ellos. Soñar es gratis.

Si el Brigadoon era bello, que podemos decir del superlativo Utopia IV… Entre los yates planeadores de más de 40 metros, las increÃbles lÃneas del Utopia le hicieron favorito desde el principio… Y ganador final, claro. En sus 63 metros hay espacio para un beach club desplegable en la popa a nivel del mar, piscina, helipuerto y 6 camarotes para hasta 12 personas, incluyendo una enorme master suite. ¿El precio? Mejor lo alquilamos…

El pequeño Mimi La Sardine (33,9 metros) concentra todo lo que un yate pequeño (menos de 300 toneladas netas) debe y puede tener… Su atractivo diseño, entre retro y actual, le dio ventaja desde el principio en su categorÃa. Es difÃcil encontrar tanto espacio en un yate tan reducido de tamaño, y es que su arquitectura interior proporciona grandes espacios para los afortunados que lo disfruten…

Entre los yates medianos (de 300 a 499 toneladas) el Viatoris se alzó como el mejor yate de 2019. Su atractivo diseño monocasco no fue la única razón. Su dueño pidió a los astilleros un yate en el que pudiera «sentirse como en casa y no como el huésped de en un hotel». Deseo concedido. Y es que el interior del yate, todo lujo y comodidad, con multitud de puertas correderas y grandes ventanales dan una sensación de amplitud pocas veces vista en un yate de este tamaño. Por cierto, su autonomÃa llega hasta las 11.100 millas naúticas. Toda una joya.

En la categorÃa de yates medianos-grandes (40 metros y más, de hasta 500 toneladas), el yate Cecilia señala, sin lugar a dudas, «el camino hacia el futuro». No tanto por su diseño -que también- sino por su ahorro de combustible y reducción de ruido. En sus 49,6 metros podremos encontrar varios detalles que le dan un plus de calidad, entre otros un beach club desplegable y hasta… ¡Un mini-submarino de exploración! Sin duda, un yate del que presumir.

Bajo el sugerente nombre de Spectre, entramos en la categorÃa de yates grandes (entre 500 y 1.999 toneladas). El ganador es un yate de casi 70 metros con un acabado impecable. Su enorme camarote principal tiene una gran vista panorámica hacia proa, otro gran camarote VIP y hasta un gimnasio con acceso directo al mar a través de una plataforma plegable. Espacio y comodidad no le faltan a este yate, que bien podrÃa ser el de James Bond…

El premio al mejor yate viajero de 2019 se lo llevó el bello Rosehearty gracias a su travesÃa de 2018, que abarcó desde el Pasaje Drake, en el extremo sur de Sudamérica, hasta la misma Antártida. Un viaje de meses que llevó a sus afortunados ocupantes por el Caribe, el Canal de Panamá hasta las Islas Galápagos, Tahità y Fiji, antes de regresar a Chile para navegar hacia el sur y cruzar el Pasaje de Drake y el Cabo de Hornos. Sencillamente inigualable.

Con sus 106,7 metros de eslora y una belleza inigualable, este capricho de Oleg Burlakov (una de las personas más ricas de Rusia) se alzó como el mejor yate velero de 2019. El Black Pearl fue botado en 2018 y, desde el primer momento, llamó la atención por su avanzado diseño y sus bellas velas desplegadas.Â

El Black Pearl es una auténtica delicia de admirar por fuera… Aunque poco o nada se sabe de su interior. Y es que su propietario es un celoso de su intimidad.

Con sus 3 velas desplegadas, el Black Pearl es capaz de simular el efecto de una única vela cuadrada, pero aún más eficiente. Se estima que hasta el doble que en un diseño normal.

Con una capacidad estimada para unas 12 personas (tripulación al margen), el Black Pearl está propulsado (velas aparte) por 2 motores diesel que entregan una velocidad máxima de 15 nudos.

Su diseño en negro (de ahà el nombre) le da una apariencia majestuosa y fantástica a este yate, cuyo precio final rondó los… ¡200 millones de dólares! Todo un capricho solo apto para los más ricos del mundo.

Y llegamos al final… O al principio. Porque esta embarcación, el DAR, es el mejor yate (o mejor dicho, superyate) de 2019. Este yate de 90 metros de eslora, construido por el prestigioso astillero Oceanco (como el Black Pearl), se comisionó a su propietario, Ziyad al Manaseer (un oligarca ruso de origen jordano) en 2018 y se convirtió automáticamente en objeto de deseo de cualquiera que lo vea anclado en el puerto de Cerdeña… Bueno y de cualquiera que vea sus fotos.

Con base en Cerdeña, el DAR costó, aproximadamente, unos 175 millones de dólares a su propietario… El yate puede acomodar a 12 invitados y a una tripulación de hasta 31 personas.

A pleno rendimiento, los motores del DAR (que significa ‘casa’ en jordano y ‘regalo’ en ruso) llega hasta los 20 nudos de velocidad máxima. Del interior, del que hay unas pocas fotografÃas, da una idea del lujo y la capacidad de un yate simplemente espectacular.

La alargada proa del DAR destaca sobre el conjunto, toda una maravilla de la ingenierÃa naval al servicio de uno de los hombres más ricos de Rusia…

El beach club del yate DAR, el mejor yate de 2019. Su amplitud y espacio solo son superados por su espectacular diseño, completamente diáfano y con espacio suficiente para todos los invitados posibles…

De noche, una cena al aire con la luz de la luna es el colofón perfecto a una jornada inigualable en el yate DAR… Casi nos imaginamos allà disfrutando de una fuente de fruta fresca. ¿O no?
