Estás bien aprovisionado de papel higiénico, de pasta y arroz. De harina y leche. De carne, pescado y fruta. Y, cómo no, de lejía, desinfectante, guantes y mascarillas. En la despensa de casa tienes todo lo básico para pasar el confinamiento por el coronavirus. Incluso te has hecho una lista en Spotify con ocho canciones mejores que ‘Resistiré’ para levantar el ánimo. Pero una vez cubiertas las necesidades básicas y casi superada la tercera semana de la cuarentena a la que obliga el estado de alarma, las fuerzas empiezan a flojear y necesitas algún capricho (por pequeño que sea) para que el encierro sea algo más llevadero. Y en estos momentos, una copa puede ser una buena aliada. Por ejemplo, una copa de algunos de los vinos de Mercadona para la cuarentena.
En estas dos últimas semanas, una vez pasado el estrés de la necesidad de aprovisionamiento, nuestras visitas al supermercado se han reducido, según apunta un estudio de la revista de consumo InfoRetail. Y el contenido de la cesta de la compra también ha cambiado: ya no compramos tantos productos de primera necesidad y metemos en la cesta productos un poco más de capricho: más patatas fritas, más frutos secos, más aceitunas y encurtidos y, por supuesto más alcohol. Bastante más. Según InfoRetail, la compra de cerveza se ha disparado un 77,65%, la venta de vino ha crecido un 62,7% y la del resto de bebidas alcohólicas un 36,58%.
Porque si no podemos salir a dar un paseo ni ir a comprar ni salir al cine o a cenar… ¿qué podemos hacer? Pues, al menos, tomar una copa para intentar fingir normalidad…
Pero sí podemos salir a comprar productos de primera necesidad. Y ahí los supermercados están siendo nuestros grandes aliados. Entre todos, Mercadona es quien se está llevando la palma. Según estima InfoRetail, las ventas del gigante valenciano han crecido durante la cuarentena un 40%. Y sus ventas de vino también han experimentado un sensible crecimiento. Su bodega, surtida y barata, acoge algunos buenos vinos, casi siempre por debajo de cinco euros. Entre todos hemos elegido estos siete. Son los vinos de Mercadona para la cuarentena.
Este tinto joven de la D.O. Ribera del Duero, elaborado con uva Tempranillo ofrece a la vista un intenso color rojo picota. Aromáticamente es complejo e intenso, destacando la fruta madura, los frutos negros (mora, ciruela) y los matices tostados de su crianza. Sabroso en boca, resalta su dulce tanino de calidad y una buena estructura. Marida a la perfección con arroces y pastas con carne, legumbres, aves, embutidos y quesos.
Elaborado por Bodegas Torre Oria con uvas Tempranillo y Syrah no adscritas a ninguna región vitivinícola concreta en exclusiva para Mercadona desde hace tres años, Caperucita Tinta es una pequeña sorpresa a un precio ajustadísimo. Tanto que el enólogo Joan C. Martín, autor de La guía de vinos del supermercado, lo tiene en una alta estima: «Está riquísimo, es límpido y brillante, de color rojo sangre, muy fulgente, aromático y sabrosón, y con gusto final muy agradable».

Excelente tinto D.O. Priorat crianza elaborado con uva Garnacha a un precio muy competitivo . Intenso color oscuro y toques aromáticos de madera que denotan sus nueve meses en barrica de roble. Marida con carnes de ternera, cordero, aves y caza, especialmente ciervo y carne de venado.

Redondo, frutal y equilibrado, este tinto de la D.O. Calificada Rioja se elabora con uva Tempranillo bajo un riguroso control de temperatura en los procesos de fermentación y maceración, lo que garantiza el adecuado balance entre estructura y equilibrio. Con una crianza de 12 meses en barricas de roble americano y seis meses más en botella, este tinto arroja aromas de fruta roja y cacao.

Elaborado en exclusiva para Mercadona, este tinto crianza de la D.O. La Mancha es otro de esos vinos que ofrece una más que buena relación calidad/precio. A la vista tiene un tono rojo cereza poco intenso con ribetes amoratados que, según los expertos, da más imagen de juventud que de crianza. En nariz es nítido y en boca es fresco y suave, con algo de fruta y algún toque de crianza.

Acogido a la D.O. Somontano, este tinto reserva está elaborado con un coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Moristrel, la uva autóctona de Huesca. Tiene un color rojo granate y en nariz arroja aromas de fruta en compota, suaves cítricos, especias y torrefactos. En boca es potente, con unos taninos finos y pulidos que lo hacen suave al paladar. Marida a la perfección con ternasco, carnes rojas y quesos curados.
