Fue una de las mayores ‘locuras’ del siglo XX… El 2 de noviembre de 1947 Howard Hughes hizo despegar el mayor avión de la historia para silenciar a sus críticos: El H-4 Hércules, también conocido como ‘Spruce Goose’, se alzó ante la atónita mirada del mundo entero. ¿Genio, loco… O ambas cosas?

Por CARLOS NIETO

Seguro que la escena les suena si han visto El Aviador, la película que inmortalizó al extravagante Howard Hughes en la piel de Leonardo DiCaprio. Y es que Hughes fue, sin duda, uno de los mayores iconos del siglo XX y su mayor hazaña no fue enamorar a Ava Gardner, Katharine Hepburn, Rita Hayworth, Liz Taylor o Lana Turner (entre otras)… No.

La gran proeza de Howard Hughes fue conseguir despegar el mayor avión del mundo: el H-4 Hércules o, como la prensa le bautizó, el Spruce GooseGanso de Abeto-. Sí, estaba hecho de madera en su mayor parte…


El avión que superó al Hércules como el más grande del mundo


Pero antes, pongámonos en antecedentes. En 1942, los Estados Unidos veían como el transporte de materiales y tropas a Inglaterra por mar arrojaba enormes pérdidas. La intensa campaña de los submarinos alemanes -los temibles U-Boot- en el Atlántico era un grave problema por aquel entonces.

Así que el Departamento de Defensa estadounidense hizo un peculiar encargo: un avión gigantesco, capaz de transportar masivamente tanques y tropas… Y que evitara el empleo de materiales estratégicos como el aluminio.

El proyecto HK-1 contemplaba la fabricación de tres aviones en dos años y le fue concedido a Henry J Kaiser, un magnate de la construcción naval especializado en la construcción express de buques de guerra (sus astilleros podían terminar un buque en tan sólo 4 días). Y este se alió con... Efectivamente, Howard Hughes.

En aquella época Hughes era más que El Aviador: Inventor, productor de cine, empresario de éxito… Y por supuesto millonario. El talento de Howard Hughes para el diseño de aviones solo era comparable a sus extravagancias, aunque años después de su muerte se apuntó a que seguramente sufría de un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Como Kaiser no tenía ni idea de construcción de aviones delegó toda el diseño en Howard Hughes y en su equipo de ingenieros… Con el tiempo, acabaría más que escaldado de la experiencia: abandonó el proyecto 16 meses después debido a los innumerables retrasos causados por la «búsqueda de la perfección» de Hughes.

¿Volará el ganso?

Así las cosas, Howard siguió con el diseño del avión y renegoció los términos del acuerdo con Defensa: solo construiría un aparato, al que llamaría H-4 Hércules, un hidroavión de dimensiones colosales: más de 65 metros de largo y casi 100 metros de ancho…

Los críticos se cebaron con Howard Hughes y empezaron a llamar al futuro avión El Aserradero Volante debido a la cantidad de madera que empleó en su construcción debido a las restricciones en el uso del aluminio durante la Segunda Guerra Mundial.

…Pero la guerra llegó a su fin y el Hércules no fue terminado a tiempo. Howard Hughes fue llamado a testificar en el Senado en 1947 por ello, mientras terminaba su construcción. Para entonces el hidroavión ya era conocido popularmente como el Spruce Goose, el Ganso de Abeto.

Ya con el avión acabado, Howard Hughes se empeñó en hacerlo volar. Su transporte fue todo un acontecimiento, ya que las alas y el fuselaje se llevaron por separado, debido a sus gigantescas dimensiones, hasta un muelle en Long Beach (California) para ser ensamblado. Nadie pensaba que el aparatoso ganso pudiera batir sus alas

El único convencido era Howard Hughes. Aprovechando un receso en la vista del Senado, Hughes se dirigió a California para poner a prueba a su Hércules (El Aviador detestaba el apelativo de Spruce Goose)… Y así fue como el 2 de noviembre de 1947, hace ahora 70 años, el magnate hizo despegar por primera y única vez a su creación…

La mayor locura de Howard Hughes cumple 70 años 2

El gigantesco hidroavión se elevó apenas 21 metros por encima del mar y recorrió 1,5 kilómetros en su vuelo. En ese momento, la multitud congregada en la orilla para el acontecimiento estalló en vítores hacia el Spruce Goose… Howard Hughes callaba a sus críticos y el Senado no tuvo más remedio que archivar la causa contra él.


Howard Hughes: «El Hércules es una empresa monumental. Es el avión más grande jamás construido. Tiene más de cinco pisos de altura y una envergadura más larga que un campo de fútbol. He puesto toda mi reputación en ello y si es un fracaso, me iré de este país y nunca volveré»


…Sin embargo, el ganso nunca volvió a volar. Y a pesar de ello, Howard Hughes no escatimó recursos en su mantenimiento: hasta el día de su muerte en 1976, un equipo de operarios mantuvo en secreto al Hércules en condiciones de volar… Por si acaso.

H-4 Hércules

La mayor locura de Howard Hughes cumple 70 años 1

Vista aérea del impresionante H-4 Hércules

  • Tripulación: 3 tripulantes
  • Largo: 66,65 m
  • Envergadura: 97,54 m
  • Altura: 24,18 m
  • Peso: 113.399 kg
  • Peso con carga máxima: 180.000 kg
  • Potencia: 8 motores Pratt & Whitney R-4360 Wasp Major (3.000 cv cada uno)
  • Velocidad de crucero: 407,98 km/h
  • Alcance: 4.800 km
  • Altura de vuelo máxima: 6.370 m