En el Primavera Sound o en el Sonorama, en el Viña Rock o en el Mad Cool. Hay una lista de objetos imprescindibles que llevar a un festival de música que siempre son cabeza de cartel. No los olvides al preparar el equipaje.

Por ISMAEL PÉREZ

-Gafas de sol:

Festival de verano. Aire libre. Sol. ¿Hacen falta más explicaciones? Quizá un favor, usarlas para protegerse del sol…o para disimular las ojeras matinales. Nadie inventó las gafas de sol para ver un concierto nocturno.

-Crema solar:

Puede que no te vayas a tirar al sol directamente como quien va a la playa, pero si duermes en un camping y te pasas el día en la calle te va a dar (y mucho) el sol y el aire. Y no, no es agradable disfrutar de la música con la espalda en carne viva.

-Condones:

Porque ni vas a encontrar fácilmente una máquina que los venda, ni una farmacia abierta a las 4 de la mañana a la puerta del recinto, ni tienes a mano el cajón secreto de la habitación.

-Cargador portátil de móvil:

No es lo primero que se te ocurre, pero sí lo que más puedes arrepentirte de no llevar. El móvil no es solo imprescindible para el ‘postureo’ festivalero, también porque es muy probable que nos perdamos de los amigos en la marabunta. Y cargarlo en el camping suele ser de pago y tras largas colas.

-Esterilla

La tela de la base de la tienda de campaña tiene función de alta sensibilidad. Es decir, que cada piedra y cada hierba de donde sea que se asiente se clavará directamente en tu espalda a la hora de dormir. La esterilla no es la panacea, pero ayuda a tener un descanso más humano.

-Programa impreso:

No suena muy moderno ir con un papel impreso, pero te puedes imaginar lo rápido que se acaba la batería del móvil como para depender de él para saber qué concierto y a qué escenario hay que ir en cada momento. Un papel doblado en el bolso ayuda a no perderse nada.

-Galletas

O embutido y pan o una bolsa de patatas…no es necesario que lo lleves de casa. Si el festival no es en un lugar demasiado perdido, seguramente puedas encontrar un supermercado donde abastecerte de este tipo de víveres para sobrevivir entre horas.

-Instrumento

La clásica guitarra pesa, pero nadie dijo que ser el rey del camping fuera fácil. Y si no estás dispuesto a tales sacrificios, siempre queda el ukelele, tan ‘indie’.

-Jersey:

Parece un consejo de madre, pero es que a las madres hay que hacerles caso. Por muy verano que sea, por la noche o a primera hora de la mañana suele hacer fresquito. Aunque sea una sola ‘rebequita’, que todo tu equipaje no sea de corto.

-Botella de agua:

Una o muchas. Y cuanto más frescas mejor. Ya, lo primero a lo que uno recurre en el supermercado es el alcohol, pero conviene tener forma de hidratarse en la tienda de campaña. ¿Te suena la palabra resaca?

-Sombrero

De paja, de tela, a juego con tu ropa o buscadamente a contracorriente. Siempre es bueno que no se te caliente demasiado la cabeza.

-Pañuelos de papel

Dormir varios días en un camping, en medio de un bosque o un descampado y comiendo lo que pilles no es demasiado cómodo. No te has enterado y tienes las manos pringosas, saca el pañuelo.

-Mochila de tela

Otro de los imprescindibles en un festival. Pesa nada y ocupa menos. ¿Sabes de qué hablamos? De la clásica mochila cuadrada de tela con dos cuerdas. No te sirve para un largo viaje pero sí para llevarte lo imprescindible desde el camping al recinto de conciertos.

-Antifaz para dormir

Puede que ni tengas uno, pero las tiendas de campaña no son precisamente opacas y si exprimes el festival al máximo vas a dormir más de día que de noche. La ausencia de una cama, el ruido de otros festivaleros, el canto de los pájaros…Todos juegan en el equipo del insomnio. Que la luz no se una a ellos.

-Analgésicos

No es cuestión de ir armado de medicamentos para cinco días como si te fueras tres meses a la otra punta del mundo, pero al menos algo para calmarte el dolor de cabeza (es más que posible, hay alcohol y música alta) sin tener que empezar a buscar farmacias por vete a saber dónde.