El Jefe Traveling Food rinde homenaje a la cocina callejera internacional y, también, a la gastronomía más española en un viaje lleno de sabor con parada en el madrileño barrio de Chamberí. Así, los platos para comer con las manos se complementan con propuestas tan contundentes como los callos, la tortilla de patatas o el chuletón de Ávila, el plato estrella del establecimiento.
Al entrar en El Jefe Traveling Food (calle de Alonso Cano, 103) lo primero que encontramos es un ‘food truck’ que funciona a modo de barra. La cocina callejera e internacional es uno de los pilares del restaurante, pero también los platos tradicionales españoles hechos con mimo.
Es el plato estrella de El Jefe Traveling Food. Es ecológico e ideal para compartir: lo ofrecen en piezas a partir de un kilo 300 gramos a un precio de 53 euros el kilo. Pero también están especializados en entrecot –de Ávila también, por supuesto– y cochinillo lechal confitado a baja temperatura.

El establecimiento también ofrece platos de pescado para los menos carnívoros: ventresca de atún rojo marcado a la parrilla con salsa de gazpacho y tomatillos y salmón al punto marinado con cítricos y hierbas y salteado de verduras al wok.

Un plato ideal para compartir: almejas de Carril a la sartén con ajo y chalotas. ¿Buscas más marisco? Pues tienes mejillones picantes y sepia salvaje a la plancha.

El Jefe Traveling Food también ofrece, por supuesto, uno de los clásicos de la cocina patria: la tortilla española. «Después de la de tu madre, la mejor», señalan en la carta.

En la carta de El Jefe no pueden faltar las croquetas. Ellos las hacen como los famosos tigres: de picada de mejillón con bechamel cremosita de varilla.

Los hermanos Alberto y José Ramón de Dompablo han bautizado con su apellido su versión de los callos: los coronan con un huevo frito ecológico de Riofrío.

Así, literalmente. El espíritu de la cocina callejera se concreta en platos como el ‘hot dog truck’: salchicha ahumada sobre ternera avileña, mix de quesos y pepinillo agridulce. Un perrito caliente con un toque español de lo más peculiar.

El rulo, una torta de trigo rellena de secreto ibérico, pimientos asados, salsa chili, césar y gouda, es otras de las propuestas más callejeras de El Jefe. Ideal para comer con las manos.
