La vuelta al mundo en 9 spas de lujo

Es difícil entender un hotel de 5 estrellas sin uno o varios spas de lujo en los que relajarse después de un largo vuelo o recuperarse tras una reunión de negocios agotadora. ¿Qué le parecería dar una vuelta al mundo a través de los nueve balnearios más exclusivos que existen sobre la faz de la tierra… ¿Nos acompaña?

Por AINHOA PASTOR

En el siglo V a.C, Hipócrates, una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina –y, para muchos autores, el ‘padre de la medicina’–, recomendaba los baños alternos de agua fría y caliente para proteger el cuerpo de las enfermedades. Fue un descubrimiento casual, al darse cuenta de que cuando echaba agua fría por su cabeza, esta le provocaba sueño a la vez que aliviaba el dolor de sus ojos y sus orejas. Y una de las bases en las que asentó su medicina.

Fue la primera vez en la historia que un galeno reconocía el poder curativo del agua. Y sus ideas, desde entonces, no han dejado de expandirse. Después de él, los romanos fueron los primeros que reconocieron la relación entre una buena higiene personal y la salud, y los que crearon los baños tal como los conocemos hoy, que para ellos eran el centro de la vida social. Los baños romanos tenían un frigidarium con agua fría, un tepidarium con agua más caliente y un caldarium, que es un baño caliente. Y existían instalaciones separadas para hombres y mujeres. Fueron el antecedente más lejano del actual spa.

Con la expansión del Imperio Romano, la idea del baño público creció por todo el Mediterráneo y el norte de África. Pero elevándolo de nivel, con rituales e infraestructuras complejas donde, además de relajarse, muchos acudían a curarse de reumas, artritis o de exceso de alcohol.


Los 25 mejores hoteles de lujo de 2018 5

Los 25 mejores hoteles de lujo de 2018

La Edad Media y la Iglesia, que consideraba que en los baños se fomentaba la inmoralidad, los hicieron decaer. Pero no pudieron del todo con ellos: la gente siguió visitando las fuentes de aguas termales por sus propiedades beneficiosas, pero en este caso atribuidas a un dios o a un santo.

Una fuente de este tipo fue el inicio del concepto del spa tal como lo conocemos hoy: estaba en la localidad belga de Spa, y a su alrededor se construyó un complejo para atender la demanda. Y el término spa se empezó a utilizar para denominar a lugares de esparcimiento y salud cerca de fuentes naturales. Fue el verdadero nacimiento de los spas de lujo.

Pero el auténtico ‘boom’ se produjo a finales del siglo XIX. En Europa y Estados Unidos, pero sobre todo en Asia. Hoy en día los spas, sobre todo los spas de lujo, ya forman parte de la cultura de muchos países.

En Europa suelen estar más asociados a los viejos tratamientos balnearios, al contrario que en Asia, cuyos spas son referentes en cuanto a calidad y servicio, con terapias alternativas, medicina ayurvédica y las influencias de la medicina china tradicional. La evolución, claro, ha llevado al resto de spas del mundo a seguir esa tendencia.

También te puede interesar…