«Nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca está menos solo que cuando está consigo mismo». Cuando escribió estas palabras, el político, militar y escritor romano Catón no lo sabía, pero nos estaba dando las claves para aprender a sobrellevar la soledad que nos provoca el encierro por el coronavirus. Un buen momento para descubrir los beneficios del silencio.

Nosotros tampoco lo sabíamos. Ni siquiera lo podíamos intuir esta pasada Nochevieja cuando brindábamos por un recién estrenado 2020 que, además de darnos un día más, nos iba a obligar a estar confinados en nuestros domicilios por la amenaza invisible que supone el COVIP-19.

Y aunque ahora no seamos capaces de verlo, este encierro, que a veces es una fuente de estrés, nos puede servir para conectar con nosotros mismos.

Una buena idea para conseguirlo es adoptar el hábito de estar cinco minutos al día solo y en silencio. Tu cerebro te lo agradecerá y los demás, también. No se trata de estar solo, se trata de estar con uno mismo.

«Tiempo a solas no significa soledad –explica Isabel Serrano Rosa, psicóloga y directora del gabinete terapéutico EnPositivoSí–. La capacidad de saber estar con uno mismo se denomina ‘inteligencia intrapersonal’ y el silencio y la calma la favorecen. Sin embargo, muchas personas huyen de los momentos de soledad porque los asocian a vacío, tristeza y ansiedad». Un estudio publicado en la revista Science afirmaba que para el 67% de los hombres y el 25% de las mujeres estar solo era una experiencia muy desagradable. ¿Por qué? Porque este horror a estar solo es consecuencia de la sed natural de actividad del ser humano.


 

Coronavirus: cinco minutos de silencio se pueden salvar el día 1Cinco minutos solo y en silencio: esta es la estrategia perfecta para conectar contigo mismo y desestresarte

  • El arte de callar y sentir el silencio son herramientas terapéuticas desde hace miles de años que se han incorporado recientemente a la psicología. Prueba a tener cada día una cita contigo mismo. Desconecta los móviles, Internet y la televisión, y busca un lugar para estar solo donde leer, oír música, escribir o pensar. Incluso puedes poner un cartel de ‘no molestar’. Descubrirás que la soledad puede ser también positiva y divertida. Estas son las pautas para conseguirlo:
  • Apaga todo aparato electrónico y deja la habitación en silencio.
  • Observa tu respiración y todo tu cuerpo.
  • Ahora fíjate en los sonidos del entorno (el reloj o el trinar de un pájaro) y trata de no juzgarlos como agradables o desagradables, Te darás cuenta de que cualquier sonido hace surgir en tu mente la sensación de espacio.
  • Quédate un momento escuchando los sonidos y sintiendo el espacio que te rodea.
  • Puedes jugar con tu pareja o con tus hijos a escuchar los sonidos de la habitación y después decir qué escuchó cada cada uno.

Otra opción interesante es colorear mandalas mientras escuchas música relajante. Al principio pensarás que se van a aburrir, pero después el silencio te gustará.

 


 

Las redes sociales, el whatsapp, la conexión instantánea y permanente, Internet y su vomitona de información permanentemente actualizada las 24 hors del días. nos sirven para mantenernos informados, atentos a lo qeu sucede con la última esquina del planeta, permanentemente conectados con los demás, pero también nos hace estar lejos de nosotros mismos. Y el antídoto contra esto no es otro que el silencio: poner el mundo exterior en segundo plano y liberar la mente del tsunami de la palabra.

El silencio desarrolla la creatividad, ayuda a cuidarse a uno mismo y a disfrutar, calma la tensión, autorregula, favorece la concentración y la toma de decisiones y hasta disfrutar de relaciones de más calidad .