Conoce Ámsterdam a través de sus siete colores más característicos: el verde, el naranja, el rojo, el negro, el blanco, el dorado y el azul. Siete colores que plasman cada sentimiento, historia y lugar representativos de las mil caras de esta ciudad. El sexo, los diamantes, el arte, los quesos y la marihuana encabezan esta larga lista de particularidades holandesas. Son algunas de las muchas razones por las que visitar Ámsterdam.
Ámsterdam tiene 47 hectáreas de zona verde. Todo ese terreno pertenece a Vondelpark, que está en el centro de la ciudad y es su parque más conocido. Ideal para descansar tras una larga caminata o para improvisar un picnic. Además, los fans de las plantas serán felices en el Hortus Botanicus, uno de los jardines botánicos más antiguos del mundo.
Fotografía: René Mattes
Ámsterdam está considerada como la ‘Venecia del Norte’. 160 canales atraviesan toda la ciudad por lo que uno de los planes imprescindibles es dar un paseo en barco por el canal de los Señores o el canal de Singel.
Fotografía: Jan Wlodarcyzk/Alamy /Cordon Press

El próximo 27 de abril, se celebrará el Día del Rey, cumpleaños del monarca Guillermo Alejandro, y fiesta nacional de los Países Bajos. Todo el país se tiñe de naranja, puesto que el soberano proviene de la Casa de los Orange-Nassau. Los ciudadanos vestidos de naranja, recorren los canales y las calles ondeando banderas del país, y hasta brindan con licor de naranja llamado ‘oranjebitter’.
Fotografía: Wim Wiskerke/Alamy /Cordon Press

El Barrio Rojo, famoso por las prostitutas que se exhiben en los escaparates y los sex shops, es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, aunque a partir del 1 de enero de 2020 estarán prohibidas las visitas guiadas.
Fotografía: Rene Van Der Berg/Alamy /Cordon Press

Otro de los reclamos por parte de los turistas es la marihuana, que se vende de forma legal en los ‘coffes shops’ sin pasarse de los 5 gramos por comprador. The Bulldog, es el establecimiento de este tipo más famosos de Ámsterdam, ubicado en el número 90 de Oudezijds Voorburgwal, y permanece en el mismo estado que en 1975.
Fotografía: Peter Horree/Alamy /Cordon Press

Más de un millón de personas visitan cada año la Casa de Ana Frank, en la que esta niña judía y su familia se escondieron de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Tras una reforma de dos años, el nuevo museo se reinauguró a finales de 2018.
Fotografía: Mark Benton/Alamy /Cordon Press

Amsterdam es también la ciudad de los diamantes. Para los interesados en estas piedras preciosas hay varias direcciones imprescindibles, Gassan y Coster, dos fábricas donde podrán ver cómo se tallan… y comprarlos.
Fotografía: Patrick Forget/Alamy/Cordon Press

El estómago reclama nuestra atención y, ¿qué mejor manera de silenciarlo que un buen queso de la tierra? Los quesos holandeses (Gouda, Edam, Maasdammer, Boerenkaas…) son los principales tesoros gastronómicos que encontramos en Ámsterdam y todos ellos se pueden encontrar en el Museo del Queso. Allí además de probarlos, podrás acabar vestido como un auténtico quesero del país.
Fotografía: Alamy

Una de las marcas de cerveza más conocidas de Ámsterdam es Heineken, cuya fábrica construida en 1867 se puede visitar, para vivir una experiencia mucho más extensa por 16€. La entrada incluye dos pintas de cerveza y un regalo.
Fotografía: Alexander Ryumin/Getty Images

Más de 100 kilómetros de canales atraviesan Ámsterdam. Para conocerlos desde dentro, lo mejor es un crucero turístico. También se puede coger el ferry gratuito que une la Estación Central con Noord, el barrio más de moda.
Fotografía: Alamy

En uno de los bordes del río Amstel, se encuentra el mercado callejero de Waterlooplein, que abre de lunes a sábados de 9.30 a 18 horas, y está compuesto por 300 puestos ambulantes.
Fotografía:Peter Horree/Alamy/Cordon Press
