¿Cómo será volar en avión después del COVID-19? Las principales líneas aéreas del mundo ya se lo están planteando. Y lo que nos espera será algo parecido a esto…

La fecha del levantamiento del estado de alarma y del confinamiento en España se acerca. Y el sector del turismo, que aporta a la economía española el 12% de su Producto Interior Bruto  (PIB) y genera el 13% de todo el empleo, comienza a prepararse para la inminente temporada veraniega. Y aunque hay expertos que aseguran que «a corto y medio plazo es previsible que los viajes de larga distancia se reduzcan», como asegura el profesor Pablo Díaz de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), y que este verano volveremos los ojos al turismo de interior y proximidad «porque generan mayor confianza psicológica, más sensación de control y menos gasto entre los viajeros», las grandes compañías aéreas ya se están preparando para el retorno a la normalidad. O, al menos, a la nueva normalidad. Y ya están trabajando en planes que indican cómo será volar en avión tras el coronavirus.

Por el momento, las compañías aéreas están realizando pruebas y ensayos que incluyen controles de higiene en lso aeropuertos y asientos libres en los aviones, aunque las medidas finales serán las que autoricen el Ministerio de Sanidad como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Lo importante –estima Santiago Montero, CEO de Aervio, una innovadora plataforma de gestión de viajes corporativos basada en tecnología propia basada en Inteligencia Artificial–  es que las aerolíneas, RENFE y las empresas de transporte por carretera de España cuenten con planes  de desescalada. La distancia social, los controles en aeropuertos y la instalación de puestos de higiene serán claves para superar la crisis tras la pandemia».

 

El uso de geles hidroalcohólicos antes de subir al avión será obligatorio.
Algunas compañías, tomando como ejemplo a las aerolíneas asiáticas, están proponiendo establecer controles de temperatura antes de subir al aparato.
El uso de mascarillas y guantes será obligatorio.
Las medidas de distanciamiento social se mantendrá tanto en las instalaciones aeroportuarias como en los aviones.

La Asociación Española de Compañías Aéreas (AECA) estima que la crisis sanitaria motivada por el COVID-19 es una de las peores de la historia de la navegación aérea. «Las políticas de distanciamiento social –apuntan desde AECA– afectarán de forma muy negativa a los viajes y al sector turístico, en general».

En este sentido, Santiago Montero, CEO de Aervio, cree que para volar en avión es importante «fomentar el uso obligatorio de mascarillas entre pasajeros y tripulantes cuando se reanuden los vuelos, para prevenir nuevos casos» y estima que la recuperación del sector «no será fácil ni inmediata, sino más bien progresiva».

Para adaptarse a las medidas de distanciamiento social que impone la «nueva normalidad», ya hay empresas que están trabajando en nuevos diseños para el interior de los aviones.

La empresa italiana Aviointeriors ha diseñado dos propuestas que mantienen el distanciamiento social sin reducir el ya de por sí exiguo espacio de los pasajero.

La solución más sencilla es, a juicio de Aviointeriors, instalar mamparas de separación entre los asientos de la misma fila. El diseño lo ha denominado Glassafe  y consiste en separar cada plaza con una pieza de metacrilato para craer un volumen aislado en cada asiento que evite o minimice contactos entre pasajeros  de la misma fila para reducir la probabilidad de infección.


Así será volar en avión después del coronavirusDiseño Glassafe para separar los asientos de la misma fila en los aviones, de Aviointeriors.


Para Santiago Montero, de Aervio, «todas las medidas deberán servir para generar confianza en los viajeros que no solo se desplacen en avión, sino que también los que lo hagan a través de otros medios de transporte. Ellos serán una pieza clave para iniciar el camino hacia la recuperación».