La cuarentena impuesta por la declaración del estado de alarma es una medida necesaria para contener la pandemia por coronavirus, pero también un desafío para nuestra salud. El sedentarismo obligatorio que nos obliga a permanecer en nuestras casas se puede solucionar con ejercicios para hacer mientras teletrabajamos y apps para hacer deporte en casa. Pero no vamos a engañarnos: con un poco de suerte, el único ejercicio que vas a hacer durante tus días de encierro es mover las pupilas viendo las 13 cuentas de Instagram que te ayudarán durante la cuarentena, ejercitar el índice para seleccionando candidatos o candidadas en Tinder y otras aplicaciones para ligar y, en un esfuerzo supremo, salir a la ventana cada día a las ocho de la tarde a aplaudir a los profesionales que se están dejando la piel y, una vez acabada la ovación, cantar a grito pelado el Resistiré del Dúo Dinámico, que se ha convertido en el himno oficial de este ejercicio de resistencia social. Es el top 1 de las canciones para levantar el ánimo en español, en dura pugna con el sobreviviré de Mónica Naranjo.
¿Pero por qué hemos elegido precisamente Resistiré para levantar el ánimo de los sanitarios, del personal de limpieza, de los empleados de los servicios básicos y de los dependientes y reponedores de las tiendas que están en primera línea de fuego? En primer lugar porque tiene un título irresistible y, también, porque entendemos la letra, escrita por el periodista y compositor Carlos Toro Montoro, y que Ramón Arcusa y Manuel de la Calva llevan interpretando desde 1988, cuando la metieron en su disco En forma.
Esas son las razones que hacen que en este tiempo de coronavirus, encierro y temor, Resistiré se haya convertido casi en el himno oficial tras los aplausos de las ocho de la tarde y esté en el top 1 de las canciones para levantar el ánimo. Pero las hay mejores y en Código Único las hemos buscado por ti. Dale al play.
La primera vez que Alive and Kicking sonó en directo fue en el macroconcierto Live Aid organizado por Bob Geldof en julio de 1985 de forma simultánea en varias ciudades de todo el mundo para recaudar fondos para los pueblos africanos azotados por el hambre. La banda escocesa liderada por Jim Kerr, que actuó en Filadelfia, la tenía lista para publicar en su nuevo disco, Once Upon a Time, y les pareció que era buen momento para estrenar el tema. «¿Qué vas a hacer cuando las cosas vayan mal? ¿Qué vas a hacer cuando todo se resquebraje? ¿Qué vas a hacer cuando el amor se consuma? ¿Qué vas a hacer cuando las llamas crezcan? ¿Quién va a venir a cambiar el sentido de la marea? ¿Qué hará falta para hacer que un sueño sobreviva? ¿Quién tiene el tacto para calmar la tormenta interior? ¿Quién te va a salvar? Vivito y coleando. Quédate hasta que tu amor esté vivito y coleando». Y así es como queremos estar todos después del encierro: vivitos y coleando.
The Rembrandts, la banda estadounidense formada por Phil Solem y Danny Wilde, fue uno de esos grupos a los que los anglosajones denominan ‘one hit wonder’: bandas que solo han tenido un tema destacable en toda su carrera. I’ll be there for you, efectivamente, fue su único éxito, ¡pero menudo hit! Lo compusieron especialmente para ellos Allee Willis –la autora September y Boogie Wonderland de Earth, Wind & Fire– y Michael Skloff, el esposo de Marta Kauffman, una de las cocreadoras de Friends. El tema era precisamente para dotarle de cabecera musical a esa serie que la NBC estrenó en 1995 y que marcó a toda una generación. El pelotazo fue en paralelo con la serie durante diez temporadas y 256 capítulos. Y en todos y en cada uno, ahí estuvieron The Rembrandts por ti. «Yo estaré allí por ti. Cuando la lluvia comience a caer. Yo estaré allí por ti. Como estuve antes. Yo estaré allí por ti. Porque tu también estarás por mí». Para ser justos, The Rembrandts tuvieron antes otra canción conocida, Just the Way it is, Baby, pero nada comparable…

«Tanto si eres un hermano como si eres una madre. Te mantienes vivo, te mantienes vivo. Sientes la ciudad quebrarse y a todos temblar. Y nosotros nos mantenemos vivos, nos mantenemos vivos». El tema Stayin’ Alive fue compuesto específicamente por Bee Gees para la banda sonora de la película musical Saturday Night Fever, protagonizada por un jovencisímo John Travolta. Más allá de sus virtudes musicales, cuando los hermanos Gibb la compusieron mientras estaban en el Château d’Hérouville, en París, y la grabaron, a finales de 1977, lo que no podían imaginar es la repercusión de su tema. En primer lugar porque la revista Rolling Stone la ha terminado seleccionando como uno de los 500 mejores temas de todos los tiempos, en el puesto 189. Y en segundo lugar, porque hay estudios médicos muy sesudos que aseguran que la canción salva vidas. ¿Cómo? Según un estudio del doctor David Matlock, de la Universidad de Illinois, el tema ayuda a realizar correctamente las compresiones necesarias durante las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Las presiones que debe realizar un reanimador en el corazón de la persona que está sufriendo un infarto deben ser, al menos, cien por minuto para que sean efectivas y el tempo de Stayin’ Alive es casi el mismo (103 pulsos por minutos). Una sutil diferencia que puede hacer que se te pare el corazón o que sigas vivo.

Resuena antes de cada partido en Anfield Road, el campo del Liverpool; en Celtic Park, el estadio de los Celtics de Glasgow; en Signal Iduna Park, la cancha del Borussia Dortmund, y también en los campos del Feyenoord, el Twente, el Kaiserlautern, el Mainz 05, el St. Pauli… Es una canción de comunión total entre las aficiones de fútbol y sus equipos. El himno definitivo que se canta a grito pelado antes de cada encuentro. La versión más famosa es la de la banda de Liverpool Gerry and the Pacemakers, que alcanzó el número 1 en las listas del Reino Unido el 26 de octubre de 1963, pero se trata de una versión del tema compuesto por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein para el musical Carousel, estrenado en 1945. El tema lo han interpretado Elvis Presley, Johnny Cash, Barbra Streisand, Doris Day, Nina Simone, Louis Armstrong, Los Tres Tenores… y suena también de fondo en el episodio 2 de la tercera temporada de la serie La casa de papel, el gran estreno de Netflix para este mes de abril. El pasado 20 de marzo a las 8:45 de la mañana (hora peninsular), 186 emisoras europeas lo pincharon para recordar a todos lo que han perdido la vida por el COVID 19 y para mostrar nuestra gratitud con la gente que está poniendo lo mejor de sí misma por parar la pandemia del coronavirus. «Camina. Camina con esperanza en tu corazón y nunca caminarás solo».

Es cierto que la canción relata el final de una relación tóxica («al principio tenía miedo, estaba petrificada. Seguía pensando que nunca podría vivir sin ti a mi lado. Pero luego pasé tantas noches pensando en cómo me hiciste mal…), pero el Sobreviviré de Gloria Gaynor, que sigue actuando a sus muy bien llevados 70 años, es una canción de superación, de esperanza, un rayo de luz que lo ilumina todo cuando todo va mal. La escribieron especialmente para ella Freddie Perren y Dino Fekaris en 1979 y es una de las primeras canciones sobre una separación escrita en primera persona para una mujer. Además de Gaynor, la han interpretado Diana Ross, Shirley Bassey, Billie Jo Spears, Melanie, Antony and the Johnsons, Doris Dragović… Y si eres de los puntillosos a los que el Resistiré del Dúo Dinámico le recuerda ligeramente a este tema, la respuesta es sí: Resistiré utiliza algunos samples del I will survive.

Empecemos por aclarar un mito que siempre flota cuando se habla de Don’t Worry, Be Happy: esta canción no la compuso Bob Marley, nunca la cantó y, por descontado, tampoco se suicidó después de componerla, como apuntan algunas fuentes. En primer lugar porque Marley murió en 1981 en un hospital de Miami por un cáncer de piel que acabó afectándole a los pulmones y el cerebro; es decir, no se suicidó. Y, en segundo lugar, porque Marley falleció en 1981 y la canción de Bobby McFerrin es de 1998, siete años después de su muerte, así que difícilmente podría haberla compuesto. Lo cierto es que Don’t Worry, Be Happy, es la canción más famosa de Bobby McFerrin, un talentoso intérprete de jazz, compositor y director de orquesta conocido por tener un gran rango vocal de cuatro octavas y por su habilidad para usar su voz para crear efectos de sonido. Y eso es esta canción: un gran tema cantado a capella en el que todos los efectos de sonido que no son voces los grabó MacFerrin utilizando su propio cuerpo. «Aquí traigo una pequeña canción que escribí. Puede que quieras cantarla nota por nota. No te preocupes, sé feliz. Todos en la vida tenemos dificultades. Y cuando nos preocupamos, hacemos que se multipliquen. No te preocupes, sé feliz…». En el vídeo del tema, son los actores Bill Irwin y Robin Williams los que dan la réplica al músico.

Bob Thiele y George David Weiss escribieron este tema a principios de 1967 como un antídoto frente al enrarecido clima político y racial de esa época en Estados Unidos. Se la pasaron a Louis Armstrong y, dejando a un lado su trompeta, supo imprimirle una dulzura especial. Se editó a principios de otoño de 1967 e inmediatamente se convirtió en un himno optimista en la que Armstrong se asombraba de las cosas simples de cada día. «Veo árboles de color verde, también rosas rojas. Las veo florecer para mí y para ti. Y pienso: qué mundo tan maravilloso».

