Las películas de pandemias son un clásico del cine desde que, en 1971, el director Robert Wise puso en imágenes una novela publicada tres años antes por el novelista Michael Crichton. La película y la novela tienen el mismo título, La amenaza de Andrómeda (The Andromeda Strain), y con unos rudimentarios efectos especiales creados por Douglas Trumbull, narra el trabajo de un grupo de científicos que investiga un organismo mortal de origen extraterrestre que provoca una rápida coagulación de la sangre.
La amenaza de Andrómeda no es la más famosa de las películas de pandemias, pero tiene el mérito de haber sido una de las primeras en transitar por ese inhóspito campo abierto que ahora estamos explorando todos desde el confinamiento en nuestras casas por el coronavirus.
La cuarentena, además de para trabajar desde casa, nos está permitiendo pasar un poco más de tiempo frente al móvil o el ordenador, arreglar ciertas tareas pendientes que teníamos atascadas, leer y cocinar un poco, hacer algo de ejercicio casero antisedentarismo para mantener a raya el peso y, por supuesto, entregarnos a la satisfactoria tarea de disfrutar de la televisión y el cine. Con series de estreno y filmes de todos los géneros. Y, por qué no, también con películas de pandemias.
Aún estamos muy lejos de las situaciones desesperadas que viven los protagonistas de Contagio, Estallido –con el incombustible Dustin Hoffman–, Tren a Busan, REC, 12 monos, Mimic o Soy leyenda, pero sus enseñanzas quizá nos puedan abrir los ojos para lo que nos espera. Y si no es así, por lo menos nos servirán para entretenernos.
Aquí van 15 películas de pandemias, virus y desolación. Una selección especial para un maratón de cine pandémico para que la disfrutes sin riesgo desde la comodidad de tu sofá.
Basándose en la novela homónima publicada tres años antes por el novelista Michael Crichton, el director Robert Wise filma en 1971 la película que inaugura el que podemos llamar cine pandémico contemporáneo. El filme, La amenaza de Andrómeda, narra el trabajo de un grupo de científicos que investiga un organismo mortal de origen extraterrestre que provoca una rápida coagulación de la sangre. Consiguió dos nominaciones a los Óscar (montaje y dirección artística) y en los créditos saltan a la vista los nombres de actores como Arthur Hill, David Wayne, Kate Reid, James Olson, Paula Kelly, George Mitchell o Ramon Bieri.
El director David Cronenberg, tras su estimulante debut con Shivers, se consagró en 1977 en su país natal (Canadá) como uno de los maestros del terror con esta película protagonizada por la actriz Marilyn Chambers. En Rabia, una bella mujer desfigurada tras un accidente de tráficose convierte en portadora de un virus mortal tras una cirugía experimental. El resto, ya te lo puedes imaginar… Las gemelas Jen y Sylvia Soska, cinematográficamente Soska Sisters, llevan desde 2018 embarcadas en el proyecto de un remake de la película de Cronenberg. La cinta, protagonizada por Laura Vandervoort, tenía previsto estrenarse este año en Canadá y Estados Unidos. En Europa, de momento, no tiene fecha.

El director Michael Ballhaus reunió en 1995 un reparto de lujo encabezado por un Dustin Hoffman que estaba escoltado por René Russo, Morgan Freeman, Kevin Spacey, Cuba Gooding Jr., Donald Sutherland y un semidesconocido Patrick Dempsey para contar esta historia que, pese a que se desarrolla a finales de siglo, se remonta a 1967. Ese año, Billy Ford (Morgan Freeman) descubre en un poblado del Zaire el mortal virus Motaba y deciden bombardearlo creyendo que así acabarán con el brote. Pero el virus acaba viajando a EE.UU. transportado por un pequeño mono. El resto es una clásica pero efectiva historia en la que Hoffman ejerce de inesperado héroe.

Terry Gilliam firmó en 1995 esta distopía postapocalíptica con un virus como detonante situada en el año 2035: una epidemia provocada por un virus arrasa el planeta y los supervivientes se refugian en comunidades subterráneas. Uno de esos supervivientes (Bruce Willis) se ofrece para viajar al pasado, conseguir una muestra del virus e intentar contactar con el Ejército de los 12 Monos, estrechamente vinculado a la mortal enfermedad. A Willis lo acompañan Madeleine Stowe, Brad Pitt o Christopher Plummer en una película de final abierto que no ha tenido continuidad.

Guillermo del Toro firmó con Mimic una de esas películas que te hacen entrar en Hollywood por la puerta grande. Para rodarla, en 1997, se rodeó de un solvente trío de actores principales (Mira Sorvino, Josh Brolin y F. Murray Abraham) y utilizó para propagar su epidemia, que afectaba a los niños de Nueva York, el animal que más repulsión puede crear: la cucaracha.

La irrupción de un grupo de defensores de los derechos de los animales en un centro de investigación con primates de Cambridge provoca la liberación de un grupo de chimpancés que expanden un virus que, en solo 28 días, convierte Londres en un cementerio. Danny Boyle, responsable de títulos como Trainspotting o Slumdog Millionaire, firma este drama apocalíptico, 28 días después, protagonizado por Cillian Murphy. Cuatro años después, dirigió una secuela, 28 semanas después, protagonizada por Robert Carlyle. Y a mediados del año pasado, en una entrevista con el diario británico The Independent, Boyle aseguró que estaba trabando en la tercera película de la trilogía que se titularía… 28 meses después.

No es sencillo para un director extranjero recién llegado a Hollywood encadenar dos éxitos consecutivos en la meca del cine… salvo si eres Alfonso Cuarón. Después de haber dirigido la tercera entrega de la saga Harry Potter, Cuarón firmó en 2006 esta distopía fechada en 2027: los hombres no pueden procrear y las mujeres, por un motivo que se desconoce han quedado estériles; la única esperanza es una mujer que puede cambiar el destino de la especie y que recibe la protección de un funcionario del gobierno (Clive Owen) para salvar el destino de la humanidad. Hijos de los hombres era el segundo filme de Cuarón en Estados Unidos y la puerta de sus futuros éxitos, que le llegaron en forma de Óscar con Roma.

La cuota española en esta lista de películas pandémicas la cubre REC, firmada en 2007 al alimón por Paco Plaza y Jaume Balagueró. Haciendo descargar todo el peso de la película en una actriz debutante (Manuela Velasco) y en el brote de un virus mortal que se desparrama por los suburbios de Barcelona, y utilizando el recurso de la videograbación, los directores se convirtieron en los gurús españoles del género de terror con esta cinta. Pese a su bajo presupuesto y su escasa proyección internacional, fue éxito en la taquilla que dio origen a una franquicia con tres secuelas, una serie de cómics, una novelización y un remake estadounidense.

En 2009, después de que una doctora modificara genéticamente el virus del sarampión para curar el cáncer, este muta causando una extraña pandemia a nivel global. El teniente coronel Robert Neville (Will Smith), un virólogo del ejército estadounidense, es el último humano sin contagiar de la ciudad de Nueva York, y posiblemente, del mundo entero; el resto de humanos son vampiros que ansían su sangre. Smith, alérgico a compartir planos con otros actores que puedan robarle el protagonismo, es la única estrella de este filme rodado en 2007 por Francis Lawrence en el que su personaje busca la fórmula que permita utilizar su sangre inmune para devolver a los hombres su naturaleza. Que su único compañero sea un perro, también ayuda…

Realista y sin efectos especiales, Contagio es el filme que mejor retrata lo que nos está sucediendo ahora mismo. Dirigida por Steven Soderbergh en 2011, la película es casi paralela a nuestra crisis por el coronavirus: la mortal enfermedad se transmite por el sencillo contacto y surge en China desde donde se apunta que los murciélagos pueden ser los causantes y donde no faltan ciudades vacías, aeropuertos cerrados, trajes especiales, guantes de látex, mascarillas… La única diferencia es que los protagonistas son Matt Damon, Marion Cottillard, Gwyneth Paltrow o Jude Law y no nosotros.

El salto a los humanos del virus H5N1, una cepa altamente patógena de gripe aviar que se produjo por primera vez en Hong Kong en 1997, le sirvió en 2013 al director surcoreano Kim Sung-su como hilo argumental para su película Virus. El planteamiento del filme no es la enfermedad en sí, sino el caos que provoca en el distrito surcoreano de Bundang-gu, que está a tan solo 20 kilómetros de la capital, Seúl. Mezclando elementos argumentales como la inmigración ilegal y el virus, Kim Sung-su sostiene la película en la historia una pareja, Ji-goo y Kim In-hay, que deben enfrentar juntos la amenaza del virus.

Premiada en Festival de Cine Fantástico de Sitges, Tren a Busan es una película rodada en 2016 por el prestigioso director surcoreano Yeon Sang-ho. El argumento es sencillo: un virus mortal se expande por toda Corea del Sur provocando violentos altercados mientras los pasajeros de un tren que viaja de Seúl, la capital, a la localidad de Busan deben luchar por sobrevivir. Tren a Busan tiene dos secuelas: Península, que no continúa la historia de la original pero se ambienta en el mismo universo, y Tren a Busan 2, que debía estrenarse este verano en Corea del Sur y en España en el primer trimestre de 2021 y que, por ahora, no tiene fecha definida.

¿Una película nigeriana sobre una pandemia? Sí, estás leyendo bien: 93 días, dirigida por Steve Gukas, se centra en los sacrificios reales de un grupo de hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas para asegurarse que el virus del Ébola no alcanzara Lagos, la capital nigeriana, una megaurbe con más de 20 millones de habitantes. la línea argumental tiene dos personajes principales: Patrick Sawyer (interpretado por el actor Danny Glover), un ciudadano estadounidense-liberiano de 42 años contagiado por el virus del Ébola y que aterriza en Lagos en julio de 2014, y la doctora Ada Igonoh (Bimbo Akintola), del First Consultant Hospital, que se infecta al tratar a Sawyer. Pero en realidad trata del heroísmo y la abnegación de la población de Lagos y de la sinergias entre el aparato gubernamental, los expatriados de salud pública y los funcionarios médicos para salir con vida de la epidemia.

Dirigida por los australianos Ben Howling y Yolanda Ramke, Cargo fue en principio un cortometraje rodado en 2013 que en 2017 se convirtió en una película protagonizada por el actor británico Martin Freeman. La historia narra las peripecias de un padre que trata de sobrevivir a una virulenta pandemia que convierte a todo el mundo en zombis sedientos de sangre mientras atraviesa la parte más salvaje de Australia buscando a alguien que se pueda hacer cargo de su pequeña hija Rosie, no infectada.

Sandra Bullock está dejando atrás (muy atrás) esos papeles que en los 90 la consolidaron como la chica más maja de Hollywood. Buena parte de culpa de esa transformación la han tenido películas como Crash, The blind side o Gravity. De la mano de Netflix y de la directora Susanne Bier, Bullock siguió explorando en 2018 esa nueva faceta de su carrera con el drama A ciegas, la historia de una misteriosa epidemia que desata en los infectados los temores más profundos hasta hacer que se suiciden.
