Estos son los 10 chefs más ricos del mundo

Netflix ha apostado este 2019 por contarnos la historia de Bill Gates a través de un documental con apariencia de mini serie: Bill Gates bajo la lupa, estrenado el pasado 20 de septiembre (aunque solo se encuentra disponible el primer episodio). La producción se divide en tres episodios de una duración aproximada de una hora y en ellos, Bill Gates trata de explicar, con la ayuda de su entorno, cómo ha sido su vida y carrera y cómo pasó de la nada a crear el sistema operativo más usado en el mundo…
A través de este documental descubrimos la cara más oculta de este multimillonario que ha conformado tantos años seguidos la Lista Forbes. La visión más cercana de este hombre tan influyente con confesiones muy curiosas con las que descubrimos cómo consiguió montar su exitosa empresa de Microsoft y cómo cosechó tantos millones… Pero también cuáles fueron los problemas a los que se tuvo que enfrentar hasta conseguir sus objetivos. Un documental que nos muestra las luces (y las sombras) del genio de Bill Gates:
En su infancia Bill Gates no fue un niño normal. Y de ello hablan sus hermanas en el primer capítulo de su documental. De hecho, mientras todos los niños en el colegio dedicaban su tiempo libre a los deportes, el pequeño Bill aprendía ya sobre programación
Más tarde, los inicios de Bill Gates fueron tortuosos y de hecho, durante su adolescencia y juventud sufrió los males de aquellos jóvenes que están perdidos. De hecho, cuando estaba en la Universidad de Harvard, decidió abandonar sus estudios, así como el trabajo que tenía en una empresa hidroeléctrica canadiense. Sin embargo, en esta época ya comenzaría este genio con sus grandes propósitos puesto que fue en 1975 cuando crea la empresa de Microsoft y en 1976 cuando abandonó la universidad.

Sin embargo, durante esta época en la que el genio ya había fundado junto con Paul Allen Microsoft su vida no solo era la de un joven perdido sino la de una persona descontrolada, tanto que su vida se encontraba dominada por las drogas, el alcohol y la adicción del trabajo propia de una persona obsesiva. Resulta difícil de pensar que uno de los mayores genios del mundo fuese durante esta época todo un «nini» pero así fue.
De hecho, hubo confesiones del tipo «Paul Allen siempre quería ver a Bill borracho o a Bill fumado (…) La noche en la que me emborrachó con whisky no me quería ir a casa, así que terminé durmiendo en la capilla de la escuela».
Bill Gates llegó a ser detenido en 1977 por conducir a una velocidad muy superior a la permitida por el desierto, algo que él decía hacer para relajarse pero que le llevó a tener problemas con la justicia. Toda esta situación en la que Bill Gates tocaba fondo fue el caldo de cultivo para el mayor éxito de su vida.

Ese gran proyecto profesional y de vida que fue Microsoft para Bill Gates y que revolucionó el mundo, nació en un lugar bastante recóndito del mundo, sorprendente para muchos… Concretamente, en un pequeño motel de la estadounidense Ruta 66.
Las curiosas claves del éxito de este ambicioso proyecto fueron concretamente tres: En primer lugar, la gran capacidad que tenía Gates para dominar aquello que iba a desarrollar, por su gran inteligencia y por haberse movido siempre en el mundo de la incipiente tecnología; en segundo lugar, tenía el compañero ideal para este proyecto, el matemático Paul Allen, y en tercer lugar, su sistema de trabajo basado en el control de sus trabajadores para conseguir la mayor eficacia de estos…
Aunque esta obsesión sacó la faceta de «explotador» de Bill Gates, que hacía a sus trabajadores pasar 12 horas diarias en la empresa y miraba con lupa que estos cumpliesen sus horarios. Y de hecho, en un momento del documental explica cómo se aprendió todas las matrículas de sus empleados con el objetivo de saber quién estaba trabajando ya y quién no había llegado todavía o ya se había marchado.

Esta obsesión con el trabajo es una de las facetas más curiosas de Bill Gates que se podrán ver en el documental. De hecho, esta versión tan obsesiva del genio viene no tanto por la necesidad de sacar la mayor rentabilidad de la empresa para conseguirlos mejores resultados y superar a los demás, sino que era fruto de un gran miedo: No tener suficiente dinero para poder pagar a su trabajadores todos los meses.
De hecho él llego a decir: «Quería tener bastante dinero en el banco para que si nadie nos pagaba en un año, yo pudiese asumir los sueldos», el pensamiento propio de un hombre frío y calculador.

Bill contrajo matrimonio en 1994 y así las constantes declaraciones de Bill y Melinda Gates actúan como hilo conductor de la mayor parte de la narración de todo el documental. Una manera de intentar dar verosimilitud a la historia del genio. Sin embargo, lo que puede que no se sepa de Bill y Melinda Gates es que tuvieron muchos para crear una familia juntos.
A día de hoy Bill y Melinda Gates, a pesar de todas estas obsesiones han llevado a cabo un proyecto humanitario que lleva por lema: «Todos las vidas tienen el mismo valor». Y es que a pesar de las facetas más negativas y desconocidas del magnate, Bill Gates también nos muestra otra cara desconocida vinculada a lo más íntimo, con confesiones duras sobre la perdida de su madre o de amigos de la infancia en las que llegamos a ver a un Bill Gates mucho más humano.

La relación de amor-odio entre Steve Jobs y Bill Gates pasó por muchos altibajos, con demanda judicial incluida… Y es que Jobs acusó a Bill Gates de «ladrón» pero, ¿cuál fue la razón?
Corría 1983 y Bill Gates tenía todo listo en Microsoft para presentar su primer sistema operativo, Windows 1.0. Cuando Steve Jobs vio las primeras imágenes, montó en cólera: el System 1 que iba a presentar en su nuevo Macintosh (en 1984) también usaba una interfaz gráfica a base de… Ventanas.
Así las cosas, Steve Jobs mandó llamar a Bill Gates a las oficinas de Apple el 1 de noviembre de 1983. En la tensa reunión entre ambos, Jobs le espetó a gritos a Gates: «¡Nos has copiado! ¡Me fié de ti y ahora nos robas!». Hay que poner en contexto el ataque, y es que Gates estuvo viendo como funcionaba el nuevo System 1 tiempo atrás…
Pero Bill Gates no se quedó atrás y contestó friamente a las acusaciones de Jobs: «En realidad, Steve, creo que existe otro punto de vista. Más bien ambos vimos la casa de ese vecino rico que se llama Xerox y nos colamos en su casa para robarle la televisión… Pero tú ya te la habías llevado antes que yo». O, dicho de otro modo, quien roba a un ladrón, tiene cien años de perdón.
De hecho hubo un juicio años después entre ambos colosos… Resuelto a favor de Microsoft. Bill Gates pudo vender sin problemas su Windows, convirtiéndose en el multimillonario que es hoy.
