Así es el entrenamiento de Elsa Pataky que no podrás terminar

Cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial de las Ciudades. Y, en estos tiempos difíciles que corren debido al coronavirus, que menos que soñar con un viaje a alguna de las ciudades más bonitas del mundo…
Pero nosotros te vamos a proponer un plan alternativo: conocer 7 barrios bonitos y casi desconocidos de 7 capitales europeas. Y es que Madrid, Berlín, Roma, Lisboa, París, Dublín o Londres tienen mucho más que ofrecer que el típico turismo de fin de semana.
No hace falta recordar que Europa es uno de los continentes más visitados del mundo. Y que las guías de viaje han machacado los lugares más populares… Así que nuestro plan está claro: redescubrir alguno de los barrios más bonitos y semidesconocidos de Europa.
Y es que siempre hay lugares o barrios que siempre pasan desapercibidos, eclipsados por esas zonas que todo el mundo visita, sin cuestionarse si habrá otros barrios en la ciudad que también llamarán su atención.
Sin más preámbulos, ponte cómodo y descubre estos 7 bellos barrios europeos que debes visitar al menos una vez en la vida…
No hay barrio en París que no sea conocido, pero de todos ellos el menos visitado es probable que sea el barrio de Montparnasse. Este tiene un nombre muy poético: El Monte Parnaso era el lugar en el que, en la Antigua Grecia, las musas se reunían con el dios de la música.
El centro del barrio lo constituye el Boulevard Montparnasse. En esta zona se encuentran gran cantidad de comercios y restaurantes. Como puntos interesantes para visitar: El Boulevard Raspail, la Rue de Rennes, la Torre de Montparnasse, el Instituto Pasteur, la Biblioteca Vandamme, y las Catacumbas de París.
Además, uno de los planes más atrevidos a la hora de visitar París es acudir al cementerio de este barrio. Este ocupa 19 hectáreas y en él se encuentran enterrados los restos de muchos grandes intelectuales, artistas y políticos, tanto franceses como extranjeros: Philippe Noiret, Julio Ruelas, Jesús Soto, Pierre-Joseph Proudhon, Tristan Tzara, Charles Baudelaire, Samuel Beckett, Georges Schehadé, Eugène Ionesco, Sergio de Castro, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir; Marguerite Duras, Julio Cortázar, César Vallejo, Carlos Fuentes, Santiago Casares Quiroga, Porfirio Díaz, Jacques Chirac, etc.

Brixton es una de las zonas de Londres casi desconocidas para los turistas. Se trata de un barrio en el que existe una multiculturalidad muy grande dado que en él vive una gran comunidad afrocaribeña. De él destacan los mercados y la zona de la restauración. Caso del Brixton Market, un mercado callejero que se encuentra bastante lejos del concepto de Notting Hill o Camden. Además, también está el Brixton Village, un mercado más bien enfocado a la comida.
David Bowie nació en este barrio y se pueden encontrar grandes homenajes a él. También hay muchas zonas verdes: Caso de parque de Brockwell, que tiene más de 50 hectáreas y desde cuya parte más alta se obtienen unas vistas increíbles de la ciudad.

Lavapiés es uno de los barrios menos visitados de Madrid y a su vez, de los más llamativos y con más solera e historia. Según las fuentes, su origen estaría en los asentamientos comerciales de finales del siglo XV relacionados con el camino real de Toledo y el camino de Atocha. Tras muchos siglos de vida, con el fin de la guerra civil española, comenzó el abandono de este barrio. Desde entonces, su vida no había sido muy fomentada. Sin embargo, ahora se le considera un icono del casticismo madrileño y cada vez tiene más visitantes.
Destaca, por un lado, la calle Argumosa, una zona donde se concentran bares y terrazas con cañas y tapas alternativas. Y por otro lado, la vida cultural es muy prolífica: Tiene pequeños teatros en los que se representan obras de teatro locales, así como mucho arte callejero, sobre todo, pintura mural y graffitis. Por ejemplo, en el barrio se encuentra La Tabacalera, centro cultural muy importante.

Friedrichshain es un barrio de Berlín creado en 1920. Siempre ha sido considerado una zona de clase obrera, ya antes de la Segunda Guerra Mundial y también durante la RDA. Cuando cayó el muro, Friedrichshain comenzó a ser un barrio joven y dinámico, hasta día de hoy. Se configura como la parte de Berlín más alternativa.
Su vida cultural no pasa desapercibida: Un must a la hora de visitar este barrio es ir al East Side Gallery (1316 metros de arte al aire libre). También tiene una buena zona de ocio: La calle que tienes que recordar es la de Simon-Dach-Strasse. Y para comer: Boxhagener Platz, una bonita plaza con mucha vida.

Además de comer las mejores pizzas al más puro estilo italiano, en Roma hay mucho que ver. Sin embargo, para que no caigas en lo típico, te hablamos de un barrio especial: Prati, una de las zonas más tranquilas de la capital italiana. Lo más atractivo de esta zona es el Palacio de Justicia (diseñado por el arquitecto Calderini e inspirado en la arquitectura neobarroca), sus numerosas plazas y sus jardines, muy bien cuidados.
Este barrio también posee una abundante arquitectura religiosa: Hasta 8 iglesias de gran belleza e historia para visitar. Es una zona muy segura con gran cantidad de calles llenas de cafés y restaurantes, así como una zona con tiendas de lujo. Se encuentra junto al Vaticano y también está cercano al Castillo Sant’Angelo.

De Dublín todo el mundo conoce Temple Bar, pero hay mucho más que ver… Por ejemplo, The Liberties es un barrio que se encuentra al suroeste del Río Liffey, también conocido como el distrito octavo. Tiene siglos de antigüedad y es muy conocido por los pubs tradicionales y los mercados que se celebran durante el fin de semana.
Sobre todo, es una zona que merece la pena visitar por tener una de las atracciones importantes de la ciudad: La fábrica Guinness, ese lugar en el que podrás probar una de las cervezas más famosas del mundo y conocer todos sus secretos. También está el teatro Tivoli en el que se representan musicales famosos.

Lisboa se puede ver en 48 horas. Son muchos sus barrios, entre ellos, el de Alfama (nombre de origen árabe: Al-Hamma). Este no es uno de las zonas más visitadas, pero sí uno de los barrios más antiguos de la capital portuguesa. Se trata de un barrio con una estructura laberíntica, herencia de los árabes, y cuyas casas han sobrevivido a un terremoto, un incendio y un tsunami que en 1755 destruyó tres cuartos de Lisboa. De ahí que se caracterice por sus calles empinadas, llenas de cafeterías y tiendas.
Merece mucho la pena la terraza del mirador de Gracia puesto que ofrece unas vistas de toda la ciudad hasta el Tajo: Todas las fachadas blancas de las casa y sus tejados anaranjados. Además, en este barrio se encuentran alguno de los edificios históricos más importantes incluyendo la Catedral, el Castelo de São Jorge, el Panteão Nacional y la Igreja de Santo António.
