Cuando nieva con fuerza es mejor dejar el coche aparcado. Pero si te ha pillado en mitad de la carretera, hay que tener en cuenta algunas claves para una conducción segura sobre la nieve. En Código Único te damos las claves para superar la prueba.

Por ISMAEL PÉREZ

1. Informarse previamente

En pleno 2018 no hay excusas para no prever nevadas. Es obvio que en los meses de buen tiempo cogemos el coche despreocupados…pero si hay que hacer un trayecto medianamente largo en invierno conviene mirar las previsiones del tiempo y el tráfico. La web o la aplicación de la Agencia Estatal de Meteorología y otras muchas nos aportan información bastante precisa del tiempo hora a hora en cada municipio por el que pase nuestro trayecto. Busquemos los más cercanos a zonas de montaña (por ejemplo, Villacastín, San Rafael o Villalba en la A6). Y si la situación es cruda…toca buscar alternativas como el tren y, si se llenan, relativizar. Llegar al destino ese día casi nunca es cuestión de vida o muerte, es preferible quedarse en casa.

2. Salir bien equipado

Cuando llega el invierno, conviene pertrecharse bien. Nunca sobra ropa de nieve guardada en el maletero, incluso aunque nunca la usemos porque nuestro hábitat no acostumbra a ser tan frío. Y a nadie le hace mal llevar siempre unos guantes, una linterna o unas galletas y una botella de agua que agradeceremos en el caso de tener que pasar horas dentro del vehículo. Los extremadamente previsores también llevarán una pala para quitar la nieve de la carretera.

3. Llenar el depósito

No importa si con la mitad del depósito normalmente tengamos más que suficiente combustible para llegar hasta el destino. Si nos vamos a adentrar en una zona de nieve o sospechamos que las condiciones pueden complicarse, conviene parar en la primera gasolinera de la carretera y llenar completamente el depósito. Vamos a gastarla antes o después y, de paso, prevenimos.

4. Teléfono cargado y pendientes de la radio

No solo por el temporal. Por cualquier circunstancia es recomendable salir a la carretera con el teléfono totalmente cargado de batería. En casa de atascarnos nos será imprescindible para comunicarnos con la familia, avisar de que no llegamos al trabajo, pedir ayuda al 112, consultar la información del tráfico o buscar consuelo o una respuesta en Twitter. Y en la radio del coche, nada de radiofórmulas musicales. Las cadenas generalistas o de noticias informan cada hora de lo que ocurre y están pendientes de proporcionar valiosa información del tráfico cuando hay problemas.

5. Aprenda a poner las cadenas… Y sepa cuándo

Todos hemos escuchado en numerosas ocasiones esos consejos de Tráfico de “se recomienda el uso de cadenas” pero ¿sabemos ponerlas? Los que no viven en zonas de montaña no están nada familiarizados con ella y las autoescuelas generalmente no enseñan tareas tan prácticas porque no suelen caer en el examen de conducir, por eso toca ser autodidactas. En Internet se pueden encontrar vídeos que facilitan bastante la tarea, pero conviene practicar al menos una vez en casa antes de vernos en el problema en la carretera. Por cierto, las cadenas se ponen en cuanto empezamos a meternos en terreno nevado y se quita tan pronto como el blanco desaparezca. Esperar más de la cuenta no evita el problema.

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6. No dormirse

Sí, es cierto que un consejo clave a la hora de conducir es parar a descansar antes que circular sin toda nuestra capacidad de atención, pero en caso de quedarnos una noche atrapados en la carretera no es aconsejable quedarse dormidos. Si vamos en familia, lo mejor es que los niños se duerman, pero sin que todos los ocupantes del vehículo duerman a la vez. Hay que quedarse alerta por si en algún momento se puede avanzar o vienen a rescatarnos.

7. Renovar el aire frecuentemente

Obvio que cuando estamos en medio de la nieve hace un frío tan terrible fuera del que deseamos huir a toda costa, pero si nos toca estar unas cuentas horas parados en un coche hay que cambiar el aire que respiramos dentro, especialmente si el coche va lleno de pasajeros. También toca racionar la calefacción para no agotar la gasolina. Encender y apagar el motor intermitentemente para equilibrar combustible y calor.

8. Liberar el tubo de escape de la nieve

Si la capa de la carretera es tan densa como para alcanzar la altura del tubo de escape, es importante comprobar que la nieve no tapa el tubo de escape antes de reanudar la marcha…o será demasiado tarde. Es un típico error de despistados cuando estamos deseando de volver a circular.

Y, ante todo, mantener la calma. El destino puede esperar…