El perfume es ese complemento invisible que siempre nos debe acompañar… Un buen perfume nos da magnetismo personal, confianza e incluso aumenta nuestra autoestima. De hecho, por aquí te contamos cuáles son los perfumes de hombre preferidos por las mujeres. Nosotros lo notamos y el resto también. Por eso es muy importante encontrar esa fragancia que va bien con nuestro estilo y personalidad.
¿Te arriesgas a regalar un perfume estas Navidades? Algunas fragancias no fallan como regalo pero sin duda, la apuesta segura para triunfar durante estas fiestas es regalar una de las fragancias de mayor calidad del mercado. Siguiendo la Lista Forbes, te contamos cuáles son los 10 perfumes más caros, algunos para hombre y otros de mujer. Los primeros de la lista son casi inaccesibles pero toma nota de los últimos.
El perfume más caro del mundo es masculino, se llama Dignified Privée y su precio es de 500.000 euros. Nada más y nada menos que medio millón de euros por un perfume de líquido dorado. ¿Te imaginas llevar puesta esta fragancia de oro? Pues casi es la sensación que experimentan aquellos que tienen el privilegio de utilizar este perfume. De hecho, el frasco está elaborado con oro blanco junto con ónix cortado a mano, platino y diamantes y en su interior: el mejor olor a vainilla de Madagascar y canela de Sri Lanka. Evidentemente, solo se hace por encargo.
Clive Christian es otra de las marcas de perfumes de lujo por excelencia y concretamente su fragancia Imperial Majesty es la segunda más cara del mundo. Se trata de un perfume creado por encargo de la Reina Victoria de Inglaterra en 1872 y en torno a él gira toda una leyenda… Se cuenta que las pasajeras de primera clase del Titanic llevaban este frasco de oros y diamantes incrustado en sus corsés para lucir la opulencia. Si bien es cierto que esto no sabemos si es verdad sí que conocemos otros datos contrastados como que Kate Middleton y el príncipe William recibieron por su boda las ediciones «Él» y «Ella» de este perfume.
Se elabora a base de los ingredientes más exclusivos: sándalo de India —extraído de la madera más antigua de este árbol—, jazmín de Arabia, vainilla de Tahití, aceite de cardamomo y orquídea Vanilla Planifolia. Y por eso su precio es de 205. 000 euros.

Opera Prima nació para celebrar el 130 aniversario de Bulgari en 2014. Todo un homenaje a una larga trayectoria y otro de los perfumes más caros del mundo: 200. 000 euros. Esta fragancia la creó Daniela Andrier y destaca por aromas mediterráneos, entre ellos el limón, el azahar, el almizcle y los toques florales.
El frasco está elaborado con hojas de oro, 4,5 quilates de amatista, 25 quilates de diamantes y 250 quilates de citrino. Otra fragancia inalcanzable pero que todos querríamos llevar una vez en la vida.

La fragancia Nº 1 de Clive Christian lleva escrita en el frasco la definición de «el perfume más caro del mundo» aunque actualmente ya no lo es y por eso se sitúa en el cuarto puesto de esta lista con un precio de 177.000 euros.
Clive Christian es una de las firmas más exclusivas, eso sí, al tener dos de los perfumes más caros… En este caso la fragancia Nº 1 contiene ylang ylang, también llamada flor de cananga y originaria de India, Java y Filipinas, así como la orquídea Vanilla Planifolia, cultivada en México, Paraguay y Madagascar.

Les Larmes Sacrées de Thebes o «las lágrimas secretas de Tebas» se encuentran dentro de una pequeña pirámide creada especialmente por la fábrica de cristal más exclusiva del mundo: la de Baccarat. Su composición es muy original dado que incluye ingredientes como el incienso y la mirra. El resultado: una fragancia muy mística por un precio de 5.000 euros.

La fragancia Poivre de Caron cuesta 1.800 euros y es la creación de Michel Morsetti y Ernest Daltroff en 1957. Fue un perfume muy popular y revolucionario a mediados del siglo XX puesto que fue pensado como un aroma para hombres y sin embargo, destaca por su aroma dulce y floral, más asociado a los perfumes de mujeres. Actualmente, lo podemos considerar un perfume unisex que mezcla la parte más «femenina» con toques más amargos, concretamente de madera intensa, copopónaco, vetivert, sándalo y musgo de roble.

24 Faubourg fue creada en 1995 por Maurice Roucel y Bernand Borujois. Su nombre es el resultado de un homenaje al 24 de Rue de Faubourg Saint-Honoré en el que está la sede de la primera fábrica de vidrios de Francia, actualmente propiedad de la marca. Como otros tantos perfumes de Hermes, lo podemos considerar como «una explosión de flores con el misterio y la sensualidad de vainilla y sándalo», tal y como lo definen ellos mismos. Sin duda, uno de esos perfumes que podrían formar parte de las fragancias que les gustan a ellas. Su precio es de 1.300 euros.

Esta es otra de las fragancias más dulces del mercado así como de las más apreciadas por el público femenino, de tal manera que puede ser un perfecto regalo para las mujeres de tu vida durante estas fiestas. Se elabora con 10.600 flores de jazmín y 28 docenas de rosas… Todo ello para únicamente 30 ml. Esta fragancia se remonta a 1936 cuando se lanzó al mercado pero Jean Patou se lo encargó al perfumista parisino Henri Almèras en 1929. Su precio es de 950 euros.

Esta fragancia es el resultado de la creación de un joyero, Joël Arthur Rosenthal… Sin embargo, a pesar de que este no es el perfume más caro de todos (cuesta 700 euros) sí es el más difícil de encontrar en el mercado y apenas se conocen los lugares en los que estos frascos están disponibles. Se trata de una fragancia más orientada femenina por su carácter floral pero podríamos considerarla unisex.

Como no y en el último puesto de esta lista: Chanel, el perfume más famoso de todos, ese clásico que nunca pasa de moda y que gusta a todo el mundo. No en vano, Coco Chanel fue la inventora del lujo moderno. Una apuesta segura para regalar por 280 euros. Se considera el perfume de la feminidad por excelencia pero, sorprendentemente, Brad Pitt es la imagen de la campaña de este año para romper los moldes.
De entre todas las fragancias de Chanel, la más famosa es la Nº 5. Fue creada en 1921 por Mademoiselle durante un viaje a Italia en el que trataba de olvidar el golpe por la muerte de Arthur “Boy” Capel. Se llama «Número 5» porque no fue hasta la quinta prueba cuando la modista se convenció de que esta sería la fragancia con la que presentarse en sociedad.
