Adopta mil formas, las hay en una gama casi infinita de estampados, colores y tejidos y ha saltado del ámbito de la estricta etiqueta masculina para adornar los looks más informales. La pajarita, como esta de Hermès, en lana y plegada a mano, es un prodigio de versatilidad.

Por AINHOA PASTOR

De gala

Hagamos caso a los códigos de vestuario más tradicionales: la pajarita se ha de llevar con esmoquin y debe ser de un tejido similar al de las solapas. Su tamaño y forma deben ir en proporción a estas y al cuello de la camisa. Y como regla general, sus puntas deben quedar entre el contorno de la cara y el comienzo de los ojos. Es importante que el fajín, las solapas y botones del esmoquin y la pajarita deben ser del mismo tejido.

 

Pajarita de lana, de Hermès (145 €). Esmoquin estampado, de Mirto (595 €). Camisa de piqué de algodón, de Carolina Herrera (C.P.V.). Fajín negro de seda, de Hackett (85 €). Zapato inglés en piel negra, de Massimo Dutti (99,95 €).

 

 

 

 


 

‘Gentle’ 

Para lucir con elegancia la pajarita no es necesario recurrir siempre al esmoquin. Un buen traje cruzado y una camisa de color con los complementos a juego sirven para quitarle rigor al look. Hay que jugar con el color, ya que un ‘pochette’ de un tono complementario al de la camisa da viveza a este look.

 

Pajarita de lana, de Hermès (145 €). Traje en lana gris y raya diplomática, de, Polo Ralph Lauren (995 €). Camisa burdeos, de Cos (69 €). Zapatos con maxilengüeta, de Burberry (575 €).

 

 

 

 

 


 

Canalla con pajarita

¿Quién dijo que la combinación de denim y piel es incompatible con la corbata de lazo? Para muestra, esta propuesta. Este look funciona muy bien cuando todas las prendas están en la misma gama de color.

 

Pajarita de lana, de Hermès (145 €). Cazadora de piel (749 €) y camisa gris (99 €), de Calvin Klein Menswear. Pantalón de pana gris, de Hugo (169,95 €). Zapatos negros de cordones, de Hogan (345 €).