Aston Martin se ha puesto manos a la obra y ha comenzado a fabricar 28 réplicas del legendario modelo DB5 de James Bond, el mismo que el agente 007 conducía en la película Goldfinger.

Por Ainhoa Pastor

El DB5 es uno de los modelos icónicos de Aston Martin. El primero vehículo con esta denominación salió en 1963 de la factoría de Newport Pagnell, hoy dedicada a la restauración de coches clásicos, pero no fue hasta el año siguiente cuando le llegó la fama de la mano del agente 007 y de la película Goldfinger. E inmediatamente se convirtió para todos en el DB5 de James Bond.

El DB5 original era un modelo diseñado por la empresa italiana Carrozzeria Touring Superleggera, que reunía lo mejor de las líneas transalpinas con la clásica elegancia británica. Y en el interior un impresionante motor de 4.0 litros de 6 cilindros en línea que ofrecía 282 CV de potencia.

Aston Martin fabrica 28 réplicas del DB5 de James Bond 1

Aston Martin produjo 1.059 unidades de este modelo y su producción cesó en 1965 para dejar paso al DB6. Hasta ahora, porque la factoría de Geydon está fabricando 28 réplicas de este modelo.

Veinticinco de ellas saldrán a la venta. Una quedará en el museo de Aston Martin. Otra será para EON. Y la 28ª unidad será subastada con fines benéficos.

Aston Martin fabrica 28 réplicas del DB5 de James Bond 2

Todas las unidades contarán con una serie de dispositivos ‘secretos’ que harán las delicias de los fans de la saga 007. Y aunque no contarán con misiles ni armas, sí que prometen cosas divertidas como las placas de matrícula giratorias.

Su precio final no ha sido revelado, pero se estima que rondará los tres millones de euros, lejos de los 5,75 millones de euros que se pagó en la última subasta por un DB5 similar. Pero, para desdicha de quienes quieran lucirlo, no podrá usarse en vías convencionales. Eso sí, a los afortunados dueños siempre les quedará la posibilidad de meter la mano izquierda en el bolsillo del pantalón, apoyar la derecha en la aleta delantera del coche, cruzar las piernas y decir aquello de «me llamo Bond, James Bond».