La crisis del coronavirus ha tenido efectos inesperados como que todo el mundo se haya puesto a hacer pan, según Instagram, o que una horda de treintañeros se hayan abierto una cuenta en Tik Tok. Con la pandemia ha llegado una oleada de mensajes de ex parejas por Whatsapp, los privados de Instagram, el Messenger de Facebook (!!)… Hay quien ha registrado avistamientos hasta en LinkedIn. ¿Por qué reaparecen nuestros ex -o nosotros en la vida de ellos- durante las crisis? ¿Cómo gestionamos esta toma de contacto? ¿Hay que contestar, es mejor que no?

POR LAURA CASO

A Luis le llamó una antigua novia hace unos días. «Ella vive en Australia», explica, y, pese a lo que pudiera ser esperable, no hablaron de su relación, ni de echarse de menos: «Hablamos de cine y de que ella se preguntaba si volver o no a España». Hay exes para todo. En el caso de Susana, el retorno fue más ‘normal’… Y en varias direcciones: «Yo he sido tanto la ex que ha reaparecido como la persona a la que una antigua pareja le ha vuelto a escribir. Bueno… y varios Tinder». A esta joven que está teletrabajando y vive la cuarentena sola se le está acumulando la tarea… Un ex que se empeña en resucitar la relación y ella volviendo a contactar con un novio con el que rompió en no muy buenos términos: «En realidad, volver a hablar con él me ha recordado por qué lo dejamos».

¿Por qué me escribe mi ex? ¿Por qué le escribo yo a mi ex?

Pero, ¿por qué ocurre esto? «En tiempos de crisis emocional, las personas recurrimos a lo conocido y a patrones aprendidos, así que es habitual que creamos que una persona con la que hemos mantenido una relación en el pasado y que sabemos de qué pie calza, nos hará sentir más acompañados, comprendidos o protegidos», nos explica Carme Sánchez, psicóloga clínica y sexóloga y autora de El sexo que quieren las mujeres.

Como les ocurrió a Luis y a Susana, a varias personas que hacen terapia con Sánchez también se han subido (o les han subido) en la ola del retorno de los ex. Sin embargo, la experta nos recuerda que estas cosas no solo pasan en momentos tan excepcionales como este, «sino también en situaciones que ocasionan vaivenes emocionales personales: muerte de una familiar, despido, cambio de residencia, nueva ruptura o abandono de la actual pareja… (y esta pandemia también está teniendo mucho de estos casos)». Parece que nos aferramos al viejo dicho de «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer».

¿Con qué intención te escribe tu ex?

A lo mejor es para hablar de cine, pero no suele ser lo común. Tampoco lo de ese novio «de hace mil años, de la universidad» que reapareció en la vida de Paula solo para hacerle saber que seguía su trabajo desde hace tiempo y que estaba al tanto de que se había mudado de ciudad… ¡Glups! Sin embargo, las motivaciones más comunes, explica la terapeuta, es que regresen aquellos que no han resuelto del todo la ruptura: «Sentirse arrepentido de haber dado el paso o también no haber cedido ante la propuesta de volver del otro, y con el tiempo haberse dado cuenta de que se cometió un error. En otros casos es puro miedo a enfrentarse a nuevas relaciones, con la tarea añadida y el riesgo que ello conlleva».


 

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También están, por supuesto, los que buscan atención y, con un poco de suerte, sexting: «Estoy segura de que mi ex me habla para que le haga caso y le mande alguna foto. Me pregunta las mismas cosas tres veces. Es porque en realidad le da igual lo que le cuento», reflexiona Silvia, que no tiene ninguna intención de circular nudes con su antiguo amor. En su caso, tiene nueva pareja, pero seguramente el ‘reaparecido’ no sea consciente. Para la psicóloga: «Si sabes que el otro u otra tiene pareja quizás frena moralmente; en cambio, si sabes a ciencia cierta que tu ex no tiene ninguna relación, tienes vía libre para intentarlo».

¿Cómo decido si contesto o no a mi ex?

«No urge dar una respuesta en el mismo momento que recibes el mensaje o la llamada, sino que tienes derecho a pensarlo y analizarlo bien», nos recuerda Sánchez. Si tenemos la tentación de contactar con alguien de nuestro pasado, que no sea porque nos ha dado «apretón emocional ni la urgencia sentimental», aconseja la sexóloga.

Es mejor tomarse un tiempo para «analizar muy bien por qué queremos volver a comunicarnos con esa persona, qué situación estamos viviendo y qué emociones estamos sintiendo para dar el paso: miedo, tristeza, arrepentimiento…». También conviene pensar en qué motivó la ruptura, no solo en los buenos momentos. No está demás plantearse si vamos a desestabilizar a esa persona o podemos hacerle daño.


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Y… ¿qué cosas tendríamos que valorar a la hora de plantearnos si responder o no? «Más o menos lo mismo», añade la experta, que vuelve a recalcar la importancia de no decidirlo en un instante o dejándonos llevar por nuestro instinto. Pero vamos más allá… ¿Qué ocurre si la persona que vuelve es alguien que nos hizo mucho daño o con la que mantuvimos una relación tóxica? Aquí, cortar por lo sano parece la mejor opción: «Borrar inmediatamente los mensajes y no volver a contestar a las llamadas si ya lo has hecho. Ser firmes en la negativa y no sucumbir ante promesas de cambio que seguramente ya habías escuchado anteriormente».

La tentación del sexting

También podemos estar en ese punto del confinamiento en el que decimos ‘de perdidos al río’ y encontrarnos practicando sexting con nuestro ex… Sánchez nos recuerda que la seguridad total no existe en estas prácticas: «ni por la intromisión de hackers, pérdida del móvil o del dispositivo que utilicemos, ni por el quebrantamiento de la confianza o intimidad en un futuro».

La experta recomienda siempre aplicaciones en tiempo real y evitar fotos o grabaciones. Y recuerda algo muy importante, «compartir fotos íntimas sin permiso es un delito y por lo tanto denunciable». En ningún caso la responsabilidad recae sobre la persona que ha enviado material íntimo, sino en quien lo distribuye sin consentimiento.

No obstante, la carencia de afecto físico y, a veces, emocional que va aparejada al confinamiento pueden hacer mella en nosotros y llevarnos a tomar decisiones de las que luego nos arrepintamos. «Hay que tener muy presente el objetivo final por el que estamos confinados y es para protegernos a nosotros y proteger a las personas que queremos». Así que… Keep calm and (maybe) don’t text your ex.