El mundo está repleto de lugares de gran belleza que merecen una visita al menos una vez en la vida. Lonely Planet tiene el ranking de los 10 mejores destinos para viajar este 2020 y en el puesto número uno se encuentra Bután, paradójicamente uno de los países con más restricciones de acceso. En general, son muchos los países en el mundo que son difíciles de visitar, pero puede que sean los que más vale la pena conocer.
El chef Anthony Bourdain decía: «Viajar no siempre es bonito. No siempre es cómodo. A veces duele, incluso te rompe el corazón. Pero eso está bien. El viaje te cambia; debería cambiarte. Deja marcas en tu memoria, en tu conciencia, en tu corazón y en tu cuerpo. Te llevas algo contigo. Con suerte, dejas algo bueno detrás». Y eso ocurre con los países más herméticos. Aquellos que son inaccesibles, remotos o viven situaciones complejos. Y de esos países más difíciles de visitar te hablamos a continuación.
Bután es un reino budista situado en el borde oriental del Himalaya, muy famoso por sus espectaculares paisajes, monasterios y fortalezas con mucha historia. Este país es considerado uno de los más increíbles del mundo, así como uno de los más difíciles de visitar. A día de hoy es posible viajar a Bután, aunque con muchas restricciones. Sin embargo, hasta 1974 sus fronteras se encontraban totalmente cerradas a los visitantes.
Desde hace unos años ya hay un aeropuerto que te permite llegar en avión, pero para organizar un viaje a Bután se necesita de una agencia que lo organice al completo: Permisos, vacunas, billetes de avión, hospedaje, transporte por el propio país…
Como ocurre con el caso de Estados Unidos para visitar Corea del Norte es necesario conseguir una visa. Esto no es muy complicado, pero el auténtico reto está en cumplir el resto de requisitos para acceder al país, entre ellos, conseguir un guía que te lleve por la ciudad. Para visitar Corea del Norte necesitas de un lugareño que te acompañe todo el día para cuidarte de no cometer ninguna ilegalidad. En cualquier momento puedes ser deportado si no sigues las reglas.
Corea del Norte se constituye como uno de los países más herméticos del mundo a causa de su política y economía, pero su cerrazón comienza a cambiar. Según datos de la dirección de la agencia de viajes Travel Corea, en 2017 se registró un 40% más de visitantes con respecto a 2016 y las cifras siguen creciendo.

Kiribati es un país de Oceanía formado por 33 atolones de origen coralino y una isla, Banaba. Los grupos de islas son: Las Islas Gilbert (16 atolones situados a unos 1.500 km al norte de las islas Fiyi), las Islas Fénix (8 atolones e islas coralinas situados a unos 1.800 km al sudeste de las islas Gilbert) y las Islas de la Línea (8 atolones y un arrecife, a unos 3.300 km al este de las islas Gilbert). Y otros tres atolones de las Islas de la Línea que pertenecen a Estados Unidos.
Las dificultades para visitar Kiribati son varias: Primero, es necesario pertenecer a uno de los 60 países que están autorizados para viajar a esta República. Si no es así, se ha de solicitar un visado en el consulado y no todos los países tienen un consulado de Kiribati. Y además, para llegar es necesario volar hasta las islas Fiji y tomar una serie de aviones hasta aterrizar en alguna de las islas de Kiribati.

Según datos obtenidos por Acnur, desde el inicio de la guerra en 2011 más de 5 millones de personas han escapado de Siria y 6 millones se encuentran dentro de sus fronteras en situación de desplazados. Si los propios lugareños huyen de su patria, no sería muy inteligente acudir de visita… Y de hecho, las condiciones de acceso se han multiplicado.
La belleza de Siria se va apagando poco a poco a causa de este largo y complicado conflicto bélico. Pese a ello, agencias turísticas (sobre todo rusas) se lucran organizando visitas a elevadísimos precios. Existe una opción con un itinerario de ocho días con visita Damasco, Alepo y a la antigua ciudad de Palmira por un precio de casi 2000 dólares sin incluir billetes de avión y seguro de viaje.

Según el Índice Global de la Paz, Afganistán es uno de los países más peligrosos del mundo. Acnur establece que millones de personas han huido de este país desde finales de los 70, momento en el Afganistán empezó a ser asolado por distintas guerras. Este país ha llegado a ser considerado como «el país de la guerras de nunca acabar» puesto que, desde la invasión soviética de 1979, Afganistán no sabe lo que es la paz.
El turismo a Afganistán no parece muy recomendable, aunque podría ser una opción para aquellos viajeros intrépidos que tengan mucha experiencia y recursos para lidiar con todos los problemas que pudieran surgir en zonas tan difíciles como esta. Además, es imprescindible aprender a hablar farsi o pashto puesto que los lugareños apenas manejan cualquier otro idioma.

Nauru es una pequeña isla del Pacífico de muy difícil acceso. Primero, es necesario conseguir un visado y para obtenerlo hay que viajar antes a uno de estos tres destinos: Taiwán, las Islas Fiyi o Australia, los únicos lugares del mundo con un consulado de Nauru. Según datos de la OMT, en 2017 solo había habido 160 visitantes a Nauru, datos que lo configuraban como el lugar menos visitado del mundo.
La isla posee 21 kilómetros cuadrados y en ella residen menos de 10.000 habitantes. Las peculiaridades de Nauru pasan por ser considerado a su vez como el lugar en el que viven mayor número de personas con obesidad, con una media de 100 kilos. Además, se conoce que Nauru como «un pequeño infierno» puesto que acogía un centro de internamiento para inmigrantes que permitió graves vulneraciones de los derechos humanos: Agresiones sexuales a las mujeres y torturas a los hombres. Tuvo que ser Naciones Unidas quién fuese advertido de tal situación y cerrase el centro. En cualquier caso, Nauru sigue sin ser un sitio seguro.

Como Kenia con sus safaris, Angola es un país que llama mucho la atención. Este país africano vivió una tremenda guerra civil desde 1975 que terminó en 2002. Desde entonces, las visitas son más seguras, aunque sigue siendo recomendable tomar muchas preocupaciones. Por ejemplo, uno de los riesgos principales de Angola es la gran cantidad de minas antipersona que aún están sin desactivar o sin identificar y se encuentran repartidas a lo largo del país.
Para viajar a Angola hay que solicitar un visado. En el caso de España, la embajada se encuentra situada en Madrid. Este tipo de visados permiten la visita para tan solo 30 días y por lo general por una sola entrada. Además, también será necesario vacunarse de hepatitis, la fiebre tifoidea, la polio y la meningitis C.

Somalia es otro de esos países de gran interés turístico, pero, que sin embargo, viven en una guerra perpetua. La guerra civil somalí empezó en 1991 y 20 años después, la paz todavía no ha llegado para los somalíes. Según Acnur, el país vive a diario secuestros, incidentes, robos con violencia e incluso piratería en sus aguas. La única zona que vive cierta estabilidad política y seguridad es la autoproclamada República Independiente de Somalilandia.
La riqueza material e inmaterial de Somalia era muy amplia antes del conflicto bélico, aunque parte de ella aún pervive: La gastronomía es tremendamente rica y bebe de otras como la etíope, la yemení, la persa, la turca, la india o incluso la italiana, debido a una larga historia comercial. Sin embargo, sus hermosas playas de arena y roca son inaccesibles. La visita al país es complicada y peligrosa.

Aunque sigue siendo un país bastante hermético, Uzbekistán cada vez está abriendo más sus fronteras al turismo. Su belleza como el núcleo y corazón de la antigua Ruta de la Seda no tiene límites. Para viajar a este país, España otorga a sus ciudadanos un visado gratis de 30 días. Se recomienda contratar un seguro, concretamente con IATI Seguros.
Otro consejo es llevar todo el dinero en efectivo. Este tiene que ser declarado tanto al entrar como al salir del país. Con respecto a los vuelos, suelen ser bastante caros por lo que se recomienda volar hasta Almaty, Bishkek o Dushanbe y después entrar a Uzbekistán por tierra. También hay que tener en cuenta que las estafas están a la orden del día y por ello, hay que tener mucha precaución.

Cuando se trata de Europa, parece sencillo viajar a cualquier país, pero la seguridad no está tan asegurada como creemos. Por ejemplo, viajar a Rusia implica alguna complicación que otra. En el caso de los españoles, es necesario disponer de un pasaporte válido como mínimo para seis meses, así como la obtención de un visado con carácter turístico. No solo eso sino que otro documento obligatorio es la visa support o carta de invitación, documento que tiene que ser expedido desde Rusia y que, por tanto, hay que solicitarlo directamente al hotel. Y además, hay que ir con un seguro médico que cubra la posible atención sanitaria y/o atención hospitalaria de urgencia, así como la repatriación, si algo grave sucediese.
