Uno de los grandes problemas que supone ir a la playa en verano: ¡las picaduras de medusas! Vayas a la playa que vayas, en algún momento te vas a encontrar, por desgracia, con ese enemigo del mar que todos odiamos: las medusas. Para ayudarte con sus molestas picaduras, te explicamos de forma fácil y sencilla cómo son las medusas, cómo reconocerlas así como unos breves consejos. En cualquier caso, ¡no olvides que la primera opción es acudir a un profesional!
Es aquella que somos capaces a identificar con mayor éxito por su cuerpo circular, en forma de copa. Además, tiene ese color blanco y a la vez transparente, pero también puede tener tonos azules o rosas. Son sus tentáculos los que tenemos que tener muy vigilados pero sus efectos no son graves.
Es conocida con este nombre por asemejarse en su forma y su color a un huevo frito… Tiene forma de sombrilla con una protuberancia anaranjada en el centro. Normalmente, se encuentran en las aguas del sur de España y sus picaduras no representan un peligro.

Son el tipo de medusa que mayor dolor puede generar… De hecho son uno de los animales más venenosos que existen en la Naturaleza y su picadura puede llegar a causar la muerte. Su hábitat es Filipinas, Australia y otras zonas tropicales. Físicamente, tienden a parecerse a un paraguas. Además, otro rasgo bastante distintivo es que tienen ojos a todos los lados del cuerpo… ¡24 ojos, concretamente!

Se podría decir que esta es la medusa más sencilla de identificar, puesto que suele estar flotando por la superficie del mar, dejando sus tentáculos dentro. Sin embargo, es una de las más venenosas y pueden llegar a medir hasta 50 metros.

«Tiene forma de campana simétrica semitransparente» y además tiene rayas y manchas, que pueden ser de distintos colores: rojo, naranja o pardo. En cualquier caso, este tipo de medusas no representa un peligro para los humanos, más allá de los típicos síntomas.

Es la medusa más grande del mundo y se suelen encontrar en el Atlántico y en el Océano Pacífico. Además, pueden ser de muy diversos colores: carmesí, púrpura o tonos más intensos, amarillo o rojo. Estas tampoco representan un grave peligro pero sí generan un dolor intenso.

Ante este tipo de situaciones es necesario acudir a los profesionales, ya sea al socorrista o directamente al médico. En cualquier caso, te aclaramos que no es recomendable utilizar agua dulce sobre la picadura, ni orina ni bebidas alcohólicas porque se podrían reactivar las células infectadas que la medusa ha dejado en nuestra piel.
